People Management Magazine analiza la nueva entrega del “Líder Resonante”, donde Richard Boyatzis, Annie McKee y Frances Johnston explican cómo convertirse en un líder que, a través de los sentimientos positivos, promueva una mayor efectividad.

La frase “Conócete a ti mismo” estaba grabada en el templo griego del oráculo de Delfos y, como muchos afirman, todavía se aplica a todos aquellos que quieren destacar en el liderazgo. Este es el punto de partida del último libro del psicólogo Richard Boyatzis y de los expertos en la efectividad de equipos directivos, Annie McKee y Frances Johnston.

A menos que no te conozcas lo suficiente a ti mismo como para conocer tu propio sueño, afirman, no podrás conseguir crear una visión para que tu equipo resuene sobre otros ni conducirlos de modo convincente para lograrla.

Boyatzis, el padre fundador del movimiento competencial, y McKee, apodada como “la suma sacerdotisa del coaching ejecutivo por la revista BusinessWeek, desarrollaron el concepto de ‘liderazgo resonante’ hace seis años con la publicación de su primer libro sobre el tema. Ahora lo siguen tratando en su última publicación, Becoming a Resonant Leader (“Convertirse en un Líder Resonante”), un trabajo que salió al mercado estadounidense el pasado marzo como acompañamiento a los libros previos de la colección. Proporciona ejercicios para ayudar a las personas a lograr este objetivo. La teoría surgió de una investigación que mostraba cómo los buenos líderes gestionan sus emociones y las de los demás de manera que les conduzca al éxito. Esto incluía el trabajo realizado junto con Daniel Goleman, el académico que popularizó la idea de la inteligencia emocional.

La resonancia, según el libro, es “una energía colectiva poderosa que retumba entre la gente y genera una mayor productividad, creatividad, sentido de unidad, sentido del propósito y mejores resultados”. Añade que la disonancia es el opuesto de la resonancia: “Los ambientes disonantes están marcados por las emociones negativas como el miedo, la ira, la ansiedad, el pesimismo y a menudo el excesivo individualismo”.

Becoming a Resonant Leader sigue la idea dominante sobre el liderazgo de los últimos años, con sus críticas al “ordeno y mando”, a las estructuras piramidales de arriba-abajo, a la microgestión (asociada con los líderes disonantes); y aboga por el diálogo abierto, la transparencia, las relaciones estrechas y la gestión a través de la motivación antes que de la crítica. Pero va más allá de la mera metodología de gestión.

“Las organizaciones cuyas culturas y líderes apoyan la resonancia, dirigen a los grupos hacia el optimismo, están en consonancia con los sentimientos de las personas y los mueven en direcciones positivas”, se dice en el libro, afirmando que tales líderes también pueden ser decisivos y diligentes en momentos de cambio si es necesario –no todo acaba en ser amable con las personas. Se trata de ser honesto además de optimista, comprendiendo lo que motiva a la gente y respondiendo en consecuencia.

Así, Boyatzis, McKee y Johnston, colocan el optimismo y la inteligencia emocional en la cima de las habilidades para el liderazgo. Argumentan que éstas se pueden aprender, proporcionando ejercicios para facilitar el autoanálisis, ayudando a la gente a crear un plan para el cambio, construyendo una visión compartida y motivando a la personas hacia las acciones colectivas. Pero los autores son conscientes de una posible crítica: ¿el líder resonante es una mera construcción de las democracias occidentales modernas? ¿Funcionaría en cualquier sitio, o solamente sirve para dirigir alguna de las empresas del Fortune 500 de 2008 (ranking norteamericano que agrupa a las mayores empresas del país)? Después de todo, aunque la investigación en la que basan sus escritos proviene de muchos países distintos, así como muchos de los ejemplos que se citan en el último libro y muchos de sus precursores de capítulos anteriores de la colección, se detectan algunas propuestas contradictorias para líderes en diferentes contextos.

Pese a todo, ellos creen que el modelo es universal. En apoyo a su punto de vista, concluyen el libro con la siguiente historia: “Nos quedamos como clavados al suelo enfrente de un grupo en Sudáfrica. No entendíamos una palabra de lo que la mujer de más edad del grupo nos estaba diciendo entusiasmada y en voz alta desde el fondo de la sala. Habló durante lo que parecían horas y su discurso se iba salpicando cada vez más de ciertas palabras que podíamos entender… eran sarcasmos obvios y de tono desafiante… ‘Filadelfia’ (lugar de procedencia de los autores), ‘América’ e ‘Inteligencia emocional’. Permaneciendo allí, durante el primer día de nuestro programa de liderazgo en Sudáfrica, alrededor de 100 participantes disfrutaron de este reto que se nos planteaba. Hubo risas, movimiento y curiosidad obvia por saber como nos enfrentaríamos a la situación.”

“Fue un momento difícil. Estábamos contentos de estar en Sudáfrica, preparados para compartir nuestros conocimientos y prácticas que podían ayudar a personas a liderar de manera más efectiva. Estábamos preparados: ya habíamos empezado proyectos de investigación en aquel país y conocíamos hasta cierto punto sus asuntos.”

“Pero a pesar de nuestras esperanzas, dedicación y preparación nos enfrentábamos a un reto importante. Aunque nosotros no entendíamos ni una palabra de zulú, sí entendíamos la poderosa objeción de esta mujer. Ella estaba expresando con sus palabras, gestos y emociones: ‘¿Quién os creéis que sois y por qué creéis que vuestros modelos de gestión occidentales y americanos tienen algo que ver con lo que sucede aquí en Sudáfrica?’.”

“En eso tenía razón. Durante todos los meses y años que habíamos trabajado con esta zulú y docenas de otros brillantes líderes sudafricanos, habíamos aprendido mucho. Encontramos puntos en común en la forma de percibir la resonancia, en la forma de relacionarse y en el ubuntu –la filosofía africana de vida en grupo, que considera que el individuo logra identidad solo a través del grupo.”

“Vimos que, efectivamente, nuestras ideas sobre el liderazgo tienen mucho en común con ellos. Inteligencia emocional, resonancia y renovación sí marcan la diferencia del liderazgo en Sudáfrica. Nos encontramos que lo mismo sucedía en otros países como Italia, Alemania, Austria, Camboya, India, Malasia, Brasil, Canadá, el Caribe y, sí, también en Filadelfia y Estados Unidos. Prácticas que realzan el liderazgo resonante traducido a través de culturas y lenguas, permitiendo a personas de orígenes diversos y divergentes desarrollar su inteligencia emocional, renovar las relaciones y mantener la efectividad.”

“El liderazgo es un acto sagrado. Para ti y otros líderes, como aquella mujer surafricana, unir las pasiones y sueños de las personas poniéndolos al servicio de la gente y del planeta es estar conectado con el pasado, presente y futuro colectivo de la humanidad, dejar el mundo un poquito mejor de como nos lo encontramos nosotros. Como líder, no importa tu trabajo o tu papel en la vida, estás en contacto con personas. Tienes la capacidad de crear entornos maravillosos y vibrantes que marcan diferencias importantes en las vidas de todos los que entran en contacto contigo. Puedes traer esperanzas además de resultados.”

“Los mejores líderes mueven a las personas. Unen sus corazones y mentes y ayudan a dirigir su energía, individual y colectivamente, hacia el objetivo deseado. Y los líderes resonantes crean un clima rebosante de entusiasmo, esperanza, apoyo mutuo y compromiso. En otras palabras, ellos lideran con inteligencia social y emocional y crean climas resonantes que pueden y hacen de apoyo tanto a líderes como a sus seguidores para unir a ambos en la difícil tarea de conseguir los objetivos y traer el cambio.”

“Así que, ¿Qué se necesita para convertirse en un líder resonante? Sólo tú puedes responder esa pregunta – aunque esperamos que nuestro libro pueda ser de ayuda. El viaje dura toda la vida. Esperamos que compartas el optimismo que nosotros sentimos cada día en el viaje hacia un liderazgo resonante sostenible.”

“Abarca desde explorar tus aspiraciones por ti mismo y por el resto del mundo, sumergirse en los elementos que se combinan para hacerte quien eres, hasta trabajar sobre como potenciar el poder de las emociones positivas en relaciones, grupos, organizaciones y países. Esos son los elementos necesarios para crear resonancia en tu interior.”

“Con un poco de suerte, puedes encontrar espacios de pasión, recursos de renovación y equilibro dentro de ti desde los cuales salir y marcar la diferencia. Puedes cambiar el mundo cambiándote a ti mismo y manteniéndote enérgico, centrado y apasionado. Podrás y crearás ondas de resonancia que beneficien a las personas de tu alrededor y contribuir así a que el resto del mundo sea un lugar más feliz y saludable.”


Más información

Libros:

Richard Boyatzis; Annie McKee; Frances Johnston (2008). Becoming a Resonant Leader. Develop Your Emotional Intelligence, Renew Your Relationships, Sustain Your Effectiveness. Harvard Business Press, ISBN 9781422117347

Richard Boyatzis; Annie Mckee (2005). Resonant Leadership: Renewing Yourself and Connecting with Others Through Mindfulness, Hope, and Compassion. Harvard Business Press, ISBN 9781591395638

Richard Boyatzis; Annie McKee; Daniel Goleman (2002). El líder resonante crea más. El poder de la inteligencia emocional. Plaza & Janés, ISBN 84-01378-06-0

Acceso a la noticia: http://www.peoplemanagement.co.uk/pm/articles/2008/09/good-vibrations.htm

* Pickard, Jane. “Good Vibrations”. People Management Magazine, 04/09/2008. (Artículo consultado on line: 10/09/2008)

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