El absentismo laboral, una práctica que costó 12.800 millones de euros a las empresas españolas el pasado año, se ha reducido el 13,8% en Catalunya debido a la difícil situación económica y al consecuente miedo de los empleados a perder su puesto trabajo.

No todos los efectos de la crisis son negativos.

Según datos del departamento de Treball de la Generalitat, mientras que en el primer trimestre del 2008 cada catalán se ausentó 47,1 horas del trabajo, de abril a junio la falta al trabajo se redujo hasta las 40,6 horas. "El absentismo es un fenómeno complejo y nada fácil. Es una causa del aumento de los costes laborales, y cuando la empresa no da respuesta a determinados problemas, nos encontramos con un absentismo más elevado", aseguró ayer la consellera de Treball, Mar Serna, en una jornada sobre esta cuestión. En el acto se presentó la Guía para la gestión del absentismo laboral, elaborada por Egarsat con la colaboración de ESADE, Aedipe y PriceWaterhouse-Coopers. Esta propone 40 medidas para frenar el aumento de la tasa de ausencias en las empresas y pretende ayudar a las empresas para que busquen optimizar sus recursos humanos. Según los estudios realizados para la elaboración de la guía, el 38% de las compañías españolas no tiene una política de gestión del absentismo, y otro 30% la tiene solo con carácter sancionador.

JUSTIFICANTES

En la presentación se instó a las administraciones a controlar la concesión de bajas laborales a los trabajadores, con médicos que entreguen los justificantes de absentismo en relación con la ocupación y que permitirían a las empresas unos menores costes por este motivo. "Sin contar las vacaciones, el 72,9% de las ausencias en el trabajo lo son por un parte de baja médica. No sé si se está abusando de ello, pero hay que tomar medidas urgentes", reclamó la socia directora laboral de Landwell-PriceWaterhouse, María Vidal. Los autores de la guía apuestan por un cambio del modelo de gestión del personal, sobre todo cuando están entrando en el mercado laboral trabajadores de nuevas generaciones con nuevos valores y necesidades, un cambio que se tiene que producir conjuntamente "a través de los convenios colectivos".

TOLERANCIA

"Es preocupante el grado de tolerancia hacia el fenómeno: pese a que el absentismo tiene razones, hay la necesidad de volver a instaurar una cultura del trabajo que se ha ido perdiendo. Con excesivo grado de tolerancia, el absentismo no justificado va a seguir dándose", subrayó el director del Instituto de Estudios Laborales de ESADE, Carlos Obeso. Según un estudio de Pimec, el absentismo laboral costó a las empresas españolas 12.800 millones en el 2007, y la tasa de absentismo laboral se situó en el 4,8% en España y en el 5,1% en Catalunya.

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