Albañiles, fontaneros, y camareros polacos son los primeros afectados por la crisis financiera y la recesión en la Europa Occidental, pero no están dispuestos, al menos todavía, a regresar de forma masiva a su país.

La crisis deja en el paro a muchos de los inmigrantes en Europa.

"Aproximadamente un tercio de los polacos en Gran Bretaña e Irlanda pueden quedar en el paro con la evolución de la crisis", estima la profesora Krystyna Iglicka, una demógrafa que asesora al Gobierno polaco. "Pero no es cierto que regresen en masa. No hay todavía ningún signo de retorno a causa de la crisis financiera mundial".

Después de la adhesión de Polonia a la Unión Europea (UE) en el 2004, un gran número de polacos fueron a trabajar a Occidente y muy en particular a las islas británicas, que abrieron inmediatamente su mercado de trabajo.

Ningún país dispone de estadísticas fiables a causa de la libertad de circulación dentro de la UE. Pero, en términos generales, se estima que hay más de un millón de polacos en las islas británicas. También son numerosos los que han emigrado a Holanda y a los países nórdicos. En Islandia, había en las últimas semanas casi 15.000. Pero muchos han hecho las maletas, o bien porque ya no tienen trabajo o bien porque el salario en coronas devaluadas es demasiado bajo. "¿Por qué tienen que quedarse aquí si el salario --unos 1.000 euros-- es casi idéntico a lo que se gana en Polonia?", se pregunta el joven cónsul polaco en ese país Michal Sikorski. Según él, la mitad de los polacos que fueron a trabajar a Islandia, principalmente en la construcción, ya han abandonado la isla. Pero, precisa el cónsul, los que se van no regresan necesariamente a Polonia. Van a Dinamarca, a las islas Feroe o incluso a Groenlandia. En Irlanda, un país en recesión después de años de milagro económico, los polacos que hablan mal el inglés son a menudo los primeros en perder su empleo. Según las recientes cifras oficiales, los extranjeros representan el 17% de los beneficiarios del subsidio de desempleo en septiembre. En un año, se han suprimido 30.000 empleos en el hasta hace poco floreciente sector de la construcción, que era un Eldorado para los inmigrantes polacos.

TENTACIÓN

La tentación de regresar se acrecienta, no solo porque los empleos son cada vez más precarios sino también porque los salarios en Polonia han ido subiendo tanto en valor absoluto como cuando se calcula su equivalencia en euros.

En los últimos meses, el zloty (la divisa polaca) se ha apreciado en relación al euro y aún más en relación a la libra esterlina. Una libra vale 4,5 zlotys, mientras que cuando Polonia entró en la UE valía 7. Un euro vale ahora 3,6 zlotys, mientras que valía más de 4 antes del 2004. Y aunque la tasa de paro en Polonia es aún del 9,3%, en las grandes ciudades abundan las ofertas en la construcción.

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