El banco ha puesto en marcha planes de integración laboral para incorporar discapacitados a su plantilla y también de accesibilidad para sus clientes, tanto en las oficinas como en los servicios web que ofrecen.

La tecnología ha avanzado de tal forma que los discapacitados se pueden sentir personas normales en su ámbito laboral, si las empresas lo permiten.

En España existen algo más de tres millones y medio las personas discapacitadas. Un colectivo amplio que necesita integrarse en la sociedad de manera fácil y sencilla. Pero no lo conseguirá plenamente, si las empresas no se esfuerzan por allanar el camino.

Uno de los primeros pasos los ha dado Bankinter. Conseguir ser un banco para todos es el lema que intenta plasmar sus dos objetivos estratégicos. Por un lado, desde el punto de vista interno, este emblema se refleja en una serie de medidas que refuerzan la integración laboral de los colectivos vulnerables. Y, desde el punto de vista externo, se traslada a la ampliación de servicios para que este tipo de personas puedan desarrollar mejor su trabajo en el banco.

"El objetivo es que cualquier cliente o empleado pueda operar a través del tipo de canal que quiera con independencia de sus capacidades", explica Blanca Hernanz, directora de Acción Social y Reputación Corporativa de Bankinter.

Metas alcanzadas

En el caso de banca telefónica, se ha creado un grupo de especialistas que atienden a las personas con discapacidad. "Éstos son los encargados de solventar todas las dificultades con las que se puede encontrar una persona a la hora de acometer su operativa financiera", aclara Hernanz.

También se ha habilitado un servicio de intérprete en lengua de signos en la firma de determinadas operaciones que, por su complejidad, obligan a manejarse en un lenguaje financiero que, en ocasiones, es de difícil comprensión para estas personas.

"Para disponer de este servicio sólo es necesario llamar al departamento de banca telefónica e indicar el día, la hora y la oficina del banco en la que se va a realizar la gestión", reitera Hernanz.

Incluso las personas sordas conocedoras de la lengua de signos disponen en la web de unos vídeos explicativos para operar en los diferentes canales de la entidad.

Asimismo, "hemos ido lanzando servicios y productos específicos tales como el extracto mensual en audio, en letra grande y la gestión de patrimonio protegido", comenta Hernanz.

La plantilla de la entidad financiera está compuesta por, aproximadamente, un 2% de trabajadores discapacitados gracias a que han firmado, durante los últimos cuatro años, distintos convenios de colaboración con instituciones que trabajan por las personas con discapacidad.

"El banco ha presentado ante el Ministerio de Trabajo su compromiso de trabajar con medidas alternativas hasta alcanzar la cuota de integración necesaria", declara Hernanz.

Cuanto más, mejor

Otra de las medidas llevadas a cabo por la entidad es la firma de un acuerdo de colaboración con la Fundación Adecco para la integración laboral.

Uno de los ejemplos más característicos es el denominado Plan Familia, puesto que es la primera iniciativa que llevada a cabo con el objeto de "proporcionar a los familiares de nuestros empleados (que tengan algún grado de discapacidad) distintos tipos de ayuda para facilitarles la integración real en el mundo laboral y social", aclara Hernanz.

Las acciones dentro de este proyecto se centran en dos grupos contrapuestos: los mayores y los menores de edad. En el primer caso, "se pondrán en marcha iniciativas formativas que se centrarán en el desarrollo de habilidades y actitudes sociales para permitirles el acceso al mundo laboral, así como el acceso a información, orientación y asesoramiento en la búsqueda de empleo". Y, en el segundo caso, la propia entidad abonará una ayuda económica que intentará paliar (en la medida de lo posible) el esfuerzo económico de las familias con hijos discapacitados.

La pregunta es: ¿Ha calado esta ayuda social entre los empleados y han participado de ella directamente? "Todos los empleados conocen de primera mano lo que estamos haciendo, porque se les han ido enviando comunicaciones puntuales", afirma Blanca Hernanz.

La colaboración de los trabajadores "se ha materializado a través del voluntariado corporativo que se pone en marcha este mismo año". No obstante, desde hace tres años, los empleados tienen la posibilidad de acceder al portal del voluntariado. "Es un proyecto lanzado en colaboración con la Fundación Chandra con el fin de fomentar e informar al personal del banco sobre las posibilidades que existen de voluntariado", concluye Herranz.

El objetivo es hacer accesible el 100% de la red física este año El que las personas discapacitadas de la vista hayan empezado a utilizar los ordenadores hace ya, al menos, diez años para leer y escribir no es una novedad. Pero que, a partir de ahora, se ahorren el ir a la sucursal de turno para realizar los fragosos trámites bancarios sí que es algo novedoso. Esto es en lo que consiste la mayor iniciativa de responsabilidad social de Bankinter.

En realidad, lo que pretende es transformar ebankinter. com en el primer portal financiero de Internet con nivel "Doble A" (AA) de accesibilidad a la web. Una situación que "implica modificar totalmente el software de apoyo que utilizan las personas con discapacidad física en su navegación habitual y, por tanto, conseguir hacerlo lo más accesible posible", explica Blanca Hernanz, directora de Acción Social y Reputación Corporativa de Bankinter. ¿Cómo se consigue? A través de un programa de lectura especial para los invidentes y a través de un sistema de reconocimiento de voz que usan ciertas personas con discapacidad. "Es un proyecto que ha contado con la colaboración y el asesoramiento de la Fundación Once", comenta Hernanz. Gracias a ella "este colectivo conocerá no sólo los productos y servicios que dispone nuestro banco, sino que también podrá conectarse a sus cuentas y realizar todo tipo de inversiones y operaciones", asegura Hernanz.

Además, el banco cuenta con una nueva sucursal que está situada en uno de los edificios de la Fundación Once, en la madrileña calle Rufino González. Lo innovador de esta oficina es que ha sido diseñada desde un principio bajo la concepción global de máxima accesibilidad teniendo en cuenta aspectos importantes como la habilitación de espacios, el mobiliario, la infraestructura tecnológica, el personal de atención al cliente y, en definitiva, cumpliendo con todos los requisitos exigibles para que cualquier persona con discapacidad visual, auditiva o de movilidad no tenga ningún impedimento a la hora de realizar sus gestiones bancarias.

Esta oficina cuenta con espacios totalmente transitables para una buena circulación interior, con un mobiliario exento de aristas y puntas y un cajero de efectivo accesible, así como un mismo nivel para todo el perímetro, ordenadores con sistemas de navegación a través de lectores de pantalla y programa de síntesis de voz, magnificador de pantalla, vídeos en lengua de signos, servicio de intérprete y comunicador de lectoescritura. Asimismo, el servicio de caja lleva incorporado un sistema de refuerzo sonoro, es decir, un bucle magnético y un amplificador de audio, para mejorar la comunicación entre el empleado que se sitúa detrás del cristal blindado y un cliente con minusvalía auditiva.

De igual forma, las personas encargadas de gestionar la oficina serán también empleados con discapacidad de la plantilla del banco. Se ha habilitado un servicio de intérprete en lengua de signos en la firma de operaciones, sólo es necesario llamar al departamento de banca telefónica e indicar la gestión y proporcionamos a los familiares discapacitados del banco distintos tipos de ayuda.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.