La lucha por los ingenieros empieza incluso antes de acabar la carrera. Los sueldos de 1.500 euros al mes ahuyentan a los alumnos, que bajan un 23% desde el 2003. Un 66% de las ofertas de empleo que llegan a los colegios profesionales quedan sin cubrir.

Las empresas no compiten hoy solo por el mercado sino también por los ingenieros. El desplome de las matriculaciones de alumnos en un 23% desde el 2003 en España ha convertido a los ingenieros en profesionales codiciados por las compañías, aunque no son ni mucho menos los mejor pagados. Los sueldos iniciales de unos 1.500 euros al mes, junto con la fama de ser una carrera dura, han reducido el interés por estos estudios, en los que en el curso anterior ingresaron 12.700 jóvenes.

Las ramas que han sufrido mayores caídas son las de telecomunicaciones (-37,7%) e informática (-34,5%). Entre el 2000 y el 2007, el número de alumnos que demandaron ingenierías como primera opción de estudios ha caído el 32% en Catalunya. De los más de 9.000 estudiantes que eligieron una de estas disciplinas como primera opción en el 2000, se pasó a 6.300 en el 2007.

La falta de licenciados y el fuerte aumento de la demanda de las empresas impidió al Col.legi d 'Enginyers Industrials de Catalunya cubrir dos tercios de las ofertas que recibió, frente a un tercio un año antes. Algunas empresas han optado por fichar a profesionales en Latinoamérica y el este europeo, afirma Elisa Sayrol, directora de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicaciones de Barcelona.

Esta escuela, como el resto de ingenierías, reciben mucha demanda de empresas. "Incluso hay más oferta de prácticas para estudiantes que demandas de estos", afirma. Todo ello contrasta con el hecho de que se trata de carreras que encuentran la salida laboral más rápida y de mejor calidad, según la Agència de Qualitat Universitària de la Generalitat.

LA MODA

El conseller de Innovació, Universitat i Empresa, Josep Huguet, atribuye el descenso "a la moda" y a que las ingenierías han perdido atractivo entre los jóvenes frente a carreras de disciplinas sociales. Además, el esfuerzo de unos estudios que se ven como difíciles y largos no se considera premiado luego con un nivel salarial elevado.

En todo caso, según Huguet, "el salario no es determinante y la pérdida de interés responde más a un problema de fondo en toda Europa", por el que la mayoría prefieren titulaciones que se perciben como más sencillas y que conducen a ocupaciones funcionariales más que asalariadas, el segmento en el que recalan la mayoría de ingenieros.

ESFUERZO

El director de la bolsa de empleo de los ingenieros industriales, Antoni Grau, achaca parte del descenso de interés a la bajada del nivel medio en la enseñanza secundaria y a la pérdida de "la cultura del esfuerzo". Más de la mitad de los colegiados acaban ocupando altos cargos en empresas y, como la demanda es superior a la oferta de profesionales, tras una etapa de aprendizaje y menor retribución, "acaban cobrando salarios altos".

En la misma línea se pronuncia Elisa Sayrol, para quien la falta de interés proviene de la enseñanza secundaria. "Solo el 8% de los estudiantes eligen el bachillerato tecnológico", explica. De hecho, esta escuela de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) tenía en el curso 2003-2004 a 447 estudiantes en el primer curso y a 250 en el último. Los efectos de la caída, que comenzó en el 2004, aún no se perciben en el número de graduados, que siguen siendo unos 300 al año, pero se notará el año que viene.

En la bolsa de trabajo de la Escuela de Ingeniería de Telecomunicaciones había en diciembre 92 empresas inscritas y 154 ofertas con un sueldo medio de 22.000 euros anuales. Las más de 4.500 ofertas para ingenieros que tiene el portal de internet Infojobs tienen un salario medio de 22.500 a 28.500 euros.

En las áreas relacionas con las tecnologías de la información y la comunicación, el desequilibrio entre oferta y demanda es "crítica" por el aumento del 80% de las oportunidades laborales para los licenciados, según el último informe de La Salle sobre su bolsa de trabajo. El cuello de botella ha obligado a algunas empresas a robar profesionales de la competencia. En total, La Salle recibió 1.250 ofertas en el 2007, entre las que hubo 900 de informática.


La industria explota la cantera universitaria para fichar personal

Las empresas han tenido que aguzar el ingenio para cubrir las vacantes de alta cualificación técnica. La multinacional catalana Ficosa ha distribuido entre las facultades de ingeniería un folleto en el que, con la imagen de un futbolista con la camiseta de la empresa, pide ayuda a los jóvenes para "fichar al equipo ganador".

"Fue como lanzar un SOS porque ya llevábamos más tiempo de lo habitual intentando cubrir esos puestos", afirma un portavoz del proveedor de componentes para automóviles, uno de los últimos ejemplos de la tendencia de la industria de ir a buscar a los candidatos a la cantera universitaria. El resultado es que, al mes de licenciarse, todos los ingenieros están colocados, según La Salle.

"Si conoces a alguien que pueda estar interesado en una de estas ofertas o te interesa formar parte en el proceso de selección, esta es tu oportunidad, no la dejes escapar", asegura Ficosa a los candidatos potenciales en el llamativo folleto. El destino de los 13 profesionales que necesita es el centro de investigación y desarrollo del grupo en Mollet, en el que trabajan unos 400 ingenieros en una plantilla de 500 personas.

CRECE LA COLABORACIÓN

Seat ha firmado recientemente un acuerdo con el Institut Químic de Sarrià para crear un laboratorio del automóvil con una inversión de 120.000 euros del que espera reclutar a algunos de sus profesionales para el centro técnico de Martorell.

En esas instalaciones, Seat cuenta con 384 ingenieros en una plantilla global de 1.000 personas dedicadas a investigación y desarrollo. Las principales dificultades que encuentra la compañía se centran en encontrar a ingenieros con una antigüedad mínima de unos tres años para asumir directamente proyectos, así como a candidatos que dominen el alemán para reportar con la sede central en Wolfsburg o la de Audi en Ingolstadt. "El dominio del inglés es imprescindible, aunque no todo el mundo lo tiene, pero para nosotros también es importante el alemán, que es todavía más difícil de encontrar en el mercado", afirma un portavoz del equipo automovilístico.

MÁS PRÁCTICAS

Las prácticas es otro camino utilizado por las empresas para acceder a los ingenieros. La escuela de ingeniería de La Salle firmó en el curso pasado 800 convenios con empresas que permitieron a 500 estudiantes realizar el primer contacto con el mercado laboral.

Para Ficosa, que tiene a 30 estudiantes en prácticas y alguno en fase de doctorado, es una oportunidad para que la empresa y el ingeniero "se conozcan" con la esperanza de que algunos se queden en plantilla.

El informe advierte de la tendencia a valorar por encima de los conocimientos técnicos la "versatilidad y las aptitudes personales". "La exigencia de empezar cobrando sueldos altos no ayuda a mejorar la aptitud", dice un empresario.


"En otros países pagan más que aquí"

Después de acabar la carrera de ingeniería industrial en la especialidad de electrónica el pasado septiembre, Sergi --prefiere mantenerse en el anonimato-- cobra 1.300 euros mensuales. "Sin la hora extra que trabajo cada día, hasta llegar a nueve, cobraría menos, unos 1.100 euros", lamenta este joven ingeniero.

Es un ejemplo de las condiciones más habituales que se encontrarán los recién licenciados al entrar en una empresa con la categoría de ingeniero junior. Pueden elegir entre varias de las compañías desesperadas por encontrar personal de alta cualificación técnica; sin embargo, la oferta económica apenas varía.

"De los que acabamos la carrera en la misma promoción --explica Sergi--, todos cobramos más o menos lo mismo. El que más, unos 1.500 euros". Sin embargo, afirma que, por ahora, no tiene intención de cambiar de empresa porque valora el ambiente de trabajo y el tiempo transcurrido desde que se incorporó a tiempo parcial cuando acabó el primer ciclo de la carrera. De todas maneras, las alternativas que ofrece el mercado no le permitirían una gran mejora.

En el portal de empleo en internet Infojobs hay ofertas de peones sin cualificación a los que alguna empresa paga casi lo mismo que a un ingeniero técnico (de ciclo corto): 12.000 euros al año frente a 15.000. La alternativa es emigrar. "Hay otros países de Europa en los que pagan más que aquí, aunque para dar el salto tienes que ir muy bien preparado en idiomas". La estadística corrobora esas diferencias. En España, el coste total (sueldo y Seguridad Social) de un ingeniero para una empresa era de 30.700 euros al año en el 2005, una cantidad por debajo de la media de la UE de 38.700. Algunos países recurren a la bolsa de empleo pública europea (Eures), en la que Bélgica buscaba el viernes 1.010 ingenieros, seguida de Reino Unido (633) y Alemania (531). En cambio, España solo tenía una oferta.

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