En el repertorio de juegos que conocemos, observaremos que en la mayoría hay un ganador y un perdedor y en muchos de ellos no se juega en equipo. ¿Cuándo se puede aprender entonces a trabajar de manera cooperativa?

Admitámoslo: vivimos en una sociedad competitiva. Los especialistas en recursos humanos no se cansan de repetir la importancia de trabajar en equipo en el entorno laboral. Dediquemos un momento a analizar el repertorio de juegos que conocemos y observaremos que en la mayoría hay un ganador y un perdedor. Y para acabarlo de complicar en muchos de ellos no se juega en equipo. Entonces, ¿cuándo se aprende a trabajar en equipo?

Dentro del mundo de los juegos, en su vertiente más educativa, existe una corriente que apuesta por los juegos cooperativos, que son aquellos en los que todos los trabajan conjuntamente para un mismo fi n. Uno de los padres de estos juegos es Terry Orlick, un psicólogo canadiense que durante la década de los setenta observó que los juegos y la sociedad compartían los mismos valores.

Los participantes en el juego de contar, entre cinco y doce, deberán contar ordenadamente de uno a veinte. Hasta aquí sería muy fácil si no fuera porque cada número deberá decirlo un jugador diferente. Si dos jugadores dicen al mismo tiempo un número o se equivocan de número se vuelve a empezar. Además, todos los participantes, que estarán sentados sin poderse mirar, deberán decir alguna cifra. Nadie puede decir dos números seguidos ni puede darse que dos jugadores digan cuatro o más números seguidos (siguiendo un ciclo A-B-A-B...). ¡Y para hacerlo más difícil los jugadores no pueden hablar antes de empezar a jugar! Con todas estas normas, además de desarrollar las capacidades de cooperación se trabaja la escucha activa y la iniciativa, tan útiles en cualquier trabajo en equipo.

Y ya que estamos siguiendo un orden, les propongo otro juego donde tendrán que ordenarse encima de una silla. Me explico. Se forma un círculo con sillas, una por jugador, y todos se suben a una. A partir de este momento se deberán cumplir estas dos reglas: no se puede bajar de la silla y no se puede hablar, así que sólo pueden comunicarse con signos. ¿El reto? Ponerse por orden - moviéndose de una silla a otra- según el día que ha nacido cada uno, no importa ni el año ni el mes. Para que el juego tenga interés deberán participar como mínimo diez jugadores.

Los dos juegos propuestos son para participantes que ya tienen una edad, jóvenes o adultos. Pero también hay juegos cooperativos para los más pequeños. Para verlos pueden visitar la web de kometa (http://www.kometak.com), un centro de recursos cooperativos afincado en San Sebastián que hace numerosas formaciones y cuenta con un amplio catálogo de juegos de mesa cooperativos para toda la familia. Y para tener un repertorio amplio recomiendo el apartado de juegos cooperativos en http://www.lacoctelera.com, donde explican una lista ordenada por niveles escolares. Otro día, si les parece bien, les explicaré juegos cooperativos familiares.

Acceso a Kometak, centro de recursos cooperativos: http://www.kometak.com

Acceso a los juegos cooperativos de La Coctelera: http://www.lacoctelera.com/juegoscooperativos

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