Telefónica España sigue trabajando en el proceso de reorganización interna, impulsado por su consejera delegada, María Jesús Almazor, a pocos días de que se cierre el plazo para la salida de los trabajadores que se han adscrito al nuevo plan de bajas voluntarias (PSI), incluido en el nuevo convenio colectivo. El objetivo pasa por mejorar las eficiencias.

Así, según fuentes conocedoras del proceso, la teleco estudia unificar las diferentes políticas de recursos humanos, hasta ahora en manos de las distintas direcciones o zonas territoriales: Norte, Mediterráneo, Centro y Sur. Telefónica quiere tener una mayor supervisión sobre los procesos para la contratación para que se afronten de una manera más coordinada. Una medida que habría procedido de las propuestas sindicales.

Estas fuentes señalan que los equipos en cada zona son muy amplios, y se han dado formas de gestión muy distintas. La división por zonas de Telefónica España supuso que cada una de ellas asumiese tareas claves como la comercial, el análisis de mercado o los recursos humanos.

Otras fuentes sindicales explican que con la división territorial fueron apareciendo de forma progresiva los denominados “business partners”, que acompañaban a cada director, encargándose de los recursos humanos en sus distintas zonas geográficas e incluso divisiones. Estas fuentes indican que ha habido más de 20 responsables de estas características. Esta situación ha provocado que cuestiones relacionadas con el convenio colectivo o las normativas laborales tuvieran distinta interpretación en diferentes áreas, generándose conflictos.

Con el nuevo escenario que planea Telefónica España, el departamento de recursos humanos central volvería a asumir todo el poder y la gestión sobre este ámbito, y así reducir los posibles conflictos.

No sería el primer movimiento en esa dirección. En el caso de Operaciones, una de las divisiones claves, Telefónica ya decidió reunificar hace dos años las actividades de las distintas zonas para facilitar la gestión y los trabajos. En este caso, la migración desde el cobre tradicional a la fibra reduce ampliamente los trabajos de mantenimiento en términos de personal.

En cualquier caso, las decisiones definitivas llegarán después del 1 de noviembre. Y es que el 31 de octubre termina el plazo de adscripción al PSI, lo que puede suponer la salida de más de 3.000 trabajadores de la compañía, de los cerca de 21.000 que tiene la empresa en España. Estas salidas van a suponer una fuerte reducción de la estructura de Telefónica España, lo que está obligando a la compañía a tomar nuevas medidas.

Con estos cambios en el ámbito de los recursos humanos, la operadora buscaría ganar nuevas eficiencias. De momento, aparte de las bajas, este departamento va a tener que gestionar las incorporaciones de nuevo personal, contempladas en el acuerdo del convenio colectivo.

En este sentido, la operadora aceptó una de las reclamaciones principales de los sindicatos incluidas en el proceso negociador, como es el establecimiento de creación de dos empleos nuevos por cada jubilación forzosa. La mitad de este nuevo empleo está reservada a jóvenes, con lo que se dará entrada a gente de Formación Profesional.

Además, dentro de la oleada de cambios, Telefónica va a acelerar en la implantación de las nuevas formas de trabajar, con más proyectos de trabajo en equipo con objetivos, y el impulso al desarrollo de las fórmulas Agile. Al mismo tiempo, la teleco tiene abierta la vía para el impulso del teletrabajo.

McKinsey

Para estos trabajos de reorganización interna, la operadora ha fichado a la consultora McKinsey, tal y como adelantó este diario el pasado 16 de octubre, puesto que las bajas afectarán a todas las divisiones y departamentos.

Los expertos de McKinsey están trabajando en las distintas direcciones de Telefónica España, analizando las eficiencias dentro de las distintas áreas, para evitar redundancias y duplicidades.


EXTENSIÓN DEL CONTRATO DE LA CÚPULA ALEMANA

Directivos. El consejo de supervisión de Telefónica Deutschland ha aprobado la extensión de los contratos del conjunto de su comité ejecutivo hasta julio de 2023: la dirección legal y corporativa, financiera, recursos humanos y mayorista. Entre los miembos de la cúpula directiva de la filial germana, solo el Chief Information Officer, Guido Eidmann, decidió no extender su contrato y dejará la compañía a final de este mes.

Consejero delegado. En febrero pasado, la compañía confirmó la extensión del contrato del consejero delegado, Markus Haas (miembro del comité ejecutivo del grupo), hasta diciembre de 2022. Entre sus cometidos, según indicó la compañía figuran el impulso de la transformación digital, así como el despliegue de las redes de telefonía móvil 5G. De hecho, la empresa comprometió 1.425 millones de euros en la compra de espectro 5G en la última subasta.

Incorporación. Durante el pasado verano, la compañía anunció la incorporación de Mallik Rao, ex directivo de Vodafone, como nuevo Chief Technology Officer, en sustitución de Cayetano Carbajo, que va a ocupar nuevos puestos en el grupo.

 

 

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.