España reforma la Formación Profesional con el objetivo de lograr una enseñanza a la carta que se adaptará a las necesidades de los estudiantes. Con la nueva propuesta, los alumnos podrán realizar microformaciones, cursos especializados y elementales de aproximadamente 50 horas lectivas en centros oficiales. De este modo, los estudiantes podrán ampliar su currículo. Dicha propuesta cuenta con un amplio consenso y se ha realizado con la esperanza de poner freno al paro juvenil. 

El 50% de los nuevos empleos requerirán de titulados en formación profesional (FP). La empleabilidad de los graduados en esta modalidad es del 90%, "y podría ser superior con la dual". Y "los estudiantes que han cursado FP tienen una tasa de desempleo seis veces inferior a la media de los jóvenes de su edad". Con estos tres argumentos -y algunos más- ha defendido este martes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la titular de Educación, Pilat Alegría, la nueva ley de formación profesional, que inicia ahora su andadura parlamentaria, con el propósito, sobre todo, de dignificar estos estudios.

La nueva FP española prevé, entre otras novedades, una enseñanza a la carta que se adaptará a las necesidades de los estudiantes. Hasta ahora, la única opción era realizar un ciclo completo, sea del grado que sea. Con la propuesta presentada ayer por Alegría, los alumnos y alumnas podrán realizar microformaciones, cursos especializados y elementales de aproximadamente 50 horas lectivas en centros oficiales. Esta microformación será acumulable, así que los estudiantes podrán realizar los cursos que puedan o quieran para ampliar su currículo académico. Al estar dentro del sistema educativo, todos tendrán titulación oficial, al contrario de lo que sucede en academias privadas, un sector dominado en muchas ocasiones por el intrusismo y la mediocridad académica. 

Estos cursos estarán disponibles para cualquier alumno, con independencia de su edad y formación. Fuentes del Ministerio de Educación explican que estas microformaciones pueden ser especialmente interesantes para mujeres y hombres de mediana edad que quieran reciclarse laboralmente tras quedarse en paro y a los que el cuidado de los hijos les impide cursar actividades académicas más extensas.

Estudios en alza

"Se trata de un proyecto de ley de formación profesional que justifica un proyecto de país transformador y modernizador además de mejorar la vida de muchas personas", ha insistido la ministra, que ha asegurado que desde el primer momento nace de una negociación y diálogo intenso con las comunidades autónomas, sindicatos y empresarios, y que gracias a sus aportaciones han podido perfeccionar este modelo dual de la FP. Alegría espera además, que esta técnica de diálogo se mantenga y produzca en el Congreso de los Diputados. Con el aumento de un 20% de estudiantes en FP en los tres últimos años, la ministra está convencida de que España "no puede permitirse no tener éxito en este aspecto, debemos dar una oportunidad a una generación de jóvenes de empleo digno".

Entre los aspectos más destacados de la nueva ley, el Gobierno ha subrayado que se trata de un proyecto de ley dirigido a toda la ciudadanía, ya sean estudiantes como trabajadores. También es relevante, en la nueva propuesta, la posibilidad de formación de prácticas en empresas, la adaptación de esta ley en cada comunidad autónoma, la mejora de la relación entre la formación profesional y la universidad y la reducción de la tasa de desempleo del país (con especial interés en la juvenil).

 

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