A partir de 2009 Cataluña contará con una red de centros especializados que integrarán los tres tipos de formación: la profesional, la continua y la ocupacional, que tendrán catálogos adaptados al entorno sectorial y territorial.

Generalitat, empresarios y sindicatos actualizan el acuerdo de 2005.

Uno de los viejos clamores de los sindicatos y, sobre todo, de los empresarios catalanes es que la formación no se ajusta a la oferta de trabajo. Es decir, que se estén formando administrativos, soldadores o camareros cuando lo que más necesitan las empresas en ese momento y en ese territorio son matriceros. Así como que la formación profesional (FP) vaya por un lado, la continua por otro y la ocupacional (la que el SOC imparte a los parados) por el suyo. Un mal endémico que parece estar en vías de solución.

A partir de 2009 Cataluña contará con una red de centros especializados que integrarán los tres tipos de formación, que tendrá catálogos de certificación profesional homologables y que se adaptará al entorno sectorial y territorial. La red de centros, que se llamará FP.Cat y que pretender ser el referente de la nueva formación profesional, contará con una gerencia y con un consejo rector participado por los agentes sociales. La Generalitat invertirá 15 millones de euros hasta 2011.

Es una de las prioridades del nuevo acuerdo estratégico para la internacionalización, la calidad del empleo y la competitividad de la economía catalana, que sellaron en 2005 la Generalitat, los empresarios y los sindicatos, y que ayer por la tarde pusieron al día tras 14 meses de intensas negociaciones. Uno de los principales escollos era, según los representantes de los trabajadores, la falta de acuerdo en los temas de formación, acrecentada por recelos políticos: la FP depende del Departamento de Educación y la formación continua y ocupacional del de Trabajo. Salvado el obstáculo, el acuerdo ha llegado.

El consejo de instituciones del acuerdo, integrado por los departamentos de Economía, Innovación y Trabajo; los sindicatos CC OO y UGT, y las patronales Fomento, Pimec y Fepime, alcanzó ayer, por fin, un principio de acuerdo, que deberá refrendar cada institución por su cuenta antes del 17 de junio. Ésa es la fecha prevista para su aprobación por el Consell Executiu, antes de su puesta de largo ante el presidente de la Generalitat, José Montilla.

El acuerdo abarca hasta 2011 y cuenta con 103 medidas, frente a las 86 del pacto anterior. Una de las principales novedades es que cada una de ellas incorpora un indicador para evaluar su cumplimiento, tanto cualitativo como presupuestario, y se especifica una unidad responsable a la que se pedirán cuentas.

En cuanto a los planes de movilidad en los polígonos industriales, por ejemplo, se incluye cuántos polígonos se incorporarán al plan cada año y su coste.

En lo relativo a potenciar el inglés en las escuelas, otra medida, se especifican los proyectos nuevos cada año, el número de profesores nativos, los alumnos nuevos que se verán beneficiados y su presupuesto: en torno a 20 millones de euros anuales.

El acuerdo se estructura en 22 líneas de actuación, de las cuales ocho son estratégicas y contarán con un mimo especial. Son, además de la integración de la FP, la lucha contra el fracaso escolar, la potenciación del inglés en las escuelas, la mejora de la transferencia del conocimimiento y de la investigación y el desarrollo (I+D) a las empresas y al mercado, las infraestructuras, los temas regulatorios y la simplificación administrativa, el uso racional de los recursos (sostenibilidad) y la integración de la inmigración en el mercado laboral.

Acceso a SOC, el Servei d 'Ocupació de Catalunya: http://www.oficinatreball.net/socweb/opencms/socweb_es/home.html

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