Entrevista de El Periódico a Roberto Torregrosa, Mejor Director de Hotel de España: "Un buen jefe tiene que ser una persona que se preocupe de su equipo, ejemplarizante, el primero que entra y el último que se va. El que exige y da."

Roberto Torregrosa (1964) ha sido premiado con el galardón al mejor director de hotel de España. Lleva 25 años en el sector, donde comenzó como asistente a las camareras de piso del Hotel Ritz. Tras pasar por casi todos los eslabones de la cadena, se convirtió en director general del Juan Carlos I en diciembre del 2006.

--¿Notan la crisis?

--La notamos, como todos. Por suerte, no tanto como muchos creen.

--¿El jefe no era una persona arrogante y mal vista por el personal?

--Aún quedan resquicios de esa tipología de directivo, de jefe. Pero ese perfil está desapareciendo. El directivo de ahora, de 35 a 50 años, incorpora algo muy importante: la formación. Empezamos también desde abajo, pero hemos ido incorporando formación, tenemos carrera, y estamos en permanente reciclaje. Y tenemos muy claro que no somos más que la suma de nuestros equipos.

--¿Cómo debe ser un buen jefe?

--Tiene que ser una persona que se preocupe de su equipo, ejemplarizante, el primero que entra y el último que se va. El que exige y da. No te diré que me paso todo el día recogiendo papeles del suelo, pero si estoy en el hall y veo un papel, me agacho y lo cojo. Y para mí el equipo son más personas que posiciones. Y es el entender el aspecto humano de las personas: el directivo tiene que invertir parte de su tiempo en hablar con su equipo, en tener un conocimiento más allá del laboral. Yo invierto entre el 20% y el 30% de mi tiempo en hablar con la gente de mi hotel.

--Debe ser muy difícil encontrar a buenos directivos...

--Se nace. Y es algo que debes tener incorporado. Nuestro sector es muy vocacional, trabajamos cuando los demás se lo pasan bien. En mi caso, no me gusta, me apasiona. Debes tener una sensibilidad especial, competencias y habilidades humanísticas importantes.

--Empezó desde el eslabón más bajo y ha llegado a uno de los más altos. ¿Cómo se consigue?

--Pasión, compromiso, ilusión, ambición comedida. Cuando tienes los componentes, con parte de suerte la vida te pone en oportunidades. Más que por salario, me muevo por proyectos y por retos. Cuando te cuesta levantarte para ir a trabajar, crees que la empresa no te está aportando conocimientos y que ya no puedes dar más a la empresa, es el momento para pensar en un cambio. Por ti, por tu equipo y por la empresa.

--¿Ser jefe es una ventaja?

--Si llegas a jefe en contra de tu voluntad es una desventaja. Antes era el reposo del guerrero, el premio al sufrimiento de la carrera profesional. Ahora ser jefe, ser directivo, es complicadísimo. Inviertes muchísimo de tu tiempo personal, tienes que hacer muchos sacrificios; falta sensibilización, compromiso de los que son la fuerza laboral y tienes que estar continuamente estimulando, porque te sientes solo.

--¿Cuántas horas trabaja al día?

--Entre 14 y 16, de lunes a viernes. Los fines de semana intento encontrar el equilibrio con mi familia, aunque de los cuatro fines de semana del mes siempre hay alguno en que hay compromisos ineludibles en el hotel y tengo que venir, ni que sean unas horas. Pero en casa de trabajo no se habla. Siempre le daré las gracias a mi mujer, que es la primera cómplice de mi proyección.

--¿Tiene hijos?

--No. Pero hubiera sido el gran reto de mi vida profesional. No hubiera querido ser papá de fin de semana, y ello hubiera hecho que algún día a la semana en vez de salir a las 23.00 horas, lo hubiera hecho a las 20.00. Pero tengo compañeros tan apasionados, dedicados y sacrificados como yo que tienen hijos y chapeau. Y algunos son mujeres. Doble chapeau: son madres, pareja y suelen llevar la logística de la casa.

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