Las personas que ocupan cargos directivos o de responsabilidad que consideran inmerecidos tienden a rodearse de subordinados "incompetentes" con la supuesta intención de justificar el puesto que ocupan, según un estudio de la Universidad de Granada.

Las personas que ocupan cargos directivos o de responsabilidad que consideran inmerecidos tienden a rodearse de subordinados "incompetentes" con la supuesta intención de justificar el puesto privilegiado que ocupan, según un estudio de la Universidad de Granada.

El estudio, en el que también han participado investigadores de la Universidad de Lovaina (Bélgica), revela por contra que las personas cualificadas para ejercer un trabajo que conlleva una responsabilidad prefieren trabajar con sujetos "competentes y sociables", según el informe.

La investigación ha sido llevada a cabo por los profesores Rosa Rodríguez y Miguel Moya, del departamento de Psicología Social y Metodología de las Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Granada, y por Vincent Yzerbyt, de la Universidad de Lovaina.

Sus resultados son fruto del trabajo realizado entre 73 alumnos voluntarios de las facultades de Psicología y de Ciencias de la Educación y de la Escuela Universitaria de Trabajo Social de Granada, de los que el 85% eran mujeres de 18 a 25 años.

Los autores del trabajo mantienen que no siempre quienes gozan de poder —que definen como el control que una persona tiene sobre los demás y sobre sí mismo— lo usan correctamente.

A los participantes en esta investigación se les otorgó poder, indicándoles que serían representantes en un congreso de estudiantes y podrían elegir a un compañero para acudir al mismo y trabajar bajo su directa supervisión.

Jefes legítmos e ilegítimos

Se dividió aleatoriamente a la muestra de participantes, de forma que a la mitad de ellos se les dijo que merecían el poder otorgado (legítimos), y a la otra mitad que no (ilegítimos). A todos se les dio la opción de elegir entre un subordinado muy competente y sociable para acompañarles, y otro que claramente presentaba menor competencia y sociabilidad.

Pese a que los participantes en las dos condiciones experimentales (jefe legítimo y jefe ilegítimo) percibieron claramente la superioridad de un candidato frente a otro, los participantes ilegítimos seleccionaron al menos competente y sociable en mayor proporción que los legítimos, y requirieron más información del descrito de forma más positiva que del descrito de forma más negativa.

El estudio revela que los "poderosos ilegítimos" se forman impresiones acerca de las cualidades y aptitudes de sus subordinados que no difieren en lo fundamental de las que se formó el resto de los participantes en el estudio.

Sin embargo, "su tendencia a rodearse de candidatos menos competentes podría explicarse como un intento de evitar que un subordinado le haga la competencia", según los investigadores.

Para los autores, el resultado de este estudio, que ha sido publicado en la revista científica 'Psicothema ', viene a respaldar otras investigaciones que apuntan a que los individuos que sienten la necesidad de justificar su posición tienden a rodearse de personas menos cualificadas.

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