La mejora de la vigilancia propicia el retroceso, según los sindicatos. Para estimular a las empresas a que mejoren sus cifras, en enero de 2008 se pondrá en marcha una rebaja de las cotizaciones para las más cumplidoras.

Las muertes en el trabajo comienzan a remitir. Los 873 fallecidos entre enero y septiembre de este año siguen revelando la cara más sombría del mercado laboral en España, pero representan una importante mejora respecto a 2006. En los nueve primeros meses se ha producido una caída del 15,8%, la mayor al menos en 10 años, según datos del Ministerio de Trabajo. Los sindicatos van más allá y aseguran que es el principal descenso, como poco, desde que entró en vigor la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, en 1995.

Tras varios años de reducciones tímidas, la desaceleración afecta tanto a los accidentes ocurridos en el puesto como a los in itínere (del trabajo a casa o viceversa, normalmente colisiones de tráfico). "No es casualidad ni responde a infradeclaración de accidentes", subraya Joaquín Nieto, responsable de salud laboral de Comisiones Obreras. Tanto Nieto como su homóloga en UGT, Dolors Hernández, atribuyen la mejora de las cifras a la mayor persecución de los accidentes por parte de la Inspección de Trabajo y, sobre todo, a la labor de la Fiscalía especial contra la siniestralidad laboral, creada a mediados de 2006.

Los datos del fiscal, Juan Manuel de Oña, lo corroboran. En 2006 sólo la mitad de los muertos en el desempeño de su labor llegaron a los tribunales, pero esa proporción supuso un avance espectacular respecto al año anterior. Entonces, la justicia tenía constancia de una quinta parte de los siniestros. La mayor beligerancia de los tribunales ha atenuado, según los sindicatos, la sensación de impunidad en el empresario.

"Se está viendo el resultado de las políticas de los últimos años, por ejemplo, de los planes especiales aplicados por el Gobierno y las comunidades autónomas a las empresas con más accidentes", explica la responsable de UGT. La mejora de los datos coincide con un periodo de menor pujanza en el sector de la construcción, uno de los que más muertes concentran. Los representantes sindicales descartan que ese elemento haya incidido en el descenso de las víctimas, pues la construcción, argumentan, aún no ha perdido empleo.

El número de fallecidos entre enero y septiembre no rebasa la fatídica barrera de los 1.000 que en los 10 últimos años ya se había alcanzado a esas alturas del año. El dato resulta más significativo ahora, pues las muertes están más contenidas con una población ocupada cada vez más numerosa. Es decir, la proporción de fallecidos por afiliados, la más representativa de la tendencia, desciende. Porque hace 10 años se producía casi el mismo número de muertes con prácticamente la mitad de cotizantes a la Seguridad Social.

Los fallecimientos en el puesto de trabajo han pasado de representar 10 por cada 100.000 afiliados en 1997 a situarse en seis el año pasado. Con todo, esos datos duplican los de la Unión Europea de 15 Estados.

Para estimular a las empresas a que mejoren sus cifras, en enero de 2008 se pondrá en marcha una rebaja de las cotizaciones para las más cumplidoras. Las compañías cuyos índices de siniestralidad estén por debajo de la media del sector verán reducida un 0,25% la cuota que abonan por accidentes de trabajo. Así figura en una enmienda de CiU a los Presupuestos de 2008, ya aprobada. El año próximo entrarán también en vigor las principales novedades del pacto contra la siniestralidad que cerraron antes de verano el Gobierno y los agentes sociales.

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