Igualdad presenta un estudio que rebaja al 16% la diferencia por hora de trabajo. Pero el informe coteja encuestas que no se pueden comparar según el INE y la inclusión de los funcionarios en los datos impide cotejar con sondeos anteriores.

Se reduce, pero sigue lejos de cerrarse. Y quizá no se rebaja tanto. El Ministerio de Igualdad presentó ayer un estudio con buenas noticias: la brecha salarial -la diferencia de ingresos entre hombres y mujeres por trabajos equivalentes- ha caído en España. En 2008, ellas ganaban un 16% menos que ellos por hora trabajada, frente al 19% menos del año anterior. También se ha aminorado la distancia en la ganancia bruta anual: ha pasado del 26% al 22% en solo un año. Pero el informe maneja datos que no son comparables.

La ministra de Igualdad, Bibiana Aído , presentó ayer el estudio La brecha salarial: realidades y desafíos, que contiene esos datos de mejoría, sobre todo en 2008 (el último analizado). El trabajo se ha realizado a partir de las Encuestas de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística de 2004 a 2008. Sin embargo, el propio INE advierte de que los resultados de esta última "no son comparables a los del año anterior". ¿La razón?: en la última encuesta se incluye, por primera vez, a los trabajadores de la Administración Pública y Defensa que pertenecen al Régimen General de la Seguridad Social (21.703 sobre una muestra de 241.577 empleados, muy superior a la de otros años).

"El estudio está muy cocinado. Es una tomadura de pelo", arremete la secretaria confederal de la Mujer del sindicato Comisiones Obreras, Carmen Bravo. "La incorporación de la función pública reequilibra el dato global de desigualdad, porque sus plantillas son mitad hombres mitad mujeres y no hay grandes diferencias salariales", puntualiza. "Además, eso no significa que se rebajen las discriminaciones salariales en los demás sectores que no son la Administración", añade. Bravo cree que la brecha se mantiene "entre el 17% y el 22%". "La única manera de corregirla son los convenios y los planes de igualdad y ninguno ha abordado la discriminación salarial entre hombres y mujeres", añade.

En un resumen que incluye algunos datos más novedosos que los contenidos en el propio informe (coordinado por María Ángeles Sallé y Laura Molpeceres para la consultora ENRED), se avanza la posibilidad de que en la rebaja de la desigualdad, especialmente notoria entre 2007 y 2008, haya influido un factor como la inclusión de los empleados públicos en los datos (el funcionariado, con 2,7 millones de trabajadores, tiene una fuerte presencia femenina y pasa por ser el ámbito más igualitario).

El resumen cita como otros posibles factores para la reducción la entrada en vigor de la Ley de Igualdad (2007) o los cambios experimentados en el mercado laboral por la crisis. El estudio carece de datos posteriores a 2008, año a partir del cual se acentuó el deterioro económico.

El trabajo compara España con la Unión Europea, cuyos datos pormenorizados solo ofrece para 2007. Ese año, la diferencia entre los ingresos brutos medios por hora de los hombres y las mujeres ocupados (gender pay gap) era del 18,1% en la UE-15 y de 17,4% si se tenía en cuenta la media de los 27 Estados. Para 2008 recoge un dato provisional de Eurostat: 18% de brecha.

Las diferencias salariales por hora trabajada varían en el territorio español. Mientras en Extremadura y Canarias es del 5%, en Navarra asciende al 22%. Estas diferencias tienen relación con la estructura productiva, según Sallé.

A tenor del estudio, el acortamiento de la brecha es mayor entre las ocupadas de alta cualificación (dirección de empresas y Administración pública, técnicos o científicos). Se sitúa en el 18% en 2008 frente al 25% del año anterior. La ministra se felicitó porque se haya roto "la tendencia" a la desigualdad de sueldo en los puestos de mayor nivel. En los empleos de cualificación media (administrativos, restauración, trabajadores cualificados de la industria) y baja (sin cualificación) la brecha se mantiene en el 22%.

La mayor distancia se produce en "los componentes más subjetivos" del sueldo, según Sallé: la brecha es más alta en las horas extra (68,7%) y los pagos en especie (47,3%) y más baja en el salario base (7,9%). La segregación laboral femenina influye: cuanto más feminizada está la ocupación, más diferencia de sueldo en favor de los hombres (hasta el 26%). Esto tiene que ver con la menor valoración o prestigio del trabajo que realizan las mujeres. Sallé puso ayer ejemplos: "Una mujer es peluquera. Un hombre, estilista. Ella es cocinera. Él, chef". En las tareas más masculinizadas la diferencia es del 9,2%. Por sectores, la mayor brecha se registra en el sector de alimentación, bebidas y tabaco (33,5%).

También importan el contrato y la edad. La diferencia por hora trabajada es del 22,5% en los contratos indefinidos y del 6,9% en los de duración determinada. Por el tipo de jornada, la brecha es mayor en los contratos a tiempo parcial (23,4%). El tramo de edad con mayor diferencia salarial es el de los mayores de 50 años (28,1%). Entre los menores de 30 es del 8,5%.

Acceso al Ministerio de Igualdad: http://www.migualdad.es

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