Los incrementos salariales van perdiendo fuerza con el paso de los años. A pesar de que España se mantiene como el tercer país de Europa donde más suben los sueldos, es el único estado donde las expectativas de aumento salarial no se han cumplido.

Los incrementos salariales van perdiendo fuerza con el paso de los años. A pesar de que España se mantiene como el tercer país de Europa occidental donde más suben los sueldos, un 4%, tan sólo por detrás de Grecia e Irlanda, es el único estado donde las expectativas de aumento salarial no se han cumplido.

De hecho, se han alejado de las previsiones tres décimas, según un estudio realizado por la consultora Watson Wyatt, lo que significa que “las compañías temen a la más que segura ralentización de la economía, además de a la consiguiente disminución del consumo”, afirma Ángel García, director del área de estudios de la consultora.

Sin embargo, los sueldos europeos, de media en todos los niveles profesionales, han crecido por debajo del nivel nacional, con un 3,6%. Las siete décimas de ventaja que tenía España con respecto a Europa en 2004 se han reducido a cuatro, y los expertos prevén que sigan bajando el próximo año, hasta llegar a las dos décimas de diferencia. Los aumentos menos destacados se han registrado en Suiza y Francia, con un 2,7% y 3,1%, respectivamente.

El menor incremento retributivo puede deberse, según García, a que las compañías piensan que la economía va a crecer menos, y que “ya han empezado a hacer los deberes”, tomando como primera medida la contención salarial, dentro de un “escenario de moderación”.

A pesar de la desaceleración, el poder adquisitivo de los españoles ha aumentado, debido a que el IPC ha subido un 2,4%. Estos datos rompen la tendencia negativa que venía arrastrándose desde 2004, y el poder de compra ha crecido por primera vez en tres años.

Alicientes

La mayor parte de las compañías optan por ofrecer bonus por objetivos a sus trabajadores. En este caso, el rango del empleado influye mucho en los extras que pueda obtener. Los miembros de la dirección general disfrutan, en un 90% de los casos, de incentivos monetarios, por el 67% de los directivos intermedios, y apenas la mitad de los empleados que no forman parte de la dirección. Esto es debido, según Eva Patier, directora de capital humano de Watson Wyatt, a que “las empresas se centran más en recompensar a aquellas personas de alto desempeño que en realizar incrementos generalizados por mérito o por ajustes del mercado.

Sin embargo, hay otras formas de incentivar al capital humano con otros alicientes aparte de los monetarios, como los coches de empresa y los teléfonos móviles, de los que disfrutan el 89% y 94% de los empleados, respectivamente. Otra de las formas de retribución indirecta que va en aumento es el ticket de comida, del que ya disfrutan el 44% de los empleados españoles.

Todos estos extras, según Patier, “cada vez serán más difíciles de conseguir, ya que aumentará el nivel de exigencia por parte de las compañías”. Los beneficios sociales también crecen y el seguro médico es la solución que más ha aumentado en el último año, y del que ya disfrutan un 50% de los empleados.

La retribución a través de stock options, es decir, opciones sobre acciones, representa una fórmula que está en retroceso, por lo que la consultura augura que esta fórmula tendrá una menor importancia como incentivo.

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