Hay quien dice que la universidad es una fábrica de parados, pero también es una fábrica empresas lo saben año muchas participan en jornadas organizadas por las propias universidades que pretenden poner en contacto a los alumnos con el mercado laboral.

Hay quien dice que la universidad es una fábrica de parados, pero también es una fábrica empresas lo saben año muchas participan en jornadas organizadas por las propias universidades que pretenden poner en contacto a los alumnos con el mercado laboral. Muchos estudiantes se sorprenden al descubrir aquí salidas laborales que nunca se habían planteado. Es el caso de ECA, empresa dedicada a la inspección y certificación de instalaciones, que busca estudiantes o recién titulados en Química, Ingeniería Química o Industrial, Veterinaria, Seguridad Alimentaria o Ciencias Ambientales, para trabajar de inspectores y evaluadores. Su director comercial, Alfred Velasco, reconoce que "son puestos de trabajo poco conocidos, pero a los alumnos les gustan porque les permite trabajar en ámbitos muy distintos".

Escuelas de negocios como Esade o Iese tienen ya una larga experiencia en la organización de este tipo de encuentros, que suelen derivar en un buen número de contratos. Ambos centros y numerosas universidades han celebrado foros de este tipo durante el mes de noviembre. "El objetivo de estos encuentros es orientar profesionalmente a los estudiantes, que conozcan la realidad del mercado y puedan contactar con las empresas", explica Esther Mulero, responsable de las jornadas Construjove, que organiza el Col · legi d´Aparelladors i Arquitectes Tècnics de Barcelona. Las grandes empresas de consultoría y auditoría, que contratan cada año cientos de recién licenciados, son usuarias habituales. Es el caso de Ernst & Young, Deloitte o PricewaterhouseCoopers, que recorren cada curso todas las universidades públicas y privadas españolas buscando futuros abogados, consultores y auditores. Valoran el perfil de los recién titulados porque "tienen buena formación y una gran motivación por entrar a trabajar", explica Mireia Segura, técnica de recursos humanos de Deloitte. Visitan las facultades hacia el mes de noviembre y antes de Navidad ya ofrecen a los estudiantes un contrato indefinido para cuando acaben la carrera, al año siguiente. Por el medio pasan muchos meses, por lo que periódicamente van llamando a los seleccionados para fidelizarlos y evitar que acepten propuestas de las empresas competidoras en una auténtica, aunque pacífica, pelea por los mejores currículum. Un expediente académico brillante siempre ayuda, pero no es imprescindible. "No buscamos al número uno, sino jóvenes motivados que sepan trabajar en equipo", explica Jaime Ribera, de Ernst & Young, donde el 80% de las personas que incorporan cada año son recién titulados.

No sólo las empresas de servicios se lanzan a la caza del licenciado. Arbora & Ausonia contrata cada año en las facultades unos 25 titulados de cualquier carrera, con un máximo de tres años de experiencia, y técnicos de formación profesional especialistas en electrónica o mecánica para las tres plantas que tiene en España, una de ellas en Montornès del Vallès. Manuel Alejandre, responsable de comunicación interna y compensación de la compañía, destaca que los jóvenes que salen ahora de las universidades son muy diferentes de la generación que se licenciaba hace cinco años. "Antes la pregunta clave que hacían los recién titulados era cuánto iban a cobrar - explica Alejandre- Ahora lo que les preocupa es a qué hora saldrán de trabajar, cada vez valoran más la flexibilidad". Patricia de Blas, técnica de selección de Danone, añade que las últimas hornadas de universitarios acaban la carrera "sin tener muy claro en qué área quieren trabajar, con un perfil muy generalista y poca especialización".

El Grupo Damm visita las universidades buscando, sobre todo, licenciados en Económicas o Administración y Dirección de Empresas e ingenieros químicos o industriales. Si aún están estudiando, les ofrecen la posibilidad de un convenio de prácticas, y si ya han acabado, les proponen lo que ellos denominan "trayectoria estrella": "Seleccionamos gente sin experiencia que pueda empezar desde abajo e ir creciendo dentro de la empresa", explica Meritxell Campàs, técnica de recursos humanos del grupo. Algo similar propone Seat, que visita cada año universidades y centros de formación profesional buscando, sobre todo, técnicos e ingenieros de mecánica y electrónica con buen nivel de inglés y conocimientos de alemán. Durante un año los jóvenes escogidos recorren los diversos departamentos de la compañía, incluida la cadena de montaje, y pasan tres meses en el extranjero en otra empresa del grupo, como Audi o Skoda. Otra compañía que ofrece movilidad internacional es Acciona. Buscan sobre todo ingenieros de casi todas las ramas, aunque también perfiles más humanísticos, con buen nivel de idiomas y dispuestos a viajar, incluso fuera de Europa. A cambio, más del 80% de los jóvenes que inician una carrera con ellos se quedan en la empresa.

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