Las compañías disponen de un sistema de bonificación fiscal para formar a sus trabajadores. Sin embargo, el desconocimiento de estas ayudas impidió a las empresas un ahorro superior a los 155 millones de euros en 2006.

Desde 2004, las empresas pueden acceder a un crédito estatal con el que poder financiar, parcial e incluso totalmente, los costes que a lo largo del año destinen a la formación de sus trabajadores mediante la aplicación de bonificaciones fiscales en las cuotas a la Seguridad Social.

El pasado año, dicho montante ascendió a algo más de 385 millones de euros. Sin embargo, las compañías tan sólo emplearon cerca de 230 millones. De este modo, los empresarios desaprovecharon casi un 40% de las ayudas que concede el Estado para la realización de actividades formativas.

Productividad

En 2005, el crédito asignado a este programa que, finalmente, no fue utilizado ascendió a 135,7 millones de euros, un 42,37% del total presupuestado para ese ejercicio -318,6 millones-. De hecho, en 2004, primer año en que se puso en funcionamiento este sistema de ayudas, el porcentaje de fondos desaprovechados fue aún mucho mayor.

El problema radica en "la falta de difusión y conocimiento" de este modelo de ayudas entre las compañías, afirma el gerente de la Agrupación de Empresas Garben, Manuel Garrido. Dicha entidad se ocupa de gestionar de un modo integral todos los trámites necesarios para que las compañías interesadas puedan adherirse a este programa de bonificaciones.

Y es que, si bien son muchos los organismos públicos que ofrecen ayudas y subvenciones para impulsar y fomentar la formación continua de los trabajadores, el desconocimiento acerca de este tipo de sistemas impide a muchos empresarios beneficiarse de estos complementos. De hecho, la denominada Fundación Tripartita -entidad encargada de gestionar estas ayudas e integrada por el Ministerio de Trabajo, la patronal y los sindicatos- ha puesto en marcha el presente año una campaña informativa para dar a conocer este modelo ante la falta de información existente hasta el momento.

Este sistema permite que las compañías puedan reinvertir sus cotizaciones sociales en la formación de sus empleados. De este modo, el empresario "se puede ahorrar el dinero que invierte en extender y actualizar los conocimientos de su plantilla", explica Garrido.

El 97% de las empresas que acceden a tales bonificaciones tributarias lo realizan a través de una Entidad Organizadora o Agrupación de Empresas. La ventaja radica en la posibilidad de "externalizar los costes que conlleva la realización de los trámites burocráticos" necesarios para acceder a estos créditos. Además, según Garrido, a través de este tipo de entidades, las empresas pueden optar "a todo tipo de subvenciones relacionadas con el ámbito de la formación continua". Esta entidad, en la que se agrupan cerca de 150 empresas, ha comprobado que aquellas compañías que “apuestan por formar a sus empleados aumentan su productividad y crecimiento”, afirma Garrido.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.