En algún momento de nuestras vidas, más de la mitad de nosotros tendremos que cuidar de alguien, ya sean nuestros padres, nuestra pareja, un pariente, un amigo o un niño con necesidades específicas. ¿Cómo puede ayudar la empresa a estos cuidadores?

Energía inagotable, habilidad para mantener la calma bajo una fuerte presión, tomar las decisiones correctas, ocuparse de docenas de tareas al mismo tiempo, trabajar de forma independiente y, aún con todo ello, no perder la motivación. ¿Hablamos del trabajador perfecto? Quizás pero, de hecho, esta es la descripción de algunas de las cualidades necesarias para seguir adelante cuando hay que cuidar de alguien cercano.

Cada vez más organizaciones se preocupan por cómo ayudar a los seis millones de personas en el Reino Unido que cuidan de alguien. Muchos de ellos combinan su trabajo con el cuidado de un familiar o un amigo.

Las estadísticas muestran que, a medida que la esperanza de vida aumenta y también se va alargando nuestra vida laboral, crece la necesidad de incluir medidas de apoyo a estos “cuidadores” en un esfuerzo por fomentar la conciliación de la vida laboral y personal.

Ninguna organización puede permitirse el lujo de perder a tantos trabajadores de su plantilla ya que la mayoría de estos empleados tienen entre 45 y 64 años y, probablemente, sean los trabajadores con más experiencia de la organización.

Identificar a los cuidadores

Las iniciativas con las personas que tienen que dedicarse a cuidar de alguien son un fenómeno relativamente reciente pero, en los últimos años, ha ido introduciéndose paulatinamente en la legislación británica. Lo más reciente es la Ley del Trabajo y la Familia (Work and Family Act), que establece una responsabilidad legal para las empresas, que deben considerar las peticiones de los empleados que necesitan mayor flexibilidad para compaginar su jornada laboral con los cuidados de alguien.

Como sucede con la mayoría de la legislación laboral, la responsabilidad de interpretar y de cumplir la ley recae sobre las espaldas de los responsables del departamento de RH. Se enfrentan a un gran reto: detectar quienes son realmente cuidadores además de trabajadores.

Muchos trabajadores no quieren que su empresa sepa qué tipo de responsabilidades tienen en sus casas ya que piensan que podría perjudicar a su desarrollo profesional. En muchos casos, los cuidadores no se saben reconocer a ellos mismos como tales y no consideran necesario un apoyo extra. A menudo, sólo cuando la carga que llevan se convierte en insoportable y llega a afectar a su salud o bienestar, comunican su situación. Llegados a este punto puede que muchas personas ya hayan decidido dejar de trabajar al no poder abandonar a la persona de la que cuidan.

Más allá del cumplimiento de la ley, aumenta la preocupación por crear una cultura que permita a los cuidadores ser capaces de identificar su rol y sentirse cómodos recibiendo apoyo de la empresa. Ahí es donde RH puede marcar la diferencia.

Se puede empezar facilitando información sobre servicios sociales con carteles y folletos, sesiones a mediodía con asistentes sociales, estanterías con libros que los cuidadores puedan tomar prestados para conocer todos los recursos a su alcance sobre servicios de salud y voluntariado… Todo aquello que les pueda ser útil en el cuidado de personas dependientes.

Beneficios para la empresa El pequeño pero creciente grupo de organizaciones que han introducido planes de apoyo para ayudar a los cuidadores aseguran que pueden aportar grandes beneficios. British Telecom (BT), por ejemplo, ha convertido el trabajo flexible en el centro de su cultura empresarial siempre y cuando encaje en sus necesidades operativas. Ya hay más de 11.000 personas de la compañía que trabajan ocasionalmente desde casa.

Estas son algunas de las ventajas que BT afirma que ha obtenido con su política del trabajo flexible:

  • Las personas que trabajan de forma flexible son un 21% más productivas
  • Se reducen las bajas por enfermedad
  • La rotación laboral disminuye a niveles por debajo del 4%
  • Hay una relación de mayor confianza entre jefes y trabajadores

BT es miembro de Employers for Carers, una red de organizaciones tanto del sector publico como del privado que ofrecen asesoramiento para ayudar a los empleados cuidadores basándose en sus propias experiencias. La red ha creado un paquete de recursos para las empresas que está disponible en Internet.

Cómo construir un programa de apoyo

A diferencia del permiso por maternidad, no es necesario que la ayuda a los cuidadores siga un único patrón. Puede que haya periodos de crisis que requieran soluciones extra, seguidos de otros en los que no haya problemas. Es como una montaña rusa y por ese motivo es por lo que se necesita mayor flexibilidad.

Ser flexible puede suponer una gran variedad de acciones: desde permitir utilizar el teléfono para hacer llamadas personales hasta una modificación en el recuento de horas, pasando por el trabajo desde casa.

Entre las prácticas más comunes, se encuentran:

  • Días comprimidos: empezando y acabando antes, o empezando y acabando más tarde, de manera que puedan dispensar los cuidados a quien los necesite bien por la mañana o por la tarde.
  • Días extendidos: empezar pronto y acabar tarde, para poder disponer de un par de horas al mediodía.
  • Ampliar la semana laboral, repartiendo las horas en seis o incluso en siete días para así poder trabajar menos horas diarias.
  • Cómputo de horas anual.
  • Concesión de días libres renunciando a una parte del sueldo.
  • Trabajo desde casa.

La política corporativa

Crear una política corporativa resultará útil tanto para la organización como para los trabajadores y los jefes de línea. Formará parte de las políticas para la igualdad de oportunidades y de apoyo a la diversidad ya que los trabajadores cuidadores deben tener las mismas opciones para conseguir un empleo y seguir trabajando como cualquier otro.

Esta política debe contemplar un marco para poder negociar la flexibilidad laboral, desde definir lo qué es un cuidador hasta informar sobre los recursos que hay disponibles para ellos, además de las opciones de apoyo disponible para sus jefes.

El equipo de RH, sin duda, tendrá que implicar a los destinatarios de estas ayudas en la planificación de medidas ya que es probable que un único modelo no sirva para todos. Pero hay que tener en cuenta que lo que más les falta a estas personas es tiempo y energía. Por tanto, el hecho de no encontrar mucha respuesta inicial no debe entenderse como un rechazo a estas ayudas.

Para lograr un mayor reconocimiento de la política y de los programas de ayuda, puede resultar útil nombrar a un “defensor de los cuidadores” dentro de la compañía, quizás alguien que haya sido cuidador en algún momento y que pueda comunicar la política corporativa al respecto.

Negociando el apoyo

Con la política en marcha, cada caso necesitará una adaptación individual. Será útil para todos tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Hasta cuándo es probable que los trabajadores mantengan su rol de cuidadores.
  • Si la demanda actual se mantendrá o si, por el contrario, hay previsión de que aumente la dedicación requerida.
  • Cuáles pueden ser los efectos en su salud y en su bienestar.
  • Qué repercusiones económicas tendría cualquier cambio en el trabajo.
  • Si existe la posibilidad de que sus conocimientos queden desfasados en caso de acogerse a una reducción horaria.
  • Por último, la importancia del empleo en sus vidas. Al contrario de lo que podamos pensar, el trabajo puede suponer para muchos un espacio en el que sentirse reconocidos y también un lugar en el que sienten que tienen mayor control sobre lo que les sucede.


La experta

Jane Matthews tuvo que ocuparse de su tío cuando a éste le diagnosticaron cáncer. Fue capaz de cuidarle gracias al apoyo que recibía de la empresa para la que trabajaba, la Open University, donde era Jefa de Publicaciones. Ahora, Jane trabaja como periodista y es la autora de numerosos libros de autoayuda, entre ellos, The Carer’s Handbook (“El Manual de los Cuidadores”).

Acceso a la noticia: http://www.personneltoday.com/Articles/2007/12/11/43606/trade-secrets-supporting-carers-in-the-work-place.html

Acceso a Employers for Carers: http://www.carersuk.org/Employersforcarers

Acceso a la política de flexibilidad laboral en BT: http://www.btplc.com/Societyandenvironment/SocialandEnvironmentReport/section.aspx?sectionid=87f555f5-b8f9-4469-b2e4-2a87f88e62fd

* Matthews, Jane. “Trade secrets: supporting carers in the workplace”. Personneltoday.com, 11/12/2007. (Artículo consultado on line: 07/01/2008)

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