La aprobación de enmiendas en la Comisión de Empleo supone un paso previo al rechazo de la directiva en el pleno. Para tumbar la nueva norma se necesitan 393 votos en la decisiva votación de diciembre, para la que se siguen recabando apoyos.

"Mercado, mercado, mercado". Para Alejandro Cercas, el diputado del PSOE que lidera en el Parlamento Europeo la lucha contra la directiva de las 65 horas, "los derechos de los trabajadores están en juego por unos Gobiernos ultraconservadores, que no creen en Europa". No obstante, la Eurocámara colocó ayer una barrera a las ansias de los 27, que -con excepciones, como la de España- quieren sacar adelante la ley.

La aprobación de las enmiendas de Cercas en la Comisión de Empleo supone un paso previo al rechazo de la directiva en el pleno. Para tumbar la nueva norma se necesitan 393 votos en la decisiva votación de diciembre, para la que se siguen recabando apoyos.

Ayer, el 70% de los diputados de esta comisión rechazó que se autorice a empresas y trabajadores pactar "libremente" jornadas de hasta 60 horas semanales, o de 65, en el caso de los médicos. Además, el legislativo no está de acuerdo con que las horas de guardia durante las cuales los facultativos no atienden a pacientes queden fuera de la jornada laboral y no se respeten sus tiempos de descanso posteriores.

Norma en vigor

La cláusula del opting out, nacida en el Reino Unido en 1993, permite a las empresas alargar la jornada, aunque siemprecon el acuerdo del trabajador. Para Cercas, los ciudadanos no están en disposición de negarse a estas ampliaciones, por el riesgo de despido.

La norma, que nació con carácter provisional, sigue en la legislación y los Gobiernos aspiran a que sea permanente. Entre ellos, los propios británicos, que, sin distinción de color político, defienden la directiva junto a países del Este, como Polonia o Hungría.

"Los 27 han tardado tres años en estudiar la directiva y han obviado la opinión del Parlamento", asegura Juan Naranjo, del PP, que recuerda los debates de entonces, ignorados por el Consejo. El PP español, que en este tema hace frente común con el PSOE, defiende: "Los elementos de nuesto sistema laboral siguen vigentes sin retrocesos". Naranjo recuerda que el Tribunal de Justicia de la UE ya se pronunció contra la directiva en un caso concreto.

Protestas de los sindicatos

Los sindicatos, por su parte, continúan oponiéndose, después de una protesta multitudinaria en toda la UE el mes pasado. Las asociaciones europeas de sindicatos amenazan con más huelgas si la directiva sale adelante y para ello están intensificando su presencia en Bruselas, así como la concienciación social.

"Está en juego el modelo social de Europa", sentencia Cercas. Este diputado lamenta que algunos Gobiernos de izquierdas se sumen a la mayoría de conservadores, que hacen lobby para que se apruebe el texto. "¿Qué será lo siguiente, los salarios, las vacaciones?", se pregunta.

Y confía en que la cercanía de las elecciones europeas, que se celebrarán en junio del año que viene, haga reflexionar a los diputados.El PSOE pretende que, mediante la información a los ciudadanos, los diputados se lo piensen dos veces antes de votar un texto que iría contra los derechos de sus votantes. "Sólo nos queda la democracia", asegura Cercas: "Si logramos el interés de los ciudadanos, ganamos esta batalla".

Una mayoría tumbaría la norma

1. Votación en diciembre
El Parlamento Europeo, todavía dividido, tumbaría la nueva ley si se vota por mayoría absoluta.

2. España se queda sola
La oposición española a hacer permanente la medida es única entre ‘los 27’.

3. Una cláusula de 1993
La cláusula del ‘opting out’, creada en 1993 en el Reino Unido, otorga a trabajadores y empresarios la posibilidad de alargar la jornada laboral si hay acuerdo entre ambos.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.