Las constantes transformaciones tecnológicas hacen que las personas deban actualizar periódicamente sus conocimientos y habilidades. Por eso, según Fast Company, es importante caminar hacia un modelo de aprendizaje permanente, lo cual implica transformar el actual funcionamiento de las universidades e introducir nuevas disciplinas que por ejemplo hibriden la Tecnología con las Matemáticas y la Física. 

Imagínate en un acto de graduación con un nuevo grupo de estudiantes a punto de zarpar hacia nuevos horizontes. ¿Qué están pensando mientras lanzan sus birretes al aire? ¿Qué es lo que hace que una fina hoja de papel sea tan valiosa? No solo es la prueba de los conocimientos adquiridos, sino que también entra en juego la reputación de donde fuiste formado. Ser graduado de la Facultad de Derecho de Harvard conlleva un prestigio extra, ¿no? Sin embargo, debes mirar más de cerca y ver que el diploma es un final perfecto para la moderna tragedia de la educación.

¿Por qué? Porque las universidades y los planes de estudio están diseñados siguiendo las tres unidades de la tragedia clásica francesa: tiempo, acción y lugar. Los estudiantes se reúnen en el campus universitario (unidad de lugar) para las clases (unidad de acción) cuando están en la veintena (unidad de tiempo). Este modelo clásico ha producido universidades de prestigio, pero ahora se ve desafiado por la digitalización y por la necesidad de adquirir habilidades al ritmo de un mundo que cambia rápidamente. Las universidades deberían darse cuenta de que aprender a los 20 años no es suficiente. Si la tecnología se implementa más rápidamente, los trabajadores tendrán que refrescar sus habilidades constantemente.

El modelo universitario necesita evolucionar. Debe proporcionar a los estudiantes el conocimiento y las habilidades adecuadas para competir en un mundo "donde el valor se derivará en gran medida de la interacción humana y de la capacidad de inventar e interpretar cosas, puesto que no lo pueden hacer las máquinas,” como explica el futurista inglés Richard Watson. Enseñando conocimientos básicos y manteniendo al día las habilidades, las universidades proporcionarán a los estudiantes las capacidades a prueba de un futuro orientado al aprendizaje permanente, no solo para que estén "preparados para el trabajo".

Algunas universidades ya desempeñan un papel fundamental en la formación permanente, ya que quieren mantener el valor de sus diplomas. Este nuevo rol implica un gran conjunto de desafíos y necesita en gran medida ser inventado. Una forma de comenzar este proceso de transformación podría ser ir más allá del "modelo de diploma de cinco años" para adaptar los planes de estudio al aprendizaje permanente. Llamamos a este modelo el pasaporte para toda la vida.

El título de Grado podría ser ese pasaporte para el aprendizaje a lo largo de la vida. Durante los primeros años, los estudiantes "aprenderían a aprender" y serían dotados de habilidades de razonamiento que permanecerían con ellos durante el resto de sus vidas. Por ejemplo, la Física te permite observar y racionalizar el mundo, pero también a integrar observaciones en modelos y, a veces, modelos en teorías o leyes que pueden usarse para hacer predicciones. Las Matemáticas son el lenguaje utilizado para formular las leyes de la Física o la Economía y para realizar cálculos rigurosos que se convierten en predicciones. Estas dos disciplinas conforman los pilares fundamentales de la educación en las universidades técnicas.

Los recientes avances en métodos computacionales y ciencia de datos nos empujan a repensar la ciencia y la ingeniería. Los ordenadores se convierten cada vez más en actores principales del aprovechamiento de los datos para formular preguntas, lo que requiere formas de razonamiento radicalmente nuevas. Por lo tanto, se debería añadir una nueva disciplina que combine informática, programación, estadísticas y aprendizaje automático a los ámbitos considerados hasta ahora básicos como son las Matemáticas y la Física. Estos tres pilares te permitirían seguir aprendiendo materias técnicas complejas durante toda tu vida porque los conocimientos numéricos son la base sobre la cual se construye todo lo demás.

Según este nuevo modelo, el Master of Science (MSc) se convertiría en el primer paso del viaje de la formación permanente. El plan de estudios de la maestría universitaria en ciencias debería preparar a los estudiantes para sus carreras profesionales permitiéndoles enfocarse en la adquisición de habilidades prácticas a través de proyectos. Esos proyectos se entrelazan con módulos técnicos que se realizan a un ritmo rápido, aprendiendo "sobre la marcha" y "a voluntad" en función de la naturaleza de cada proyecto. Por ejemplo, si tu proyecto consiste en desarrollar un circuito integrado, tendrás que realizar un módulo sobre conceptos avanzados en microelectrónica. Las habilidades fundamentales se desarrollarán incluso antes de que comience el proyecto en forma de campos de entrenamiento, mientras que el resto de habilidades se pueden promover en tándem con el proyecto.

Además de las capacidades técnicas, la propia naturaleza de los proyectos desarrolla habilidades transversales, sociales y empresariales, como el design thinking, la toma de iniciativas o el liderazgo de equipos. Estas habilidades no solo se integrarán en el plan de estudios, sino que serán importantes en el futuro porque son difíciles de automatizar. En resumen, el nuevo diploma MSc se convierte en un portfolio de proyectos realizados y en una lista de habilidades técnicas aprendidas en módulos. Esta cartera queda abierta y debe actualizarse durante toda la vida, ya que las tecnologías y sus aplicaciones cambian más rápido que nunca.

Después de haber obtenido el diploma MSc, existirán muchos más sellos en formación permanente a lo largo de los años. Si las universidades deciden participar en este modelo de aprendizaje, tendrán que hacer frente a desafíos organizacionales que podrían sacudir sus unidades de lugar y de acción. Primero, el número de estudiantes sería impredecible. Si todos los exalumnos de la universidad volvieran a ser estudiantes, los grupos serían mucho más grandes de lo que son ahora, lo cual podría llegar a ser insostenible para el campus en términos de tamaño y recursos. Segundo, los estudiantes recién graduados se mezclarían con los que ya tienen experiencia profesional, lo cual cambiaría la dinámica del aula quizás para mejor. La formación basada en proyectos con un equipo heterogéneo refleja la realidad del mundo laboral y, por lo tanto, podría suponer una mejor preparación.

¿Suena a ciencia ficción? En muchos países, el estudio a tiempo parcial no es excepcional: si se tiene en cuenta el promedio de los países de la OCDE, los estudiantes a tiempo parcial en 2016 representaron el 20% de las matrículas en educación terciaria. En muchos países, esta proporción es aún mayor y puede superar el 40% en Australia, Nueva Zelanda y Suecia.

Si el aprendizaje permanente se convirtiera en la nueva norma, los diplomas, al igual que los pasaportes, podrían revalidarse periódicamente. Una revalidación determinada en el tiempo facilitaría su gestión para todo el mundo. Las universidades, así como las empresas y los empleados sabrían cuándo deberían volver a formarse. Por ejemplo, los graduados del año 2000 tendrían que regresar en 2005. Esto podría solucionar los principales desafíos organizacionales para la universidad, pero no para los estudiantes, debido a la falta de tiempo, las obligaciones familiares o las cuestiones de financiación. En ese sentido, el aprendizaje virtual podría ser una opción porque te permite ahorrar el "tiempo de viaje". Sin embargo, tiene sus límites. Hasta ahora, ninguna de las principales empresas asociadas con plataformas de aprendizaje en línea, como Coursera y Udacity, se ha comprometido a contratar o entrevistar a graduados de sus nuevos programas en línea.

Incluso si el tiempo no fuera un problema, ¿quién pagaría por el aprendizaje permanente? ¿Debería ser responsabilidad del alumno, de la empresa o del Estado? Por ejemplo, en Massachusetts, las profesiones vinculadas a la atención médica requieren acreditaciones en formación continua, que se documentan cuidadosamente. Sin embargo, los propios abogados del Estado no requieren formación legal continuada, aunque la mayoría de los abogados sí deciden participar de manera informal. Una explicación es que la tecnología es menos importante en Derecho que en Salud.

Europa tiene muchas realidades, pero es interesante comprar la francesa y la suiza. En Francia, cada individuo tiene derecho al aprendizaje permanente organizado a través de una cuenta de aprendizaje personal llamada compte personnel de formation que se devuelve a medida que trabajas. En Suiza, el aprendizaje permanente es una responsabilidad personal y no del gobierno. Sin embargo, las empresas y el Estado fomentan la formación continuada, ya sea financiando una parte o permitiendo que los empleados asistan a ella. Un informe sobre el futuro del trabajo para el McKinsey Global Institute dio a conocer que en 2015 el 89% de las empresas en Suiza apoyaban cursos de formación adicionales, y el 44% de los empleados de empresas con al menos 10 trabajadores participaban en cursos de formación.

Las universidades tienen un papel fundamental que desempeñar en este viaje, y la educación superior está a punto de experimentar un cambio, similar al del modelo de teatro clásico francés en el siglo XIX. En 1830, Victor Hugo propuso una tragedia romántica, Hernani, que derrocaría las tres unidades antes mencionadas. Para asegurarse de que los censores no prohibieran su obra, Hugo reunió a un "ejército romántico" para congregar suficiente gente en la noche de estreno. Hernani no solo se permitió, sino que se hicieron hasta 100 funciones, rompiendo el monopolio del viejo modelo. Al igual que el teatro clásico, el antiguo modelo universitario ha producido talento y valor para la sociedad. No estamos proponiendo su abolición, sino más bien pidiendo la adaptación de sus características para satisfacer las necesidades de hoy.

 

Vandergheynst, Pierre; Vonèche Cardia, Isabelle. "To thrive in the future, you need to embrace the concept of lifelong learning". Fast Company, 09/03/2020 (Artículo consultado online el 10/03/2020).

Acceso a la noticia:https://www.fastcompany.com/90473678/to-thrive-in-the-future-you-need-embrace-the-concept-of-lifelong-learning 

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