Las posibilidades son infinitas: una copa o un aperitivo en la oficina, una cena con los empleados, un detalle que puede ser de lo más original o algo más tradicional. La clave está en regalar productos de buena calidad y que resulten de utilidad.

Las posibilidades son infinitas. La clave está en regalar productos de buena calidad y que resulten de utilidad para los receptores.

Llega el período navideño y muchas compañías aprovechan para lucir sus mejores galas y quedar bien con sus clientes, empleados y directivos. Cierto es que algunas no regalan ni una alfombrilla para el ratón del ordenador, pero muchas otras reservan una parte de su presupuesto para agasajar a los más allegados durante estas fiestas.

Las posibilidades son infinitas: una copa o un aperitivo en la oficina, una cena con los empleados, un detalle que puede ser de lo más original o algo más tradicional, como la cesta de Navidad. Algunos expertos señalan que lo más importante a la hora de hacer un regalo de este tipo es acertar.

'Para acertar con el regalo de empresa, primero es necesario pensar en que no hay un único tipo de regalo. Pero aún si nos referimos exclusivamente al que se entrega en Navidad, también hay mucha variedad. Debemos pensar que no es lo mismo regalar a un proveedor que a un empleado o a un cliente. Y entre los clientes también podemos hacer distinciones ', afirma Pilar Muiños, directora de la Escuela Internacional de Protocolo en Galicia. El objetivo principal de los regalos corporativos es, según señala Javier Daza, desde la firma especializada Grupo Castilseras Corporate Luxury, el asentar las buenas relaciones y reconocer el trabajo conjunto de muchos años.

Entre los regalos para la alta dirección, los relojes o las joyas marcan muchas veces la tendencia; y es que se trata de regalos que perduran en el tiempo. 'Muchas compañías regalan marcas reconocidas y con prestigio, a poder ser, mundial ', comenta Daza.

Regalos que van desde los 50 a los 3.000 euros -todo depende de la empresa y de a quien vaya dirigido el presente- sin embargo, y sea cual sea el tipo de regalo, lo importante es que sea algo funcional y útil. 'No sirve de nada regalar algo que va a terminar arrinconado en un rincón o en la papelera. También se agradece la originalidad, pero si hay algo que debemos tener en cuenta es que el regalo de empresa debe ser un detalle que nos identifique, que tenga alguna relación con lo que hacemos ', afirma Pilar Muiños.

Un error frecuente es, según los expertos, convertir un regalo de empresa en un regalo publicitario, al situar el logotipo de la compañía en un lugar muy evidente. Otro error: intentar usar el regalo como una forma de comprar un favor o como un modo de ostentación.

Aportación de valor

Entre las empresas, las hay tradicionales y las hay que tratan de hacer un regalo original y muy personalizado. La empresa The Avenue está especializada en asesorar a las compañías para dar en el clavo a la hora de regalar. Para esta firma, lo importante es que sea un regalo con notoriedad suficiente como para que el receptor recuerde quién se lo ha otorgado.

'Hay que conseguir que sienta gratitud y que identifique como algo beneficioso el interactuar con la empresa que lo ha regalado. Si bien personalizar es importante, la prioridad debe ser innovar, diferenciarse y aportar valores ', comenta Inés Garí, desde la firma asesora.

La mayoría de los regalos de empresa suelen ser mixtos, sobre todo cuando se trata de un detalle para los empleados de la compañía. La tendencia a la personalización y a la diferenciación por sexos, la marcan fundamentalmente los regalos a clientes y a la alta dirección.

En este caso, y según las propuestas de The Avenue, a las mujeres se les suelen regalar complementos, como bolsos, maletas, foulares, monederos o joyas; y a los hombres, relojes o complementos, como carteras, bufandas o gemelos. Entre las propuestas más originales destacan productos tecnológicos como los iPods, cámaras digitales o la consola de Nintendo Wii.

El miedo a quedarse corto o a realizar un regalo desmedido se está perdiendo. Cada vez es más difícil equivocarse en este sentido, ya que en muchas organizaciones se ha convertido en algo habitual el contar con una reglamentación sobre la cuantía de los regalos de empresa, tanto en lo que se refiere a cuánto se puede gastar como en la cantidad que se puede recibir.

'Lo más importante no es el precio, sino la calidad de lo que regalamos. No es necesario gastarse mucho dinero para ofrecer cosas interesantes, en ocasiones se gasta demasiado dinero en productos que no son de calidad ', señala Pilar Muiños, desde la Escuela Internacional de Protocolo en Galicia.

La cesta, la gran protagonista

Los productos gastronómicos siguen estando entre los favoritos de las compañías para felicitar las fiestas navideñas a clientes y empleados. Para acertar con la cesta de Navidad, lo más importante es la calidad de los artículos, que según los especialistas, se valora más que la cantidad. La presentación, especialmente los elementos contenedores donde se presentan los productos, también es un factor a tener en cuenta a la hora de realizar un obsequio de estas características. En cuanto a la variedad, 'no faltan nunca los turrones, el cava, los vinos y licores, y de un tiempo a esta parte tiene especial protagonismo la charcutería ', afirma Juan José Beteta, jefe de compras de Mediterránea, grupo especializado en regalos de empresa y cestas de Navidad (todocestas.com).

Los productos que suelen marcar la diferencia y en los que el cliente valora más la calidad son, según este experto, los vinos y el whisky, ya que 'son los productos en los que existe un mayor conocimiento del mercado ', señala Beteta.

Cuando se trata de los empleados, las empresas no suelen hacer diferencias entre categorías profesionales. Los lotes oscilan entre los 40 y 50 euros y normalmente se presenta en cajas de cartón. Los lotes para clientes son diferentes la presentación adquiere, en este contexto, mayor importancia.

Joyas y cruceros en EE UU

En España no se ha hecho otra cosa que seguir el modelo anglosajón de aprovechar estas fiestas para premiar a los empleados por su buen trabajo en la compañía y agradecer a los clientes su fidelidad, algo que supone ya toda una tradición.

Las empresas anglosajonas llevan más tiempo haciendo estos detalles navideños y se permiten una mayor originalidad en esta clase de presentes. Algunos empleados afortunados puede que sean agasajados con entradas para la última obra de teatro estrenada en la ciudad, otros podrán ir a uno de los eventos deportivos del año. Los esfuerzos en tratar de hacer estos obsequios algo inolvidable forma parte del carácter anglosajón.

A la hora de saborear el regalo corporativo de Navidad, los chocolates especiales, vinos de lo más exquisitos y el mejor salmón de Noruega se encuentran entre los productos gastronómicos que se pueden encontrar en sus cestas. Pero la cosa no se queda ahí, lo último para los altos directivos puede ser un crucero donde pasar unos felices días en este período vacacional, además de ropa de diseño y joyería para sus cónyuges. Otro de los clásicos estadounidenses en la organización de una gran fiesta para todos los trabajadores en la que directivos y empleados brindan con champán y celebran la llegada del nuevo año.

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