La crisis del coronavirus ha provocado el auge del trabajo remoto y parece que en muchas organizaciones no se plantean volver a un modelo totalmente presencial, sino más bien a una mezcla de ambos. Para pilotar una transformación tan compleja, Financial Times propone a las empresas crear la figura de “Responsable del Trabajo Remoto” si aún no la tienen establecida. 

¿Alguna vez has oído hablar del "Jefe de Trabajo Remoto"?

¿No? Pues únete al club. Millones de empleados han estado trabajando desde casa desde el mes de marzo y los jefes están hablando de un cambio permanente hacia el trabajo “híbrido”, lo cual implica que algunos empleados se queden en casa mientras otros van a la oficina y la mayoría combine ambas cosas.

Pero el trabajo de supervisar todo lo que necesita una fuerza laboral remota, desde sillas decentes hasta formas más inteligentes de mantenerse en contacto, generalmente lo realizan los mismos ejecutivos que estaban allí antes de la pandemia, además de realizar todos sus otros quehaceres diarios.

Por ello, un puñado de empresas, en su mayoría grupos tecnológicos, han creado la figura del responsable de trabajo remoto.

De todos modos, la mayoría no ha hecho nada, lo cual subraya una verdad inquietante sobre la Covid-19: puede haber cambiado el mundo del trabajo, pero las estructuras básicas del mundo laboral apenas se han movido.

Y eso puede tener importantes implicaciones. Como descubrió JPMorgan Chase la semana pasada cuando, tras haber tenido que enviar a algunos trabajadores a casa porque uno de ellos había dado positivo por coronavirus, vio que hacer que la gente regrese a la oficina es difícil. Pero quedarse en casa también conlleva problemas. Naturalmente, muchos líderes se están planteando el trabajo híbrido. ¿Cómo es probable que les vaya?

Horriblemente, según Sid Sijbrandij, un directivo holandés de 41 años que se ha convertido en una especie de celebridad del trabajo remoto durante la pandemia.

"Creo que la mayoría de las empresas no van a lograrlo", me dijo la semana pasada desde San Francisco, donde dirige GitLab, una empresa de desarrollo de software con una política extrema incluso para Silicon Valley que permite el trabajo desde cualquier lugar.

Nacida en 2011 y respaldada por Goldman Sachs, GitLab cuenta con más de 1300 empleados en 67 países. Todos trabajan de forma remota, al igual que Sijbrandij, Director Ejecutivo y Cofundador del Grupo.

Él piensa que las empresas tendrán dificultades con el trabajo híbrido porque el trabajo remoto requiere esfuerzo y prácticas que admite que "no son naturales".

GitLab, por ejemplo, hace todo lo posible por reproducir las charlas y reuniones informales que normalmente tienen lugar en una oficina. Se insta al personal a que dedique algunas horas a la semana a las convocatorias sociales: “conversaciones de café” con cualquier otro empleado, o “charlas juice-box”. En estas últimas llamadas pueden llevar a sus familiares para hablar de los temas más variados y que no tengan que ver con el trabajo.

También hay reglas sobre las reuniones de trabajo. Las de media hora solo deben durar 25 minutos y las de una hora deben terminar a los 50 minutos, con el fin de que las personas puedan charlar relajadamente en algún momento o que se pueda realizar un descanso a media reunión. 

Hay más reglas sobre cómo comunicarse. Zoom es para llamar, Slack es para chatear, etc. "Somos prescriptivos sobre lo que la gente debe usar", afirma Sijbrandij. "No les decimos: 'usa lo que quieras'".

Todo está establecido en un gigantesco manual en línea que se supone que los trabajadores deben consultar. Se puede realizar una prueba para evaluar la comprensión del conjunto.

La compañía, por supuesto, ha tenido un Jefe de Trabajo en Remoto desde julio del año pasado, mucho antes de que la Covid-19 fuera ni siquiera una pista para rellenar crucigramas.

Lo más relevante es que es difícil hacer que el trabajo a distancia funcione y, según Sijbrandij, tratar de hacerlo compaginándolo con dirigir a los trabajadores en la oficina es estar buscándote problemas.

"Creo que será una experiencia que deteriorará tanto a las personas que trabajan en remoto como a las personas que lo hacen desde la oficina. De todos modos, creo que será peor para las primeras."

Una gran razón: la mayoría de los líderes volverán a la oficina. Con el tiempo, no importa cuánto insistan en que apoyan a las personas que trabajan desde casa, todos comprenderán que para progresar se debe estar en la oficina.

Algunos datos respaldan esta afirmación. Un estudio sobre el trabajo remoto en una agencia de viajes china mostró que el personal en casa era más productivo y feliz, pero tenía menos probabilidades de ser ascendido.

Sijbrandij considera que cualquier jefe que introduzca el trabajo híbrido debería quedarse en casa, puesto que los trabajadores en remoto serán los más desfavorecidos.

No creo que eso funcione en todos los negocios, pero si pienso que tiene sentido para muchos de ellos. También lo tiene uno de los mejores consejos para cualquier líder en la posición poco envidiable de tratar de averiguar qué debe hacer: hay que tener mucho cuidado al cambiar hacia un modelo híbrido. Cuando lo haces, te metes en un carril de un solo sentido.

Algunas personas incluso se mudarán de estado o de país. Si los quieres de vuelta, buena suerte. Para algunas empresas, sería mejor que todos volvieran a la oficina. De cualquier manera, es una gran decisión que no debe tomarse a la ligera. Tener a mano a un Responsable del Trabajo Remoto podría ser de gran ayuda.

 

Clark, Pilita. "Why ‘hybrid’ working spells trouble for companies". Financial Times, 20/09/2020 (Artículo consultado online el 22/09/2020).

Acceso a la noticia: https://www.ft.com/content/59c77968-fb28-482f-9334-a9960ef6d667

Articles relacionats / Artículos relacionados

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.