'Coach ', 'skills ' o 'know-how '... El uso de anglicismos crece en las compañías con matrices anglosajonas a las que reportar. Los expertos aseguran que la lengua no corre peligro, aunque se utilicen palabras que tienen traducción exacta al castellano.

Tener una reunión en la meeting room de la empresa, valorar las skills y el know-how de los empleados o tratar de aumentar la competitive advantage de una organización son expresiones que han dejado de sonar extrañas en determinados sectores empresariales. Todo es cuestión de dónde se trabaje.

Mónica Pérez Hurtado, presocia de Bao & Partners, llegó a esta compañía desde el sector farmacéutico. Además de adaptarse a un nuevo sector y modelo de trabajo, tuvo que adaptar su lenguaje para enfrentarse al nuevo proyecto e interiorizar numerosos términos claves para moverse en este entorno profesional. 'Al principio cuesta un poco porque se utilizan gran cantidad de siglas y términos internacionales, pero es necesario aprenderlos ', señala.

Los anglicismos y los préstamos de otros idiomas forman parte de la lengua castellana desde hace mucho tiempo, pero ¿qué pasa cuando algunas palabras que tienen traducción al castellano comienzan a utilizarse como si no fuese así? ¿Se abusa de las palabras inglesas en algunos sectores? Parece que lingüísticamente 'no hay peligro ', según afirma el secretario de la Real Academia Española de la lengua, José Manuel Blecua. 'La gente tiene mucho sentido de la lengua y salvo casos muy excepcionales el uso de estas palabras en determinados sectores empresariales no preocupa ', añade.

Racionalizar el uso

Para Blecua es importante distinguir los préstamos que aparecen en un sector determinado en el que es lógico que el influjo del inglés sea muy grande y las palabras que por una utilización masiva (como en los medios de comunicación) se trasladan al lenguaje general.

'El inglés es, en el mundo empresarial, como el alemán en el filosófico. Al ser dominante en algún sentido el país en el que se habla ese idioma se produce un cierto colonialismo. Si es sensato y tiene razón de ser resulta razonable. Lo malo son los excesos ', explica Javier Fernández Aguado, socio director de la consultora especializada en servicios para la alta dirección Mind Value.

Los expertos defienden un uso racionalizado de los anglicismos en el entorno empresarial, aunque muchas veces, su propagación y la cantidad de términos y conceptos anglosajones dependen de la propia cultura y estructura de las organizaciones.

'Cada compañía y sector tiene su propia jerga que la gente que está en ese entorno utiliza siempre, a veces resulta más rara la traducción de un concepto que su uso en inglés. En entornos multinacionales en los que las empresas reportan al extranjero es muy habitual ', apunta Mónica Pérez Hurtado, de Bao & Partners, quien señala, además, que no supone ningún problema para los trabajadores, sino que simplemente es 'la manera de relacionarse de una compañía '.

Sin embargo, la utilización de términos anglosajones en el ámbito empresarial no siempre procede de una necesidad o una cultura corporativa, sino del propio 'prestigio teórico que tienen algunas palabras inglesas y que no tiene su traducción al castellano ', declara José Manuel Blecua.

En ese sentido, Javier Fernández Aguado señala que 'en ocasiones son palabras realmente necesarias y en otras, son mero capricho o, quizá, ganas de impresionar. Creo que no hay que caer en el fanatismo simplista de rechazarlas sistemáticamente, ni tampoco en el papanatismo de emplear innecesariamente esos términos en el lenguaje habitual. Ambas posturas llegan a producir hilaridad '.

Nadie duda ya de que existe una jerga empresarial cuyos términos proliferan en el ámbito de las multinacionales. Conocerlos es una clave para moverse en el mundo de los negocios, pero el éxito radica en el buen uso de las palabras.

Algunas pistas

• Asset allocation: distribución de activos.

• Break even: Igualar pérdidas y ganancias.

• Cash flow: flujo de caja.

• Coach: asesor, entrenador.

• Competitive advantage: ventaja competitiva.

• Deadline: plazo límite.

• Free float: capital flotante.

• Headhunter: cazatalentos.

• Know-how: bagaje, conocimiento.

• Leverage: apalancamiento.

• Management: gestión empresarial.

• Meeting room: sala de reuniones.

• Networking: red de contactos.

• Packaging: embalaje.

• Performance: rentabilidad.

• Positioning: posicionamiento.

• Private equity: capital riesgo.

• Reporting: rendir cuentas.

• Skills: habilidades.

• Target: público objetivo.

• Value chain: cadena de valor.

Escuela de lenguaje empresarial. Algunas pistas

Uno de los lugares en el que los términos anglosajones referentes al mundo empresarial se utilizan con mayor frecuencia y se fomentan, a través de los propios alumnos, es en las escuelas de negocios. José Ramón Pin, profesor del IESE, asegura que entre los motivos se encuentra el hecho de que la mayor parte de los profesores han estudiado y leído en inglés, además de que entre colegas y en los congresos internacionales se trata muchas veces de vocablos o expresiones claves en determinados sectores que todo el mundo conoce y maneja.

'Es importante que el uso de estos términos tomados del inglés sea moderado, pero riguroso. El castellano siempre ha incorporado palabras extranjeras, sobre todo nuevos conceptos descubiertos en otros lugares y cuya traducción exacta resulta realmente difícil de encontrar. En ocasiones, en la traducción se pierden algunos matices empresariales necesarios para su comprensión ', comenta el profesor del IESE.

Sin embargo, José Ramón Pin apunta que se encuentra a favor de la utilización de las palabras en castellano siempre que exista una traducción fidedigna del concepto empresarial que se quiere definir.

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