Los vietnamitas cobran 104 dólares al mes y los indios 87, mientras que el salario medio en la zona central de China supera los 200 dólares. Empresas chinas empiezan a deslocalizar su producción a regiones y países con menores costes.

El grupo textil Ever-Glory International es un símbolo de la industrialización china gracias a su fuerte poder en el mercado de la ropa y los juguetes baratos. Entre sus clientes están Levi Straus y Tesco. Ahora, tras representar el despegue chino de estas dós últimas décadas, inicia una nueva etapa. Una fase que resume los cambios que se viven en el gigante asiático: deslocaliza su producción a regiones y países con menores costes.

La apreciación del yuan frente al dólar (un 4,45% este año) y el incremento de los costes de la mano de obra han hecho que su dueño, Edwar Kang, planifique el traslado de sus fábricas al interior de China y a Vietnam, según un reportaje de la agencia Bloomberg.

En la zona este de China, las cuatro regiones donde se concentra su PIB ya no son tan rentables como antes. Por ello, Kang aprovechará las facilidades dadas por las autoridades del país para trasladar sus factorias de Nanjing al interior -pobre- del país. Además, un 40% de su manufacturación se deslocalizará en los próximos cinco años a una nueva fábrica en la ciudad portuaria de Haipong, Vietnam.

Como esta empresa, muchas más compañías chinas han llegado a la misma conclusión. Según un informe de Tao Dong, economista jefe de Credit Suisse en Hong Kong, al menos un tercio de las empresas manufactureras de la provincia de Guangdong, productora de un 30% de las exportaciones chinas, cerrará en tres años por la agresiva competencia de Vietnam, India y otros países vecinos.

El crecimiento del país se concentra en estas cuatro regiones, Guangdong, Jiangsu, Fujian y Zhejiang, donde las inversiones extranjeras potenciaron hace años el crecimiento gracias a la combinación de la cercanía de los puertos con las ventajas fiscales y, sobre todo, una mano de obra muy barata.

Según el Banco de Desarrollo Asiático, China ha gestionado en los últimos cinco años en torno a un 65% de los 792.000 millones de dólares invertidos en Asia, dinero del que un 90% se concentró en la costa sureste. Esto provocó que los sueldos se doblasen desde 2001, de 1.284 yuanes en 2001 a 2.594 (algo menos de 400 dólares) en diciembre de 2006, según datos de la firma estadounidense CEIC Data que ha recogido Bloomberg. Mientras en las zonas pobres de China el coste es mucho menor. En Gansu, al noroeste, el salario medio es de 1.437 yuanes (unos 200 dólares), por ejemplo.

Las compañías extranjeras invirtieron el pasado año 11.600 millones de dólares en el oeste y centro de China, un 30% más que en 2003, según FDI Intelligence. Pero el porcentaje es mucho mayor en otros países vecinos: las inversiones en Vietnam aumentaron el pasado año hasta 40.100 millones de dólares, un 354% más que en 2003, mientras que en India alcanzaron los 52.600 millones de dólares, un 174% más.

"Nuestros clientes dicen que nuestros precios son una locura. Siempre hay otras empresas vietnamitas y tailandesas mucho más baratas", dijo a Bloomberg Zhejiang Hefeng Shoes, una compañía con más de 1.000 trabajadores en plantilla.

Los vietnamitas cobran unos 104 dólares al mes, la mitad que los chinos de la provincia central de Jiangxi, mientras que los indios ganan 87 dólares, según datos del Banco Mundial.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.