Las empresas de Moscú tienen dificultades para cubrir muchas vacantes. El desinterés por el desarrollo profesional y la desconfianza hacia el sistema educativo ruso son dos de las razones por las cuales el pool de candidatos es tan pequeño.

La escasez de talento está causando una espiral de incrementos salariales en Moscú y las empresas encuentran dificultades en encontrar candidatos con la cualificación adecuada. El desinterés por el desarrollo profesional y el escepticismo sobre la integridad del sistema educativo ruso son dos de las razones por las cuales el pool de candidatos es tan pequeño.

He aquí un sorprendente descubrimiento de la economía internacional: la ciudad más cara del mundo es la antigua capital del comunismo, Moscú, donde la tasa de desempleo es solamente del 0,9%. Aquellos que no creen en las estadísticas oficiales especulan con que la cifra real puede ser solamente del 1,8%. Los salarios crecen y, en muchos casos, ya superan los niveles de la Europa Occidental.

¿Cuál es el puesto de trabajo más interesante ahora mismo en Moscú? Parece ser el puesto de ejecutivo de Recursos Humanos: una encuesta reciente calculó que un Director de RH medio se mantiene en un mismo puesto menos de 18 meses antes de ser contratado por otra empresa.

Mi primera visita a Moscú fue hace 20 años, cuando fui parte de una delegación estadounidense. Recientemente he vuelto a pasar unos días trabajando con un grupo local de ejecutivos sobre asuntos de gestión de empleados. No sorprenderé a nadie diciendo lo mucho que ha cambiado la ciudad en este tiempo. Una sorpresa, que algunos de mis amigos expatriados en Rusia confirman, es que la mayoría de personas que dirigen organizaciones en la actualidad están más cerca de la treintena que no de la cuarentena o la cincuentena.

No encontrarás a ningún grupo de dirigentes empresariales tan joven en ningún otro lugar. Las empresas parecen haberse saltado la generación que parecía estar lista para el relevo cuando el sistema soviético cayó.

Lo más asombroso, sin embargo, y lo que complica el panorama, es que el boom económico alrededor de Moscú es muy intenso, mientras el resto de la economía rusa se estanca. Cuando uno se aleja de la zona de influencia de la capital, se comprueba que el boom no ha llegado, los salarios bajan a niveles de subsistencia y el desempleo o el subempleo son la norma. La fuerza de la economía moscovita y el estancamiento del resto del país están relacionados. A pesar de tener una población altamente formada, según los estándares internacionales, la economía rusa se está viendo lastrada por una aparente escasez de talento.

Una de las condiciones indispensables para tener una economía eficaz es tener una buena información sobre lo que se vende y se compra. En ningún otro sitio eso resulta más cierto que en el mercado laboral ya que el trabajo es, de lejos, el más importante factor de producción.

Los empleados más solicitados son aquellos que ya tienen alguna experiencia en compañías multinacionales o en empresas líderes rusas que operan en mercados internacionales. La razón del valor de esta experiencia es que las organizaciones consiguen así una mayor seguridad de que la persona que contratan conocerá cómo se trabaja al estilo empresarial occidental.

El motivo por el cual el desempleo y el subempleo está tan extendido en el resto de Rusia, incluso entre aquellas personas que parecen tener preparación, es que la mayoría de los trabajadores no tienen forma de acreditar si pueden trabajar de manera eficaz en una empresa moderna.

Y pocas empresas tienen la voluntad de formar y desarrollar a sus empleados. Es algo que podemos ver en muchos otros países actualmente, pero es mucho peor el caso de Moscú porque la mayoría de sus empresas son pequeñas y no existe una tradición de desarrollo profesional de los empleados. Dependen pues de la contratación externa, lo que provoca esta espiral de crecida salarial.

Otro factor es que los estándares educativos se han erosionado, por lo que no está tan claro que una licenciatura conseguida en determinada universidad se traduzca luego en las capacidades y competencias esperadas. Los estudios universitarios no se han mantenido al día de los cambios económicos, y existe la extendida creencia de que los sobornos son tan importantes para graduarse como la propia capacidad de los estudiantes.

Dada esta situación, la economía solo puede crecer al ritmo que lo haga la fuerza de trabajo legal. Este es el motivo por el cual el boom no ha pasado de las afueras de Moscú; en la capital sí se congregan los trabajadores internacionales y hay un mercado laboral muy activo que compite por sus conocimientos.

La única manera para que la fuerza de trabajo legal se expanda, podría ser cuando haya un número significativo de rusos de fuera de la capital que hayan estudiado fuera del país donde los estándares educativos son más claros y más confiables para las empresas, o bien cuando las redes relacionales informales consigan hacer entrar a algunos empleados sin esa experiencia comprobada en empresas locales.

Esto podría explicar porqué la generación anterior a la treintena ha sido ninguneada para el liderazgo empresarial. Son personas mayores para ir a formarse o a trabajar fuera. Lo ocurrido en Rusia puede servir de ejemplo sobre la importancia de tener una infraestructura educativa creíble.

Hay algo que las empresas pueden hacer para ayudarse a sí mismas en un contexto de poca información fiable sobre los candidatos; esto es, mejorar los procesos de reclutamiento y selección entre aquellos que no tengan experiencia acreditada en empresas del mismo sector. Estos candidatos son, obviamente, más económicos de contratar por lo que tiene mucho sentido tratar de detectarlos. En Moscú, el conocimiento sobre este tipo de métodos no está nada extendido. De hecho, es raramente aceptada la idea de que se pueden encontrar diamantes en bruto entre los candidatos.

Aquí vemos algunas similitudes con las empresas estadounidenses, donde la mayoría de empresas persigue al mismo pequeño pool de candidatos, invirtiendo muy poco tiempo en tratar de identificar a personas fuera de ese perfil preeestablecido.

La otra lección, por supuesto, concierne al desarrollo del talento, algo que no existe en Moscú y que pasa cada vez menos en los Estados Unidos. En la capital rusa no se da porque la mayoría de empleados desconoce la posibilidad además de que las empresas tampoco tienen el conocimiento sobre cómo llevarlo a cabo. En los Estados Unidos, en cambio, la historia es más compleja pero también supone un grave problema.

Acceso a la noticia: http://www.hreonline.com/HRE/story.jsp?storyId=111453604

* Cappelli, Peter. “The World 's Hottest Labor Market”. Human Resource Executive Online, 01/07/2008. (Artículo consultado on line: 27/08/2008)

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