Entrevista de El País a Robert Mundell, Premio Nobel de Economía: "Sin formación profesional, no habrá bienestar. Hay un agujero en este sentido en el sistema educativo. Los niños van a la escuela primaria y secundaria pero no se preparan para trabajar."

Fue asesor del ex presidente de Estados Unidos Ronald Reagan, impulsó la llegada del euro a la UE y ahora enseña en universidades de China. Su teoría es que los jóvenes no salen de la secundaria preparados para trabajar.

Robert A. Mundell (Kingston, Canadá, 1932) es uno de los más influyentes economistas vivos. Premio Nobel de Economía en 1999 por sus aportaciones sobre política fiscal y monetaria, colaboró con la Administración del presidente estadounidense Ronald Reagan y fue uno de los inspiradores de las polémicas bajadas de impuestos en los años ochenta. Antes asesoró a la entonces Comunidad Económica Europea, embrión de la UE, y está considerado uno de los precursores del euro.

Mundell es un economista global. Enseña en la Universidad de Columbia en Nueva York, pasa temporadas en Siena (Italia) y colabora con varias universidades de China. Mundell también habla de educación y asegura que la gran olvidada es la formación profesional.

Pregunta. Hace 30 o 40 años los economistas no hablaban tanto de educación. ¿Por qué ahora sí y antes no? ¿Qué que ha cambiado?

Respuesta. Hay quien siempre ha hablado de educación. Aunque no es mi especialidad, yo siempre he estado interesado en ella.

P. ¿La educación es un valor en alza, un imput creciente en la sociedad?

R. Está siendo reconocida, pero siempre ha sido un gran imput.

P. ¿Sin formación, sin educación, no habrá futuro, no habrá bienestar?

R. Sin formación profesional, no la habrá. Hay un agujero en este sentido en el sistema educativo. Los niños van a la escuela primaria y luego a la secundaria pero no están preparados para trabajar.

El agujero que falta tiene que ser rellenado con la formación profesional. Se ha usado mucho el ejemplo de Canadá, donde después de acabar el instituto los jóvenes tienen una formación de dos años en escuelas y luego pueden optar entre ir a la universidad o trabajar.

P. La Unión Europea tiene una moneda única, el euro, y objetivos de política fiscal, deuda y déficit público. Incluso está previsto armonizar los estudios universitarios, pero no hay política de formación profesional común ¿Sería necesaria?

R. No sería una buena idea. No se ha encontrado el mejor sistema de formación profesional, la forma adecuada de hacerla. Y cuando no sabes qué se necesita, la diversidad es buena.

P. Pero si se supiera lo que se necesita, ¿sería buena una acción común de formación profesional?

R. Eso no sería bueno para los países. No es lo mismo lo que necesita un país como Dinamarca, que lo que precisan, por ejemplo, Bulgaria o España.

P. Se habla mucho de la importancia del capital humano, pero en países como España muchos universitarios están decepcionados porque el mercado no puede absorberlos. ¿No es contradictorio pedirles más formación y, al tiempo, que no logren trabajo?

R. La educación superior no garantiza un trabajo, pero lo que sí puede hacer es ayudar a encontrarlo.

P. Son muchos, la OCDE, por ejemplo, quienes vinculan empleos a tecnología. ¿Sólo con tecnología habrá empleos futuros?

R. Existe una relación entre tecnología y empleo. Estamos en un mundo donde la tecnología es importante y si no tienes acceso a la tecnología te quedarás fuera.

P. Pero usted colabora con varias universidades de China, un país cuya economía está creciendo al 10% anual, y allí no hay mucha tecnología.

R. China es un país que tiene energía atómica, aunque es verdad que la tecnología no se encuentra allí en todos lados. Está construyendo barcos y automóviles, aunque no lo hace con tecnología punta. Pero en 10 años estarán como los coreanos y los japoneses.

P. ¿Qué papel está jugando la formación, el capital humano, en el despegue de China?

R. ¿Ahora o cuando empezó la modernización?

P. Ahora.

R. La educación juega un papel moderado. El gasto total en educación en China está por debajo del 3% del producto interior bruto. Es más bajo que en la mayor parte de países. Necesitan mucha formación profesional porque la mayor parte de la gente que llega a trabajar desde las zonas rurales carece de formación.

P. ¿La potencia de China se basa entonces en bajos salarios y en su moneda devaluada [el yuang], pero no en la educación?

R. El crecimiento de China se basa en el ahorro, que es el 50% del producto interior bruto, y en la inversión extranjera, que es de 80.000 millones de dólares (56.000 millones de euros) al año, lo que les aporta tecnología y capital de compañías que ya trabajan en otros mercados.

P. Los jóvenes españoles estudian desde este año temas como el calentamiento global y el deterioro del medio ambiente y del Planeta. Lo advierten, entre otros, el ex vicepresidente estadounidense y reciente premio Nobel de la Paz Al Gore. ¿Son fundadas estas advertencias?

R. El calentamiento global es un hecho. Históricamente, hemos vivido ciclos de calentamientos y de enfriamientos del Planeta. Y eso ha pasado mucho antes de que tuviéramos hidrocarburos. Es mucha la gente que piensa que los hidrocarburos tienen efecto sobre el calentamiento global, pero ¿que hubiéramos hecho sin ellos?

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