En lo que va de año la Generalitat ha constatado 53 nuevos casos en diversos centros de trabajo. En la sede de Gas Natural, donde primero se detectó y se mantiene un servicio de fisioterapeutas para paliar las lesiones, solo 9 empleados aún la padecen.

Hace un año, el significado del concepto lipoatrofia semicircular no estaba entre el vocabulario conocido de la mayoría de los ciudadanos. Pero la aparición de una extraña afección entre decenas de trabajadores del edificio de Gas Natural en la Barceloneta, a los que siguieron centenares y de otras empresas, popularizó el nombre de esta enfermedad, propia de edificios de oficinas con un exceso de campo magnético y bajos niveles de humedad. Y desde entonces, tienen perfectamente claro lo que es 783 trabajadores afectados de la capital catalana, 473 de los cuales a día de hoy siguen con marcas en brazos o piernas. De estos, 53 lo han descubierto en lo que va de año. O sea, que este trastorno, indoloro y leve, aún gotea nuevos lesionados. La lipoatrofia semicircular, detectada a mediados de febrero del 2007 en la sede de la gasística de la Barceloneta --que llegó a cerrar hace hoy justo un año durante un fin de semana para instalar humidificadores que modificaran el clima seco de las oficinas--, permanece en quien la padece entre seis meses y dos años, según los expertos. Aunque lo más importante para combatirla es corregir de inmediato las circunstancias que la causan. Quizá por ello, en Gas Natural, donde aún se mantiene el servicio de fisioterapeutas que se dispuso para paliar las lesiones, solo nueve de los 246 casos que acumuló entre febrero y abril siguen afectados, según la empresa.

CORRECCIONES DE HUMEDAD

Aunque en otra de las grandes compañías con mayor número de lesionados, en la torre Agbar, también se llevaron a cabo correcciones (refuerzo de las tomas de tierra, mejora de los niveles de humedad, incluso cambio del mobiliario), la cifra de personas que aún presentan pérdida de tejido adiposo es mayor. Los datos que ha facilitado Agbar en función de la última revisión, llevada a cabo en octubre, señalan que de los 114 afectados 21 ya no presentaba ningún síntoma. Es de esperar, pues, que la actualización que se realice en las próximas semanas rebaje los 93 que seguían con síntomas, aunque la mayoría leves.

Junto a Gas Natural y Agbar, otra empresa del mismo grupo económico, La Caixa, tuvo titulares por lipoatrofia. Y a diferencia de las dos primeras, considera "confidencial" la cifra de trabajadores curados. En marzo del 2007, la financiera detectó los primeros casos, en las torres y en la antigua sede de la Diagonal, a los que siguieron trabajadores de sucursales repartidas por toda la provincia, incluso otras comunidades, que han ido sumando 175 afectados, 29 de los cuales se han certificado desde julio y hasta la fecha.

Pero al margen de las grandes empresas, donde la magnitud ha sido más espectacular por el número de empleados, trabajadores de otras oficinas han podido ponerle nombre a la rara pérdida de grasa, como personal del Servei d 'Emergències Mèdiques (SEM), de la sede del RACC o de tres sucursales del Banc Sabadell, entre otras que no han trascendido.

783 LESIONES

Así, según los datos de la Conselleria de Treball, las 783 personas en las que se ha comprobado la dolencia están repartidas en 51 centros de trabajo. Y de estas, 158 han mejorado y 310 ya no presentan ningún síntoma, la mayoría de la sede de Gas Natural, la primera en poner en marcha el protocolo que estableció la Generalitat y la Agencia de Salud Pública de Barcelona, que exige a las empresas que detecten más de cuatro casos que lo comuniquen en el plazo de 24 horas y corrijan los niveles de humedad.


PRECEDENTE BELGA
Cuando se detectaron los primeros casos en Gas Natural, los responsables de salud de la gasística empezaron a indagar sobre esta extraña dolencia y, tras búsquedas en vano de referentes españoles, localizaron un caso ocurrido en 1995 en la financiera belga KBC Bank & Insurance Group, donde 900 personas enfermaron con los mismos síntomas por un exceso de electricidad estática. A partir de aquí, contactaron con Bart Curvers, del servicio médico de esa empresa, para recabar datos sobre cómo combatirla y se corrigieron los niveles de humedad. En mayo pasado, Curvers participó en Barcelona en una jornada de estudio organizada por la UGT.

LA LESIÓN
La lipoatrofia semicircular se caracteriza por unas marcas, similares a una hendidura, en los muslos y antebrazos, y se da en un 90% de casos en mujeres por tener más grasa que los hombres en esas zonas. Indolora, remite sola si se deja de estar expuesto a las causas que la provocan, clima seco y exceso de campo magnético.

EL ESTUDIO
Ante la falta de investigaciones para establecer un diagnóstico claro sobre la lesión, La Caixa impulsó en abril un estudio para conocer y determinar las causas. También participan en este trabajo, que no ha concluido, el Departament de Treball, la Agencia de Salud Pública de Barcelona, y expertos del sector sanitario y científico.

ACCIDENTE LABORAL
En julio, Treball decidió considerar accidente laboral la lipoatrofia, aunque los afectados no tienen derecho a una indemnización, porque esta dolencia no implica una baja laboral y es reversible.

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