Los 6.000 profesionales que componen la plantilla de la multinacional pasarán por el Proyecto NQ, un plan de formación que tiene como uno de sus objetivos convertir a los empleados en embajadores de la nutrición más de allá de su actividad laboral.

¿Sabe qué funciones no puede atribuirse a las grasas, qué alimentos constituyen una mejor fuente de proteínas y cómo se averigua el índice de masa corporal? Buena parte de la plantilla de Nestlé España es capaz de manejar estos datos y alguno más que les ayuda a tener una dieta equilibrada y, por lo tanto, contribuye a su bienestar. Desde el pasado mes de junio hasta noviembre, los 6.000 profesionales que componen la plantilla de la multinacional pasarán por el Proyecto NQ, un plan de formación que ha desarrollado la compañía con un objetivo: transformarse desde y convertir a sus empleados en embajadores de la nutrición más de allá de su actividad laboral.

Este programa de cultura empresarial nace de una decisión estratégica para evolucionar desde un empresa de alimentación y bebidas, en una compañía enfocada en la investigación y nutrición, la salud y el bienestar. "Llevamos años trabajando en ello y ahora pretendemos que esto fluya en la organización y que sean los empleados los que lo trasladen a la sociedad", explica Núria Badía, responsable del programa Wellness Nestlé en España. Todos los empleados de la multinacional, 276.000 personas, pasarán por estos cursos. España será uno de los países pioneros de la organización en conseguir que en un período de tiempo muy corto –seis meses– toda su plantilla haya completado el programa. En España, la inversión prevista es de un millón de euros y se impartirán más de 20.000 horas de formación.

Mejorar los estilos de vida

Los cursos tratan sobre nutrición salud y bienestar, en tres niveles: básico, avanzado y especializado. Cada uno de ellos se corresponde con el target de los participantes. El básico es para administrativos y personal de línea; el curso avanzado va dirigido a comerciales; y, el especialista es para aquellos profesionales cuya actividad está vinculada directamente al negocio, el área de producción, comunicación, innovación en fábrica, investigación de mercados y normas alimentarias. Los representantes de las agencias de publicidad con las que trabaja Nestlé también están invitadas a participar en este grupo".

El Proyecto NQ cuenta con la colaboración de la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas. El grupo docente lo integran 12 personas formadas por nutricionistas de Nestlé durante un período de tres días. Los departamentos implicados en el desarrollo de este plan han sido recursos humanos y coliderado por el área de comunicación, donde se encuentra el área de wellness, "cuya misión es difundir la importancia de esta actividad", apunta Badía.

Una de las características de este plan de formación es ser un programa medible. Los empleados realizan un test de forma previa, para conocer su cultura nutricional –su NQ–. Cuando finalizan el curso –la duración es de una mañana en la jornada laboral– deben completar otro cuestionario en el que pueden comprobar la evolución y asimilación de lo aprendido.

Los miembros del comité de dirección, directivos y director general fueron los primeros participantes en el programa que dio comienzo en junio. Las mil personas que se encuentran en la central de la compañía en Barcelona han desarrollado el curso en el centro de formación de Nestlé y para el resto de las delegaciones –donde se encuentra el resto de la plantilla hasta 6.000– se ha impartido in situ.

Badía estima que a lo largo de noviembre toda la plantilla habrá pasado ya por el programa que, de momento, está recibiendo muy buena acogida. "Al final de cada sesión se realiza un feedback con los participantes. Muchos de ellos se han sorprendido de algunos de los datos, como por ejemplo que ciertas proteínas pueden provocar alergias. Otros han manifestado que les ha aportado mucha información que pueden aplicar a sí mismos", explica.

Seis días al año sin trabajar por enfermedad

Los dolores musculoesqueléticos y las patologías relacionadas con el estrés y la salud mental son las principales causas de ausencias de larga duración en las organizaciones. Éstas y otras dolencias suponen en España seis días al año de ausencia en el puesto de trabajo por enfermedad; la media europea es algo superior, 7,4 días.

El II Estudio paneuropeo de beneficios de la salud en la empresa elaborado por Mercer arroja además otros datos que suponen un aliciente y, en otros casos, un aviso para poner en marcha medidas que contribuyan a mejorar la salud de los empleados en la empresa. Por ejemplo, sorprende que a pesar de que el estrés sea la causa de bajas de larga duración en el 58% de las compañías españolas que han participado en el estudio, un 83% de las firmas declara que no está utilizando ningún tipo de herramienta para la evaluación de esta clase de riesgos; sólo un 9% de los entrevistados confiesa que tiene un sistema propio para paliar los efectos de esta dolencia.

En referencia al tipo de iniciativas y beneficios que las organizaciones ofrecen a su plantilla, los chequeos y planes médicos privados son las medidas que adoptan la mayoría, un 79% y un 76% respectivamente.

Sea como sea, el absentismo es una realidad que supone un coste para las compañías si éstas no ponen las medidas adecuadas. Entre las que ya se están tomando, según el informe de Mercer, sólo el 10% ofrece un tratamiento por cuenta de la empresa; un 24% dan incentivos para la asistencia.

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