El actual entorno cambiante obliga a las organizaciones a ser dinámicas y a transformarse de forma rápida y eficiente. Tal y como explica Fast Company, dicha necesidad de transformación es aún mayor en períodos de incertidumbre y crisis, como es el caso de la pandemia de la COVID-19. En estas situaciones, las empresas deben correr riesgos y ser capaces de innovar sin red de seguridad: tienen que improvisar.  

Entre las muchas lecciones de la pandemia del coronavirus, este período nos ha enseñado la importancia de una habilidad en concreto: la improvisación. 

La improvisación es innovar sin una red de seguridad debajo. Es inventar sobre la marcha en lugar de hacerlo siguiendo un plan. También es la forma en la que muchas organizaciones globales han tenido que operar, ya que han luchado por sobrevivir en un mundo al revés a causa de la COVID-19. 

Aunque la improvisación no es ninguna estrategia detallada, en esencia, significa flexibilidad, lo cual es cada vez más importante durante una pandemia. Las organizaciones se han enfrentado y seguirán enfrentándose a una necesidad aún mayor de transformación rápida y eficiente. Tendrán que ser proactivas, innovadoras y "acrobáticas" en sus respuestas. 

Durante un cierto período de tiempo, la necesidad de improvisar pone a prueba la fortaleza de tu organización. El proceso te hace ver el mundo de manera diferente y considerar opciones no convencionales. Pero la improvisación no aparece de una sola manera. Las organizaciones improvisan por múltiples razones y esa improvisación a menudo se presenta en etapas. 

Estos son algunos de los posibles enfoques para incorporar la improvisación durante la crisis del coronavirus. 

INVENCIÓN A PARTIR DE LA NECESIDAD 

En el nivel más básico, la mayoría de las organizaciones improvisan por necesidad. Como resultado de la crisis, las organizaciones se enfrentan a cambios inevitables a nivel estratégico y táctico. En algunos casos, esto significa revisar procesos de negocio completos o modelos de fidelización del cliente. 

Esto se debe a que un efecto saludable de una crisis es que sacude nuestra fe en las "vacas sagradas" o en prácticas y procedimientos de larga trayectoria. Las compañías farmacéuticas están revisando radicalmente el período de desarrollo para llevar sus vacunas al mercado. Las empresas de todas las industrias están cambiando sus experiencias de usuario digital. 

En mi empresa, el Project Management Institute, pasamos a supervisar nuestros exámenes de certificación en línea. ¿Por qué? Es comprensible que las personas no estén dispuestas a reunirse en una instalación central para presentarse a un examen durante una pandemia. Para nosotros, la supervisión en línea parecía algo lejano porque nos obligaba a convertirnos en una organización totalmente digital. La crisis de la COVID-19 aceleró dicha transformación. Y ahora anticipamos que las pruebas online y realizadas a través de un ordenador se convertirán en las más populares entre nuestros candidatos. 

EXPERIMENTACIÓN  

Otras organizaciones improvisan como una forma de experimentación o de probar nuevos enfoques. Eso es improvisación planificada. Generalmente es menos existencial que improvisar por necesidad. Es más parecido a lo que hace un músico de jazz para aumentar su talento y mejorar sus habilidades. 

Vemos este estilo de improvisación más claramente en cómo las organizaciones se están adaptando al trabajo remoto; por ejemplo, probando nuevas herramientas virtuales de trabajo en equipo para crear entornos de trabajo compartidos. También están aprendiendo a ejercer el liderazgo y la supervisión en un mundo virtual -y a lograr el equilibrio adecuado entre la microgestión y garantizar la productividad. Y están puliendo cómo abordan las comunicaciones para mejorar la eficiencia y la productividad durante las interacciones. 

Para nuestra empresa, hemos improvisado una nueva forma de fomentar los chats de socialización. Comenzamos con una reunión diaria donde toda la organización se conecta para discutir temas no relacionados con los flujos de trabajo y los proyectos en curso. Durante este rato en cambio, compartimos las mejores prácticas de trabajo virtual, mostramos con orgullo nuestro entorno (hijos, mascotas y plantas) o discutimos cualquier otro tema que consideremos importante como comunidad. 

Ha sido una excelente manera de fomentar la conexión, incluso estando socialmente distanciados. Nos ayuda a provocar interacciones similares a las que se producirían en persona. 

UN OJO EN EL FUTURO 

La última etapa de la improvisación tiene que ver con meditar sobre cómo será el futuro. Las organizaciones más avanzadas ya están reinventando el mundo del trabajo post-pandemia. Y están evaluando el valor de todas las acciones que improvisaron durante la pandemia para determinar cuáles aplicarán en un futuro que saben que será aún menos predecible que el pasado. 

La mayoría de estas acciones serán de naturaleza operativa. Ahora que muchas empresas han manejado la dinámica de trabajar desde casa, ¿cómo queremos desplegar nuestra fuerza laboral para cumplir con nuestros objetivos, en términos de productividad, de ganancias y de equilibrio entre el trabajo y la vida personal? Las decisiones que tomemos tendrán implicaciones significativas para todo, desde la tecnología hasta los recursos humanos o los bienes inmuebles. 

Muchos de estos pasos se centrarán en nuestra forma de trabajar. Esta crisis ha subrayado la importancia de ciertas habilidades cuando se trabaja en un entorno virtual, como el liderazgo colaborativo, las comunicaciones y la inteligencia emocional. Algunos las han denominado "habilidades blandas". Yo prefiero llamarlas "habilidades de poder". 

De hecho, el "liderazgo colaborativo" y la "empatía con el cliente" son las habilidades de trabajo en equipo mejor calificadas por los responsables de proyecto en la encuesta anual de nuestra propia empresa. Se aprovechó la pandemia global y el movimiento generalizado hacia un entorno de trabajo virtual para subrayar más ampliamente su importancia como dos formas de humanizar el trabajo. Lo más probable es que muchos líderes saquen más rendimiento a dichas habilidades a medida que la oficina tradicional adopte una forma más híbrida, combinando espacios de trabajo físicos y virtuales. 

La improvisación, como se ha señalado, no es una estrategia, y ciertamente no puede servir como una hoja de ruta a largo plazo para las organizaciones. Pero esta crisis ha puesto al descubierto la fragilidad subyacente de nuestras economías y modelos de negocio y ha acentuado la importancia de adoptar un estilo más ágil e improvisador a la hora de abordar los meses y años venideros. 

 

Prashara, Sunil. "Challenging times calls for business to embrace this one multi-faceted skill". Fast Company, 20/07/2020 (Artículo consultado online el 28/07/2020). 

Acceso a la noticia: https://www.fastcompany.com/90529468/challenging-times-calls-for-businesses-to-embrace-this-one-multi-faceted-skill

 

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