La técnica teatral de las constelaciones se aplica normalmente a conflictos familiares, y en su vertiente empresarial está poco desarrollada en España, algo más en Europa central, de donde proviene el creador originario de la técnica, Bert Hellinger.

Cuando dos empresas se fusionan se producen choques entre las jerarquías y entre las culturas organizativas. José Ignacio Díez, de una consultora de formación, tuvo ese problema y para resolverlo hizo una constelación organizativa de su empresa, una especie de teatro improvisado en el que personas que no tienen nada que ver con la compañía piensan y sienten como sus trabajadores. Las constelaciones organizacionales o financieras son una técnica que consiste en resolver los desórdenes emocionales y profesionales de una compañía. El nombre viene de las constelaciones espaciales, en las que cada estrella tiene su lugar.

Normalmente sólo una persona de la empresa participa en la constelación. El resto de los participantes del taller no tienen nada que ver. El protagonista va colocando uno a uno, sobre el escenario, a los actores (totalmente amateurs) que interpretan a subalternos o jefes de la organización. Entonces el constelador o facilitador va preguntando a los actores sobre sus sensaciones. Cuanto más se dejan llevar éstos por su personaje, de forma totalmente improvisada, más eficaz es la técnica. El facilitador ayuda a comprender los conflictos que van apareciendo (dos compañeros que no se hablan, un departamento que no rinde) y a resolverlos.

La técnica se aplica normalmente a conflictos familiares, y en su vertiente empresarial está poco desarrollada en España, algo más en Europa central, de donde proviene el creador originario de la técnica, Bert Hellinger. En Portugal el ingeniero Cecilio Regojo, de Talent Manager, ha trabajado para Vodafone y Accenture, entre otras.

La consultora Marta Ocampo, que ofrece este servicio entre muchos otros más clásicos, reconoce que hay que tener 'fuerza profesional para presentar el método, porque suena extraño de primeras '. Entre sus clientes hay, sobre todo, consultoras de recursos humanos, organismos educativos y fundaciones sociales. Abundan las empresas familiares, donde es muy habitual que las jerarquías se confundan: un hermano que es igual a otro en la familia, es el jefe en la empresa. 'Hay que separarlas ', subraya Ocampo.

Las constelaciones se pueden aplicar a problemas de liderazgo, de nombramientos, de despidos, o de selección de personal. En el caso de José Ignacio Díez, éste se dio cuenta de que había tomado una decisión equivocada, y una vez realizada la constelación, su actitud respecto a sus empleados cambió, 'y también cambió la de ellos '.

Ovidio Peñalver, de la consultora Isavia, que no practica el método, cree que es muy interesante. 'No se sabe muy bien cómo funciona, pero lo hace y no deja indiferente a quien lo prueba '. A su juicio, la clave está en que ayuda a empatizar, a comprender a los otros. Peñalver ha estado en algunas de tipo familiar, 'donde se producen sucesos realmente intensos '. En las empresariales los consteladores no suelen entrar en asuntos personales.

Casos prácticos. Contra los rumores y los desórdenes jerárquicos

Los rumores. Son uno de los principales orígenes de los malentendidos y de los conflictos. 'Hay que decir las cosas con claridad ', explica Marta Ocampo. Por ejemplo, un despido. 'Se puede despedir, pero hay que hacerlo con reconocimiento y con honra. '

La antigüedad. A veces se producen enfrentamientos entre dos formas de jerarquía: la antigüedad y la propiamente organizativa.

Lanzamiento de una marca. En ocasiones los participantes en la constelación interpretan a agentes del mercado, como 'los clientes ' o un 'producto '. Se puede aplicar, por ejemplo, para prever como será recibida una nueva marca.

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