Las inquietudes generadas recientemente entre empleados y clientes hicieron que Bancaja respondiera con una carta enviada a todos los trabajadores un viernes a primera hora de la tarde. Era para transmitir que se está gestionando la crisis con prudencia.

Envía una carta a todo el personal para transmitir que la caja está gestionando la crisis con prudencia, aunque está bajando la actividad y han empeorado las ratio.

Las inquietudes generadas entre empleados y clientes la semana pasada hicieron que Bancaja respondiera con una carta enviada a todos los empleados el viernes a primera hora de la tarde. La situación de los mercados internacionales y de las grandes entidades americanas habían provocado un desconcierto que los responsables de la caja valenciana quisieron atajar. "Hemos querido explicar cuál es la situación de la entidad y cómo afrontamos el corto plazo", explican en Bancaja, cuyos directivos esperan que los empleados interioricen un mensaje positivo "más allá de rumores y especulaciones" y trata de evitar que se propaguen informaciones alarmistas sobre la propia entidad o sobre su competencia.

La misiva presenta diversos ratios de Bancaja. Según las cuentas del primer semestre, la morosidad es del 1,82% –frente al 0,57% de un año antes–, la cobertura es del 111,87% -a junio de 2007 era del 329,35%- y la ratio de eficiencia (ingresos sobre gastos) se situaba en el 38,34% -un año antes era el 36,84%-.

No negar la evidencia

En la caja señalan que, obviamente, no se puede negar al empleado que está aumentando la morosidad cuando se ha triplicado en un año, pero sí explicar que eso supone aumentar la necesidad de coberturas "pero que cuando cambie el ciclo será una fuente de plusvalías". En la carta se dice que la situación de los mercados es delicada, pero que la entidad tiene una posición adecuada, aunque les explica que la actividad está bajando.

En el primer semestre, Bancaja aumentó el beneficio un 8,08%, hasta 230,5 millones. El volumen de negocio se situó en 174.882 millones, un 6,1% más. Esto muestra una ralentización del crecimiento, que en los meses anteriores eran del 15% y del 10%, respectivamente. Además refleja que Bancaja no tiene una exposición directa con Lehman Brothers, por lo que la quiebra "no representa riesgo para la entidad".

También señalan en la caja que con esta comunicación entre empleados se trata de reforzar el mensaje de que la caja "trabaja con prudencia". Señala, por ejemplo, que no está haciendo emisiones para financiarse "porque los diferenciales están altísimos".

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