Entrevista de 5 Días a Jeffrey Pfeffer, Profesor de Gestión Empresarial en Stanford: "La principal barrera para obtener poder es la incapacidad de ser osados [...] Pensamos que el mundo es justo y que trabajando llegaremos al poder, pero no es así."

Cuando el profesor de la Universidad de Stanford, Jeffrey Pfeffer, llega a la biblioteca de la Fundación Ramón Areces despliega toda una batería de preguntas: quién da nombre a la sala, o por qué se llama así y no de otra manera o por el periódico que le entrevista. Pfeffer ha publicado una multitud de artículos sobre la teoría de la organización y la gestión de recursos humanos, material de aprendizaje en la principales escuelas de negocios del mundo. Pero sólo cuando satisface su afán por dar respuesta a su inagotable curiosidad, accede a revelar una pequeña parcela de su propio conocimiento.

En su último libro, que se publicará en septiembre, se ofrece una visión sobre cómo utilizar el poder dentro de las organizaciones. ¿Cómo se obtiene ese poder?

La principal barrera para obtener poder es la incapacidad de ser osados y de hacer cosas fuera de lo normal. Pensamos que el mundo es justo y que trabajando llegaremos al poder, pero no es así. Desde luego, hay que esforzarse duramente para llegar, es lo primero que hay que hacer. Pero también hay que estar listo para hacer cosas que puede que hagan infelices a los demás, tomar decisiones incómodas. Aunque, sobre todo, hay que entender cuáles son las reglas del juego.

¿Entonces es más una cuestión de actitud que de habilidades?

Claramente es también una cuestión de capacidades, pero mi experiencia en la enseñanza me ha mostrado que hay personas que podrían tener más poder si estuvieran listas para esforzarse y tomar ese tipo de decisiones difíciles.

¿Y el sentido común? Usted suele mencionarlo como llave mágica en la gestión en las organizaciones.

No hay recetas mágicas. La evidencia muestra que las empresas con un poco de músculo financiero y que en épocas de crisis mantienen el empleo, las políticas de marketing y de innovación son las que salen más renovadas de los tiempos de crisis. El mejor momento para avanzar es exactamente cuando tus competidores atraviesan dificultades.

Propone mantener entonces las políticas de empresa, incluso en tiempos de crisis, algo que podría parecer contrario al sentido común.

No sólo lo digo yo. Hay evidencias en empresas como Apple, Singapore Airlines o Southwest Airlines. Hace un año estaba en Madrid con el responsable de Apple de Portugal y España. Me contó que Steve Jobs le dijo que la razón por la cual tenían 25.000 millones de dólares en el banco era para continuar innovando y haciendo un buen producto. De esta manera, la empresa tendrá una mejor posición en el mercado en última instancia.

Pero con la debacle muchas empresas sí han cambiado sus políticas. ¿Debilita eso a una compañía?

Para poder implementar la receta correcta es necesario una buena planificación financiera, y de este modo poder obtener los recursos necesarios en los momentos de crisis. Es el caso de la compañía Singapore Airlines, que durante los buenos momentos no se endeudó tanto y tuvo caja para poder hablar con Airbus y obtener aviones a un precio más barato. Algo que le dio una gran ventaja competitiva respecto a otras aerolíneas. Eso también pasa con las personas. Es algo obvio, siempre es mejor comprar a un precio bajo y vender a un precio alto.

¿Cómo es posible que Finlandia sea uno de los países más competitivos del mundo y tener a la vez los salarios más altos?

En el Herald Tribune publicaron recientemente un ranking de los países más competitivos del mundo. Resulta que son los Estados del norte de Europa donde precisamente los salarios son altos. No hay evidencias de que ser competitivo implique un salario bajo, ni para las empresas ni tampoco para los países. Y esto es así porque los factores que te permiten ganar en los diferentes sectores económicos son la innovación, el diseño, la calidad de los productos, etcétera.

¿Qué países están gestionando mejor la crisis?

Seguramente Singapur tiene hoy en día capacidad y recursos que atesoraron en los buenos momentos, y que siguen invirtiendo en estructuras humanas. Dinamarca también lo está haciendo bien.

¿Y cuáles son los peores?

Estados Unidos lo está haciendo realmente mal. En un mundo donde el capital intelectual es lo que verdaderamente determina la competitividad, el país está recortando en educación, que es el futuro. Y eso es un error absoluto. Algo que puede observarse en California, donde están aniquilando uno de los mejores sistemas de educación pública. En este momento, en ese Estado se gasta más dinero en las cárceles que en la enseñanza, y eso, definitivamente, no es una buena señal.

¿Cuáles son las ideas más innovadoras en su campo, lo más nuevo?

Que las nuevas ideas son las viejas ideas.


Bienestar humano frente a sostenibilidad

La sostenibilidad ambiental es un concepto tan repetido que parece rozar la psicosis verde. Pero el profesor Pfeffer alerta del peligro que supone el hecho de que otra sostenibilidad quede fuera del debate académico y profesional: la humana. El académico considera que una de las mejores medidas para juzgar un país, una ciudad o una compañía es la salud física de sus miembros, los años que viven. Para Pfeffer, deben rescatarse los aspectos que atañen a la esperanza y calidad de vida de las personas, mucho más importantes, a pesar de que en la actualidad el discurso se centra casi exclusivamente en el medio ambiente. A su juicio, las teorías económicas que en sus argumentos se ciñen únicamente a la productividad y la competitividad, pero dejan fuera el bienestar del ser humano, son muy preocupantes.

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