Los expertos hacen balance positivo del primer medio año de aplicación de la baja. 20.741 padres catalanes han solicitado la baja, la cifra más elevada de toda España. El principal reto es el cambio de mentalidad en el entorno laboral.

Sin necesidad de campañas tan controvertidas como el "No te los toques, fríelos", impulsada por el Ayuntamiento de Estella (Navarra) para promover la igualdad de sexos, el permiso de paternidad de quince días ha logrado hacer mella en los padres españoles. Desde su entrada en vigor, el 24 de marzo, el número de solicitudes se ha incrementado hasta llegar a las 106.114 en seis meses. En septiembre, con 22.500 peticiones, se ha superado por primera vez la media de nacimientos mensuales en España - que es de 40.091, según datos del año 2006-.

La cifra global se puede analizar del derecho y del revés y en función de diversas variables, como el número medio de nacimientos al mes o la tasa de actividad femenina en cada comunidad. Pero el balance del primer medio año de esta baja de un máximo de dos semanas - trece a cargo de la Seguridad Social, más los dos que ya contemplaba la normativa laboral- es, cuando menos, "interesante" y "positivo". aseguran los expertos.

Son los calificativos que escoge Inés Alberdi, catedrática de Sociología de Universidad Complutense de Madrid (UCM), además de coautora del libro Los hombres jóvenes y la paternidad,de la Fundación BBVA. Yen los mismos términos se expresa Pau Baizán, demógrafo especializado en la formación de familias e investigador de la Universitat Pompeu Fabra (UPF). "Se puede hablar dc una gran aceptación, teniendo en cuenta que no ha habido difusión de la medida", considera Bernat Escudero, miembro de la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (Ahige) en Catalunya. "La evolución es muy positiva", añade Gerardo Breil, autor de La posmodernización de la familia.

El Gobierno fija en un poco más de 400.000 los usuarios potenciales de esta medida, teniendo en cuenta que el año pasado se registraron en España 481.102 nacimientos. La previsión del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales era que por lo menos un 60% de estos padres pediría el permiso un año después de la entrada en vigor de la medida. Y, aunque actualmente no se alcanza este porcentaje, el incremento de peticiones que se ha registrado en los últimos meses hace prever que el departamento que dirige Jesús Caldera no iba del todo desencaminado.

"Es normal que haya resistencia, porque nos enfrentamos a un cambio de mentalidad", afirma Inés Alberdi, quien, como el también sociólogo Gerardo Breil, considera que está surgiendo un nuevo modelo de paternidad cuyos rasgos distintivos son la afectividad y la ternura. Las mencionadas resistencias e incluso presiones a las que, según los expertos consultados, se tienen que enfrentar los padres que piden el nuevo permiso proceden sobre todo del entorno laboral. Y no sólo de los superiores, sino también de los mandos intermedios e incluso de los propios compañeros, coinciden en señalar unos y otros. Breil concreta todavía más y destaca las dificultades existentes en los "sectores más masculinizados", como por ejemplo el de la construcción.

Al margen de los contrastes entre sectores, también se registran diferencias territoriales. En Catalunya, la segunda comunidad con más nacimientos en 2006 (82.110), por detrás de Andalucía, se han solicitado más de 20.000 permisos. Le siguen Madrid, Andalucía y a considerable distancia, la Comunidad Valenciana. Aunque "que pidan el permiso no quiere decir que todos ejerzan de padres", apostilla Bernat Escudero.

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