El Grupo Pasarela acaba con la producción en las fábricas de Reus y Hostalric y los fabricantes de la marca 'Abanderado ' y 'Princesa ' dejan sin trabajo a 132 personas. Se suman a los 180 despedidos por Dresca en febrero y los 280 de Fibracolor.

El grupo Pasarela ha anunciado a la plantilla el cierre de sus fábricas de Reus (Tarragona) y Hostalric (Girona) y el despido de unos 70 empleados, al tiempo que el grupo Sans Branded Apparel, fabricante de ropa interior para marcas como Unno, Abanderado, Princesa y Ocean, ha comunicado la clausura de sus plantas de Cassà de la Selva y Massanes (Girona), lo que afecta a 132 personas.

Ambas compañías textiles ya llevaron a cabo ajustes de personal en 2005 y 2006, respectivamente, lo que supuso en conjunto el despido de otros 350 trabajadores y el cierre de dos factorías en Igualada y Olvan (Barcelona) pertenecientes a Sans Branded Apparel (antigua Sara Lee).

Estos cierres en un sector que está en crisis en Cataluña y en España en general desde hace años debido a la competencia de los productores asiáticos se han comunicado recientemente y en breve se empezarán a negociar las condiciones de los mismos entre representantes de las direcciones de las compañías y los comités de empresa, según han informado fuentes sindicales.

El grupo Pasarela, especializado en la producción de hilados y tejidos de fibras artificiales y sintéticas, se quedará sin capacidad productiva cuando culmine el cierre de las plantas de Reus y Hostalric, mientras que Sans Branded Apparel mantendrá la actividad en su central, situada en Mataró (Barcelona), y en el almacén logístico de Pina de Ebro (Zaragoza), dos centros que suman una plantilla cercana a los 500 trabajadores.

En este último caso la decisión de clausurar las factorías de Cassà de la Selva y Massanes se ha atribuido a la necesidad de reducir costes para garantizar la viabilidad del resto del grupo textil, que pertenece a la multinacional DB Apparel, según han señalado las mismas fuentes. 'Reajustes ' continuos en el sector por la competencia asiática.

Los ajustes de plantilla más recientes en el sector textil han afectado a Dresca, que en febrero comunicó el cierre de su fábrica de Navarcles (Barcelona), que emplea a 180 personas, y la liquidación de sus sociedades; a Fibracolor, participada en un 40% por Inditex y en un 26% por la Generalitat, que en enero anunció la clausura de su planta de Tordera (Barcelona), con una plantilla de 280 personas; y a Dogi, que despidió a 123 trabajadores y cerró sus fábricas de Cardedeu y Parets del Vallés (Barcelona).

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.