Los portales de empleo son "ágiles, efectivos y contienen gran cantidad de ofertas". La facilidad para seleccionar las más interesantes y el ahorro de tiempo y dinero convierte a internet en un acceso al mercado laboral, también al internacional.

"Describe tus puntos fuertes y débiles". "Define las ventajas y desventajas del puesto de trabajo que se ofrece". Los dos enunciados podrían formar parte de cualquier entrevista de trabajo al uso, pero en este caso el aspirante al empleo posee todo el tiempo del mundo para preparar su respuesta. Incluso tiene vía libre para levantarse de la silla y estirar las piernas o para acercarse hasta la ventana y contemplar el paisaje. Al fin y al cabo, frente a él no hay nadie que pueda impacientarse. Frente a él tan sólo hay un ordenador. Y bajo la pregunta sobre sus virtudes y defectos y sobre el trabajo al que se postula, un recuadro donde teclear la contestación.

Son las llamadas killer questions.Pese a su agresivo nombre en inglés (literalmente, preguntas asesinas), se las conoce benévolamente como "preguntas de filtrado", y a menudo forman parte del proceso de búsqueda de trabajo a través de internet, una de las actividades más habituales entre los internautas españoles, según Nielsen/ NetRatings, compañía especializada en la medición y análisis de las audiencias en la red. Los portales de empleo (job sites), que actúan de intermediarios entre las empresas y los aspirantes en la fase inicial del reclutamiento, son los principales protagonistas de este fenómeno, con centenares de miles de usuarios únicos al cabo del mes. Durante el pasado enero, sin ir más lejos, 3,6 millones de personas entraron en Infojobs.net, el primero del ranking, al menos una vez, según la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD). Le siguen, a bastante distancia, Infoempleo. com, Trabajos. com, Laboris. net, Monster y Trabajar. com, entre otros.

"Siempre que he buscado trabajo he utilizado este método y me ha ido muy bien", explica José Manuel Vida, de 30 años. De esta opción valora especialmente la cantidad de ofertas que están a disposición del candidato y la facilidad para seleccionar las más interesantes, además de considerarlo un proceso ágil - "te empiezan a llamar para entrevistas con bastante rapidez"-, cómodo y efectivo. Su última experiencia es reciente y de nuevo fructífera, puesto que hace unas semanas se incorporó a la sede de una multinacional francesa en Barcelona. Concretamente, a su departamento de recursos humanos. "Mucha gente que busca trabajo tiene su currículum en un portal de empleo", asegura José Ramón Pin, profesor del IESE y coautor de un estudio que, ya en el 2001, se hizo eco de esta práctica, entonces incipiente. "Ha evolucionado muchísimo en siete años", dice Pin, quien, al margen de ventajas como la flexibilidad o el ahorro de tiempo y dinero (el registro en un portal de empleo es gratuito), hace hincapié en que internet posibilita el acceso al mercado laboral internacional.

De los portales más visitados, sin embargo, sólo Monster publica ofertas en el extranjero. Este déficit se puede paliar, explica Jordi Vilaseca, investigador del Internet Interdisciplinary Institute de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), accediendo directamente al espacio que muchas compañías de todo el mundo (pone el ejemplo de Google) reservan en sus webs corporativas para publicar sus ofertas de empleo y permitir también que quien lo desee les envíe el currículum.

Pero, aunque la mayoría de los portales de empleo no alcancen el mercado internacional, las cifras que manejan son abultadas. Centenares de anuncios nuevos a diario, que ascienden a decenas de miles al mes. Más discreto es el salario medio de las ofertas: 23.000 euros brutos al año. Y también la edad media de los candidatos se mueve en una franja muy concreta: la mitad tienen entre 25 y 35 años y tres de cada cuatro entre 18 y 35, según Infojobs. net. En cuanto a las categorías profesionales, administración de empresas, atención al cliente y los puestos de comercial y ventas son los preferidos por los postulantes.

Es precisamente la combinación de estas tres últimas características - salario medio, edad media de los candidatos y las categorías con más inscritos- la que hace que haya quien se pregunte si la cantidad de ofertas que se publican va a la par con la calidad de éstas. O, dicho de otro modo, si es un canal efectivo a la hora de encontrar puestos muy cualifi cados. El estudio sobre esta práctica que realizó el IESE en el 2001, por ejemplo, destacaba que dicha herramienta no se utilizaba para contratar a altos directivos. "Ni ahora ni nunca se va a utilizar", reitera José Ramón Pin, quien destaca el papel de los contactos personales o los headhunters (cazatalentos) a la hora de cubrir vacantes de alto nivel.

Quienes no tienen tan claro que los empleos más cualificados se mantengan al margen de los portales de empleo son sus usuarios habituales. "Encuentras de todo, desde ofertas para gente sin experiencia hasta para ejecutivos sénior", dice José Manuel Vida. "El otro día, hablando con mi médico de cabecera, descubrí que ella también había encontrado el trabajo a través de Infojobs", añade Anabel Monte. Tiene 38 años y ha buscado trabajo en este portal en seis ocasiones. La penúltima accedió al departamento de importación y exportación de una empresa de cafeteras exprés. La última, hace apenas un mes, le sirvió para entrar en el departamento de compras de Equatorial Coca-Cola, que se centra en el mercado africano.

Como José Manuel, Anabel destaca la cantidad de ofertas disponibles de todo tipo de empresas (desde ETT hasta grandes multinacionales) y la facilidad para separar el grano de la paja, ya sea filtrando los anuncios según el salario deseado, la zona geográfica…". "Es como si tuvieras un imán para sacar del baúl sólo lo que quieres encontrar", ilustra. Anabel también valora especialmente la flexibilidad y el ahorro de tiempo que conlleva este proceso. "Puedes ponerte a buscar cuando quieras, sin horarios, aunque sean las cuatro de la madrugada", afirma. Y ambos aseguran que es una herramienta muy común entre las personas de su entorno. El boca a boca es, de hecho, uno de los principales canales a través del cual los portales de empleo han conseguido hacerse un hueco. Alguien se lo recomendó a José Manuel y también a Anabel.

Las ventajas que enumeran, sin embargo, también tienen su contrapartida, y ambos tienen alguna que otra queja. Funndamentalmente, relacionada con la posibilidad de que los candidatos puedan hacer un seguimiento de cómo va su candidatura. En teoría, las empresas que cuelgan sus ofertas en un portal de empleo tienen que mantener informado al postulante sobre si su currículum ha entrado en el proceso de selección, si ha sido rechazado o si, por el contrario, se encuentra entre los finalistas. Pero según Anabel y José Manuel esto no siempre se cumple. "No te puedes fiar mucho", dice Anabel. En alguna ocasión, explica, ha sido finalista en una oferta y no ha recibido la llamada de rigor para convocarla a la entrevista presencial. Por no hablar de las candidaturas que permanecen eternamente en la ambigua fase de "en proceso". En estos casos, y si la oferta en cuestión le interesa mucho, Anabel opta por el atajo. "Llamo directamente a la empresa y les pregunto por el puesto; este último trabajo lo he conseguido por insistir yo", cuenta. "Estoy seguro de que algunas ofertas permanecen abiertas cuando ya se ha cubierto la vacante, ¿tanto les cuesta poner que te han descartado?", se pregunta, por su parte, José Manuel. Y aventura una hipótesis: "Algunas compañías deben recibir tantos currículums en tan poco tiempo que no dan abasto, pero deberían hacer el esfuerzo".

La suposición de José Manuel da en el clavo, según la explicación que da al respecto Jordi Serrano, director de recursos humanos de la consultora tecnológica Everis. Dado el perfil de su empresa, que busca gente joven y con amplios conocimientos en el campo de las nuevas tecnologías, el 70% de los candidatos llega a través de los portales de empleo. "Recibimos unos 1.000 currículums al mes, es decir, 12.000 al año", calcula. Lo que no impide, asegura, que Everis sea una compañía especialmente cuidadosa a la hora de mantener informado al postulante sobre el estado de su candidatura. Serrano destaca además que la falta de compromiso de algunas empresas también se da en ocasiones por parte del candidato. "La cantidad de ofertas a las que tienen acceso y la facilidad para inscribirse en ellas hace que nos encontremos con personas que te dicen que ya están trabajando o que no se ajustan para nada a lo que pedimos", argumenta el director de recursos humanos de Everis.

Otro de los interrogantes que plantea el uso de internet como herramienta para buscar empleo es si, una vez conseguido este objetivo, el candidato retira su currículum de la red. La disparidad de opiniones es total. Jordi Vilaseca, de la UOC, está convencido de que se actúa con mucha precaución, al considerar que actualmente las compañías ven con malos ojos que un empleado tenga su currículum a disposición del mercado laboral. En cambio, José Ramón Pin, del IESE, cree que estos recelos se han superado y que, aunque se haya conseguido el puesto de trabajo que se buscaba se mantiene el currículum en el portal de empleo.

La experiencia de José Manuel y Anabel demuestra que se dan ambos casos. "Sigo estando pendiente: la información no está de más y me permite saber cómo se cotiza mi puesto", explica el primero. Anabel, en cambio, se dio de baja de Infojobs una vez encontró empleo. Esta diversidad de planteamientos hace que Pin clasifi que a los candidatos en dos categorías. El activo es aquel que, bien porque está en el paro, bien porque no está a gusto con su puesto actual, busca trabajo activamente. El candidato pasivo, en cambio, responde al perfil de una persona que no se plantea cambiar de empleo pero que utiliza habitualmente internet y, por ello, introduce su currículum en algunas páginas webs por curiosidad o, simplemente, se encuentra por casualidad con una oferta que le llama la atención.

Clasificaciones al margen, los portales de empleo también parecen tener bajo control la confidencialidad y la seguridad de los servicios que ofrecen. Anabel y José Manuel dicen no haberse encontrado nunca con una oferta sospechosa ni haberse llevado un chasco a la hora de la entrevista. Cuando se abandonan los canales más habituales ya es otro cantar. Adentrarse en algunos foros de trabajo significa encontrarse con que las ofertas para un puesto de recepcionista o de repartidor conviven con alguien que busca "chico que quiera compartir cama, trabajo y beneficios". O con un segundo anunciante que ofrece trabajo en plataformas petrolíferas a cambio de un salario de 5.000 euros al mes. El único inconveniente es que, según los comentarios adjuntos, nadie responde al teléfono. Siempre les quedará el más genérico "busco personas" que plantea otra oferta. Y todo a golpe de click.


AGILIDAD EN EL PROCESO

Para inscribirse en las ofertas de los diferentes portales de empleo es necesario registrarse en la web en cuestión. Este registro gratuito implica, básicamente, introducir los datos personales y el currículum, un proceso cuya laboriosidad varía en función del portal. Una vez completado, el usuario tiene diferentes opciones para buscar las ofertas que más le interesen: por área geográfica, por categoría profesional o buscando directamente una empresa concreta. El siguiente paso consiste en seleccionar las ofertas a las que uno quiere postularse e inscribirse en ellas. Por lo general es este un trámite que apenas dura unos segundos, pero a menudo las empresas introducen las llamadas killer questions (preguntas de filtrado), una pequeña entrevista virtual que permite a los ofertantes afinar el tiro. Ésta puede incluir preguntas sobre requisitos que el ofertante considera imprescincibles (un determinado nivel de inglés o tener el carnet de conducir, por ejemplo) o bien pueden ser cuestiones más genéricas (qué cree el candidato que puede aportar a la empresa, motivaciones para acceder a ese puesto…). A partir de este momento, al postulante sólo le queda esperar. En Infojobs.net, por ejemplo, las candidaturas pueden pasar por cuatro estadios: recibido, en proceso, descartado o finalista. Estas etapas sirven de referencia, pero no hay que aferrarse a ellas como a un clavo ardiendo: algunas empresas solicitan la entrevista presencial con el candidato cuando su solicitud consta como en proceso, mientras algunas candidaturas que llegan a ser finalistas pueden no recibir nunca esa llamada.


OJO CON LAS OFERTAS FALSAS

La prudencia y el sentido común no están de más a la hora de buscar trabajo en la red, como mínimo para evitar caer en la trampa de las ofertas falsas. Se las conoce como scam - timo en inglés- y, bajo diferentes fórmulas, ofrecen trabajar cómodamente desde casa a cambio de mucho dinero. En algún punto del proceso, explica la Asociación de Internautas (AI), la supuesta empresa pide al postulante que envíe dinero o que facilite sus datos bancarios. La AI advierte que estas estafas se han ido perfeccionando en los últimos tiempos, hasta el punto de que las supuestas empresas incluso pueden tener su propia página web con el objetivo de no levantar suspicacias. Para esquivar el scam, dice Jordi Vilaseca, de la UOC, es aconsejable centrarse en "los sistemas de intermediación con marca" (los principales portales de empleo), así como en los apartados "trabaja con nosotros" de las webs de empresas conocidas.

Acceso a Infojobs: http://www.infojobs.net

Acceso a Monster: http://www.monster.es

Acceso a Trabajar.com: http://www.trabajar.com

Acceso a Trabajos.com: http://www.trabajos.com

Acceso a Laboris.net: http://www.laboris.net

Acceso a Infoempleo: http://www.infoempleo.com

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