Un 33 por ciento de los enfermeros españoles ha sido agredido física o verbalmente en su puesto de trabajo durante el último año, según un estudio del Consejo General de Enfermería. Se estima que un 3,7% ha sufrido concretamente ataques físicos.

Un 33 por ciento de los enfermeros españoles ha sido agredido física o verbalmente en su puesto de trabajo durante el último año, según un estudio del Consejo General de Enfermería difundido hoy en San Sebastián con motivo de unas jornadas sobre violencia en el sector sanitario.

Los datos del informe fueron dados a conocer por Máximo González Jurado, presidente del máximo órgano de representación de los 240.000 profesionales de enfermería que trabajan en España, en una rueda de prensa que ofreció junto al presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), Fernando Luis Ruiz Piñeiro, y la responsable del Colegio Oficial de Enfermería de Guipúzcoa, María Jesús Zapirain.

González explicó que los resultados de este estudio 'deben ser manejados con prudencia ' porque son fruto de una encuesta a un total de 600 profesionales de distintos centros sanitarios, públicos y privados, dado que no existen estadísticas reales acerca de esta problemática y 'sólo el 5% denuncia las agresiones '.

Del 33% de profesionales que han padecido violencia en los últimos 12 meses en el desempeño de su trabajo, se estima que un 3,7% ha sufrido concretamente ataques físicos, lo que equivale a casi 3.000 enfermeros.

En cuanto a la procedencia de las agresiones, el informe calcula que casi la mitad (49,8%) son causadas por los familiares o acompañantes de los pacientes, y algo menos (47,3%), por los propios enfermos.

Los servicios de urgencias hospitalarias son los lugares donde se registran más incidentes violentos (51%), seguidos de los centros de atención primaria (33,5%) y las plantas de hospitalización (15%).

El presidente del Consejo General de Enfermería llamó la atención sobre las causas de las agresiones que se desprenden del estudio, entre las que destaca 'la frustración de no ver satisfechas las expectativas de atención del personal sanitario en tiempos y pruebas diagnósticas ', circunstancia que se da en un 41% de los casos.

'Hay situaciones en las que el paciente pierde la paciencia no exento de razón ', destacó González Jurado, quien reclamó 'medidas ' para atajar 'el déficit de los servicios públicos sanitarios ' que, según evidencia el informe, está en el origen de buena parte de la violencia hacia los enfermeros.

El desacuerdo en valoraciones o diagnósticos (27%) y la no aceptación por parte del personal sanitario de demandas concretas de los pacientes (12%), son otros de los motivos identificados por los profesionales consultados.

El presidente del Consejo General de Enfermería apostó por trabajar en la prevención de este tipo de violencia mediante programas de concienciación social o 'la mejora de los procedimientos de comunicación ' entre pacientes y sanitarios, porque 'no se puede, por ejemplo, abandonar a una persona por 3 o 4 horas en Urgencias sin darle una explicación '.

Las primeras jornadas sobre la violencia en el sector sanitario reúnen hoy y mañana en el Centro Kursaal a más de 300 enfermeros y diversos ponentes, que analizan esta problemática desde un punto de vista multidisciplinar.

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