España considera que la nueva directiva sobre el tiempo máximo de trabajo es una "regresión". El Gobierno intentará, junto a otros seis países, corregirla durante su tramitación en la Eurocámara.

España considera que la nueva directiva sobre el tiempo máximo de trabajo es una "regresión". El Gobierno intentará, junto a otros seis países, corregirla durante la tramitación en la Eurocámara.

Tras cuatro años de negociaciones y 12 horas de debate ininterrumpido, los ministros de Trabajo de la Unión Europea (UE) cerraron en la madrugada del martes el acuerdo que permitirá ampliar la semana laboral desde las 48 horas actuales hasta un máximo de 65 horas si trabajador y empresario se ponen de acuerdo. Se trata de uno de los principales elementos previstos en la reforma de la directiva sobre tiempo de trabajo que todavía deberá recibir luz verde de la Eurocámara para ser aprobada. España, que ve el acuerdo como una "regresión" y se abstuvo en el voto, intentará corregir la nueva legislación durante la tramitación parlamentaria.

Según el compromiso, la semana laboral podrá ser de 48 horas semanales. Sin embargo, si un empresario y un trabajador, a título individual, se ponen de acuerdo, la jornada de este último podrá prolongarse hasta las 60 horas semanales --calculadas como media durante un periodo de tres meses-- e incluso hasta las 65 en el caso de sectores como la sanidad. Una flexibilidad reivindicada desde hace años por países como Reino Unido, Alemania y los nuevos estados miembros de la Europa del Este.

Como medida de protección frente a posibles presiones de los empresarios, la nueva legislación prevé algunas garantías para los trabajadores. Por ejemplo, la empresa estará obligada a obtener el consentimiento por escrito del trabajador. Este documento tendrá una validez de año y medio y no podrá ser concedido ni en el momento de la firma del contrato ni durante las cuatro primeras semanas de la relación laboral. Asimismo, los empresarios tendrán que mantener registros sobre las horas trabajadas por estos empleados.

CONTRATOS BREVES

Además, tal y como quería Francia, la directiva se aplicará a todos los contratos de más de 10 semanas de duración, en vez de a aquellos de más de 4 meses como proponía inicialmente la Presidencia eslovena. Esto significa que los que estén por debajo de dos meses y medio no estarán cubiertos por la normativa y no tendrán limitaciones de tiempo de trabajo.

El acuerdo fue posible gracias al cambio de posición de Francia e Italia que decidieron abandonar, tras la llegada de Sarkozy y Berlusconi al poder, la minoría de bloqueo favorable a la Europa social en la que se encuentra España. Según lamentó ayer desde Ginebra el titular de Empleo, Celestino Corbacho, el texto aprobado por la UE supone "una regresión" respecto a la directiva de 1993, donde se establecía una jornada máxima de 48 horas, y un "discurso hipócrita" en relación con los avances en la Europa social.

Pese a la dura oposición que mantuvo durante la negociación, la delegación española decidió abstenerse durante la votación, junto a otros seis Estados miembros, y suscribir una declaración en la que solicitan a la Eurocámara que mejore el texto. El documento lo suscribieron también Bélgica, Chipre, Grecia, Hungría, Malta y Portugal. "Los siete mostramos nuestro desacuerdo con la normativa y pedimos al Parlamento Europeo que se mejore", explicó Corbacho. "Esto permitirá al Parlamento Europeo, en la segunda lectura, saber que está ante una propuesta que no cuenta con la unanimidad del Consejo", añadió.

NEGOCIACIÓN COLECTIVA

España está en contra de que se considere como descanso el tiempo que se está en el trabajo pero sin trabajar, como las guardias médicas, y la ampliación de la jornada de 48 horas sin que medie una negociación colectiva. Postura similar mantiene la Confederación Europea de Sindicatos (CES) que también trabajará con la Eurocámara para modificar el texto.

Un ejercicio en el que el ponente de la directiva en la Eurocámara, el socialista español Alejandro Cercas, promete batalla. "Arroja a millones de trabajadores a una incertidumbre total, a un horario de trabajo sin garantías y sin límites y a un retroceso respecto a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia Europeo", criticó ayer. Cercas advirtió también de que el resultado "hace extremadamente difícil una conciliación" y lamentó que el Consejo "haya hecho oídos sordos a las demandas de los sindicatos y de la sociedad civil". Para la Comisión Europea, el compromiso es un "paso adelante" que "refuerza el diálogo social".


Vía libre a la normativa para las empresas de trabajo temporal

La UE también dio vía libre a la directiva sobre los trabajadores de empresas de trabajo temporal (ETT), un colectivo de ocho millones de personas que tendrán derecho a recibir el mismo salario, desde el primer día de trabajo, que los empleados contratados directamente por la compañía.
Se trata de un reconocimiento ya existente en España por lo que no alterará la legislación. Los trabajadores tendrán que ser informados de las oportunidades de empleo en la compañía y obtener los mismos beneficios colectivos. Los gobiernos serán los encargados de las posibles sanciones.


Los sindicatos plantan cara

"INACEPTABLE"
La Confederación Europea de Sindicatos (CES) calificó de "inaceptable" la directiva sobre el tiempo de trabajo y reclamó a la Eurocámara que la mejore. El secretario general de la CES, John Monks, criticó en particular que la directiva consagra las excepciones a las 48 horas semanales y no fija ninguna fecha para eliminarlas. También denunció que el tiempo inactivo de las guardias --por ejemplo, cuando un médico duerme en un hospital-- pueda considerarse tiempo de trabajo si así lo establece la legislación nacional o un acuerdo entre los interlocutores sociales.

"EQUIVOCACIÓN"
El secretario general de UGT, Cándido Méndez, calificó de "equivocación" el acuerdo de los ministros de Trabajo europeos, aseguró que "así no se construye Europa", y advirtió de que esta propuesta puede abocar "a una situación de confrontación muy seria".

"APLICACIÓN IMPOSIBLE"
La patronal española Confemetal consideró que es "prácticamente imposible" que se pueda alargar la jornada laboral en España porque está regulada por el Estatuto de los Trabajadores y los convenios colectivos y coincidió con los sindicatos en que una medida así no beneficia en nada a países como España, que debe buscar la competitividad en otros factores distintos del coste salarial y de los precios.

LAS GUARDIAS
Manuel Carmona, dirigente de la Organización Médica Colegial, sugirió a los mandatarios europeos que se queden una noche por semana en el Parlamento para entender lo que supondría que las horas inactivas de las guardias de los facultativos no se cobren.

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