En España el número de consejeras en los máximos órganos de gobierno de las empresas apenas llega al 4%, el 3,64%, una cifra ridícula si se compara con el 25% de consejeras que hay en Suecia. Si a alguien le consuela, en Italia el porcentaje es del 2%.

Cada vez serán menos, pero ocuparán más puestos de dirección y sillones en los consejos de administración. Algo está cambiando. Y para bien. Esta semana, Telefónica ha nombrado consejera independiente a la actual responsable de Merrill Lynch de banca privada para Europa, Oriente Medio y África, Eva Castillo. Se trata de un pequeño gesto, porque en España el número de consejeras en los máximos órganos de gobierno de las empresas apenas llega al 4%, el 3,64%, una cifra ridícula si se compara con el 25% de consejeras que hay en Suecia. Si a alguien le consuela, en Italia el porcentaje es del 2%.

Sin embargo, hay otro dato alarmante: la expansión de las mujeres nativas en el mercado de trabajo se desacelerará en los próximos 15 años. La explosión de la oferta de trabajo vivida desde 1977, que ha supuesto la aportación de tres cuartas partes del incremento total de la oferta nativa, con un total de 4,4 millones de nuevas mujeres al mercado de trabajo, llega a su fin. El Índice Laboral Manpower señala, que desde ahora y hasta 2023, sólo se incorporarán al mercado de trabajo cerca de 300.000 nuevas nativas de 16 a 64 años. 'Nos espera un estancamiento de la incorporación de mujeres nativas al mercado de trabajo, y eso va a generar problemas, siempre y cuando la tasa de actividad crezca. Todo esto viene acompañado del envejecimiento de la población, por lo que la inmigración va a ser una necesidad objetiva del mercado laboral ', afirma Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona y coordinador del citado estudio.

En cuanto a los consejos de administración, afirma la consultora Pilar Gómez Acebo, no son los que gestiona una empresa, sino los que garantiza que la compañía esté bien gestionada. Lo que sí ha habido, y habrá, son grandes cambios en los últimos años. Es algo que destaca Romana Sarduska, socia y secretaria general del consejo de administración de Uría Menéndez: 'He vivido grandes y sorprendentes cambios en mi carrera profesional. Y la tendencia es creer que el progreso es algo imparable, y eso es algo que he visto en el trato de la mujer, sobre todo en la igualdad de oportunidades, aunque mi optimismo pueda estar mitigado ', afirma.

Sarduska participó esta semana en una sesión sobre la aportación de las mujeres a los consejos y los beneficios de equilibrar la presencia femenina, organizado en la sede madrileña de Esade. En su opinión, todavía existe en este terreno un enorme campo de mejora. 'Las cifras de los consejos de administración en Europa son peores que en Estados Unidos, donde también hay mayor presión desde la judicatura '. La abogada asegura que, como miembro del consejo de administración de Uría Menéndez, ha cesado como consejera porque hay una limitación en el número de sus miembros, 'y estamos favoreciendo la entrada de consejeras más jóvenes '. Romana Sarduska fue la primera socia y consejera de la firma, 'pero en 11 años hemos criado a una nueva generación y pronto tendremos más socias '.

Uno de los frenos que bloquea el acceso a las mujeres a los consejos es precisamente la escasez de mujeres en puestos directivos, en parte por los problemas de conciliación que tienen las ejecutivas. Para llegar a un consejo hay que pasar previamente por un puesto de alta dirección y, hoy día, muchas profesionales se quedan en el camino. En Uría Menéndez, según Sarduska, se anticiparon. 'Desde hace tiempo, la mayoría de los que llegaban al despacho eran alumnas de Derecho, y se planteó que no podíamos desperdiciar ese talento y dejar que las mujeres eligieran otro tipo de carreras o no pudiera equilibrar su vida '. Hace 11 años, decidieron crear un plan flexible, 'en un ejercicio de sentido común porque las mujeres acceden al mercado laboral con una excelente formación, y es esencial que puedan continuar la carrera profesional. Fue una medida de buen sentido empresarial y de responsabilidad corporativa '. De lo que se trata ahora es de allanar el camino para que la mujer pueda, en igualdad de condiciones, optar a un puesto de máxima responsabilidad.

30.000 euros de diferencia salarial

Los hombres con cargo de directivos en la administración pública y en empresas de más de diez asalariados cobraron, de media, 61.624 euros brutos anuales en 2006 en Cataluña, informa Rosario Correro. El estudio realizado por la Cámara de Comercio de Barcelona (con datos extraídos del avance de la Encuesta Anual de Estructura Salarial publicado en diciembre).

Las mujeres con la misma categoría profesional cobraron menos de la mitad, 30.012 euros. Según el informe, el motivo de la diferencia es que muchas mujeres deciden salir del mercado de trabajo o reducir su dedicación durante largos periodos de tiempo, 'haciendo más difícil la adquisición de un capital humano específico o la acumulación de años de experiencia en cargos de responsabilidad '. El estudio incluye también una encuesta realizada a 4.268 empresas catalanas, en la que un 68% reconoce que la retribución económica de las mujeres es inferior a la de los hombres en el mismo nivel de responsabilidad. El porcentaje de las empresas que reconoce la discriminación asciende al 81%.

Nuevas capacidades

El 60% de las mujeres termina los estudios frente al 40% de los hombres. Es más, los consejos de administración mixtos favorecen la comprensión de las complejidades del entorno y una mejor planificación estratégica, además de aportar un liderazgo más participativo, según Pilar Gómez Acebo.

Acceso a página web de Manpower donde podrás acceder a sus publicaciones: http://www.manpower.es/Pub/Content.asp?Ref=SPAIN&LangID=es&NodeID=2416

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