Un juzgado de la Jurisdicción Social no puede juzgar el uso de la imagen de una extrabajadora por parte de su antigua empresa, a causa de que ya no existe el vínculo laboral. Si lo desea, la exempleada puede acudir a la vía civil.

Se discute la facultad de una compañía para usar fotografías de una antigua trabajadora en revistas y folletos, teniendo en cuenta que ella dio su consentimiento previo mientras pervivía la relación laboral y que no había sido revocado tras dejar la firma.

La trabajadora dejó la empresa en 2003 y posteriormente, en 2005 y 2007, vio que una revista publicaba unas imágenes suyas en las que vestía ropa de la compañía en la que había trabajado, concretamente un chubasquero y un casco. Cuando le hicieron las fotos, trabajaba en esta organización y dio su consentimiento para que fueran utilizadas con fines publicitarios, no revocando esta autorización tras abandonar la firma. La antigua empleada exigió el pago de 60.000 euros, porque creía que se había hecho un uso indebido de su imagen.

El tribunal que analizó el conflicto planteado parte de la premisa ya enunciada, según la cual constaba el consentimiento inicial de la antigua empleada, quien se había prestado voluntariamente para que su imagen apareciera en unas fotografías en las que se anunciaba un casco y un impermeable. También se constataba que tal autorización no se había revocado una vez extinguida la relación laboral, no habiendo requerido la ex trabajadora a su antigua empresa que retirara las mencionadas fotografías de sus archivos.

Relación laboral

El tribunal continuó su argumento señalando que, una vez finalizado el contrato de trabajo, se publicaron las imágenes en cuestión, hecho que, aunque guardaba una lógica relación histórica con un vínculo preexistente que finalizó a todos los efectos –el contrato de trabajo–, las acciones derivadas de los derechos invocados hubieran sido de adecuado ejercicio siempre que la relación laboral hubiera estado viva.

Ésta era una condición indefectible para reclamar ante la Jurisdicción Social la reparación de los perjuicios que la trabajadora pudiera estimar causados por una conducta ilícita empresarial, hipótesis de imposible aplicación si, como se ha explicado, el contrato de trabajo estaba ya extinguido.

Por lo tanto, el juez laboral carece de competencia para analizar y resolver un supuesto como el presente, ya que no existía vínculo laboral alguno, lo que imposibilitaba la actuación de la Jurisdicción Social. Si estima dañado el derecho a su imagen y desea instar la reparación monetaria a quien ya dejó de ser su empresario, debe acudir a la vía civil y reclamar allí los supuestos daños.

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