Es la última propuesta del Ministerio de Sanidad para hacer frente a la falta de médicos de familia. Les invitan a compatibilizar el último año de formación especializada con la asistencia.

Este año no habrá nuevos médicos de familia en el mercado sanitario. En 2005 se decidió que su formación especializada de tres años, el popular MIR, era insuficiente y se amplió en otros 12 meses. El próximo mayo, la primera promoción del nuevo programa de esta disciplina debería iniciar su cuarto año de residencia pasando consulta supervisada por un tutor en un centro de salud. Pero si finalmente sale adelante la propuesta que acaba de plantear el Ministerio de Sanidad y Consumo, puede que estos 'estudiantes ' salten al ruedo sin sus apoderados.

Sanidad ha valorado que la sequía profesional de los centros de salud no permite prescindir de los alrededor de 1.500 médicos que deben continuar su formación especializada y ha previsto que, de forma excepcional, entre junio de 2008 y mayo de 2009, puedan compatibilizar esta actividad con la asistencia a los pacientes.

La proposición ha sido acogida con interés por diversas comunidades autónomas a las que no les salen las cuentas para contratar efectivos en atención primaria. Simplemente, no los encuentran. Han pedido, sin embargo, que se concreten algunos aspectos técnicos de la propuesta, como qué horario harán los médicos MIR, cuánto cobrarán o cuál será su nivel de responsabilidad. La idea se iba a debatir este mismo mes en la comisión técnica de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud, pero la revisión del documento retrasará la decisión final.

El rechazo al doblete de los R4 (residentes de cuarto año) de familia ha sido, sin embargo, casi unánime en el sector médico. La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), que representa a cerca de 20.000 galenos de atención primaria de toda España, considera la medida un parche para «resolver un problema de mala planificación y de precariedad». A través de un comunicado, este colectivo ha denunciado la imposibilidad de combinar ambas actividades: «Supone el abandono de la enseñanza sobre los contenidos previstos para ese año».

La Organización Médica Colegial también ha hecho público su disgusto, así como la Comisión Nacional de la especialidad de Medicina de Familia, que ve en peligro el logro conseguido en 2005 para mejorar la formación de los galenos del primer nivel asistencial.

«Ese año de más se puso porque hacía falta. Los residentes no pasaban el tiempo suficiente por algunas especialidades o aprendiendo cuestiones propias de la atención primaria como el embarazo, la anticoagulación o la cirugía menor», se queja Teresa Hermosín, tutora de Medicina de Familia de Camas (Sevilla), que supervisa la formación de varios médicos.

Sanidad ha aducido varias razones para justificar su planteamiento. Por un lado, hasta el pasado año bastantes tres cursos de formación de posgrado (después de la licenciatura en Medicina) para conseguir la misma especialidad. Por otro, que el nuevo programa formativo contempla que el R4 «pase consulta» de manera autónoma. «Pero siempre bajo nuestra supervisión. Ésta es esencial. Pueden quedarse sólos, pero siempre nos tienen a mano. ¿Qué ocurrirá ahora si les envían a un centro de salud rural aislado?», puntualiza Hermosín.

La tutora explica por qué tres no es igual a cuatro. «Es como tener un coche con tres ruedas. Perderían el 25% de su formación y precisamente la que más tiene que ver con su futuro trabajo».

«El programa ha cambiado. Antes los R3 hacían el último año en un centro de salud. Pero ahora eso ha pasado al cuarto curso. Así que si empezáramos a trabajar nuestra experiencia en la atención primaria sería de apenas cuatro meses», subraya la R3 de familia Pilar Bohórquez.

En su opinión, aunque la posibilidad de compatibilizar trabajo y formación sea voluntaria, «la gente será reacia, porque es imposible combinar ambas cosas, lo que nos quita el derecho a una formación de mayor calidad».

Bohórquez cuestiona que solo se haya planteado esta oportunidad para los médicos de familia: «¿Por qué no se ha ofrecido acortar la residencia a otras especialidades deficitarias como pediatría?».

Miguel Ángel Huerta, otro R3 madrileño, «se considera capacitado para pasar consulta», pero también rechaza una medida que se ha presentado sin buscar el consenso con los colectivos afectados. «Nos negamos a ser mano de obra barata», dicen en la Asociación de Médicos Internos Residentes de Madrid. Un MIR puede ganar unos 1.900 euros mensuales (con guardias). Un especialista, 3.200 (con guardias). ¿Cuántos cobrarán los 'estudiantes ' ascendidos a especialistas?

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