El coaching tiene espinas: una especie de cartílagos virtuales mediante los cuales se sustenta este sistema de mejora de gestión, pero a la vez una serie de elementos con los que hay que tener cuidado para no atragantarse.

El análisis del contexto en el que se tiene que producir una intervención de coaching ayuda a llevarla a cabo, ya que mejora el objetivo y potencia la actuación.

Resumen:

Comparando la estructura en la que se fundamenta el coaching con un organismo configurado a partir de espinas, el artículo repasa las siete espinas más significativas que constituyen el esqueleto y conforman el contexto de toda intervención de coaching (detección, venta, prescripción, elección, primer contacto, acuerdo de trabajo y seguimiento). Durante el recorrido, los autores, Francesc Beltri y Nora Solé, reflexionan sobre el modelo y ofrecen una serie de experiencias ilustrativas que apoyan la idea de porqué se elige el coaching y no otra forma de intervención para mejorar los resultados de gestión en una organización.

Publicado en el número 221 de la revista, de mayo de 2008

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