Ejercer un liderazgo valiente que no evite las situaciones o conversaciones difíciles es esencial para tener éxito en el ámbito empresarial. Así lo expone la revista Human Resource Executive Magazine en base a un amplio estudio que, entre otras cosas, concluye que el coraje es algo que se puede aprender y que, además, es observable y medible.

En un estudio sobre el futuro del liderazgo que se hizo en base a extensas entrevistas a líderes de negocios globales, la Doctora Brené Brown y sus colegas han encontrado una idea predominante: unos líderes valientes impulsan el éxito empresarial.

"Necesitamos a personas que construyan culturas más valientes, a líderes con coraje que vuelvan a humanizar el trabajo,” declaraba Brown durante la sesión general del lunes en la conferencia anual de la Society for Human Resource Management organizada en Las Vegas (EEUU). Brown, profesora e investigadora de la University of Houston y autora de cinco libros entre los más vendidos según The New York Times, compartió los conocimientos extraídos de más de 400.000 fichas de datos que su equipo ha recopilado.

En sus entrevistas, los investigadores encontraron que, en lugar de identificar el conjunto de habilidades reales que comparten los líderes valientes, se puede definir mucho más fácilmente en qué consiste la falta de un liderazgo con coraje:

  • Se evitan las conversaciones difíciles;
  • Abundan los miedos y sentimientos;
  • Se quedan atrapados en los contratiempos;
  • La resolución de problemas supone un reto;
  • Hay obstáculos para lograr la inclusión;
  • La culpa y la vergüenza son omnipresentes.

"Los líderes valientes nunca se callan ante las cuestiones difíciles,” afirmaba Brown. "Se trata de averiguar lo que no se ha dicho, aquellas cosas que se interponen en el camino del buen trabajo."

Sin embargo, Brown señalaba que los responsables de Recursos Humanos pasan por dificultades al esperar que los líderes tengan esas conversaciones difíciles, en gran parte porque estos últimos no cuentan con las habilidades necesarias para enfrentarse a dichos desafíos.

"Pedirle a la gente que se exponga y mantenga conversaciones difíciles es como que un auxiliar de vuelo venga y me diga: 'Estás a un millón de millas, así que nos gustaría que hicieras aterrizar el avión'. Simplemente no dispongo del conjunto adecuado de habilidades. La gente no suele tener lo necesario para mantener una conversación difícil."

Sin embargo, ella explicaba que gracias a la investigación su equipo descubrió que es posible formar a las personas para que ejerzan un liderazgo valiente: "El coraje se puede aprender, es observable y es medible,” afirmaba. "Podemos enseñar cómo deben exponerse y cómo pueden lidiar con los asuntos difíciles, puesto que los líderes siempre son llamados a escoger la valentía por encima de la comodidad."

Al iniciar su estudio, Brown planteó la hipótesis de que el miedo era el principal obstáculo para ejercer un liderazgo audaz; sin embargo, los investigadores determinaron que el mayor impedimento era en realidad la "armadura", aquellos mecanismos de autoprotección en los que podemos llegar a confiar demasiado.
Para contrarrestarla, Brown recomienda cuatro principios que pueden ayudar a promover un liderazgo más valiente:

Descubrir la vulnerabilidad: esta es, de lejos, el área donde los futuros líderes deberían concentrarse más, explicaba Brown, pero también es la más difícil. La vulnerabilidad implica "incertidumbre, riesgo y exposición emocional,” que resultan aspectos vitales para el coraje. Brown señalaba que la mayoría de las personas son educadas para creer que la vulnerabilidad es una debilidad, pero también que deberían ser valientes. Se les prepara para una lucha constante. "No queremos ser vulnerables porque pensamos que si lo somos vamos a salir heridos, que vamos a fallar y vamos a saber qué es la decepción. Sí, sí y sí. Pero en eso precisamente consiste tener coraje."

Vivir en base a nuestros valores: Brown señalaba que, si bien casi todas las organizaciones tienen un conjunto de valores por escrito, solo el 10% las pone en práctica en comportamientos observables y hace responsables a las personas de su cumplimiento.

Confianza valiente: los líderes deben centrarse en mejorar la confianza con sus equipos, poniendo el foco en siete dimensiones factibles de la misma: límites, fiabilidad, responsabilidad, cuestiones de confidencialidad, integridad, no juzgar y generosidad.

Aprender a crecer: cuando se da una circunstancia difícil en el trabajo, nuestro cerebro crea automáticamente una historia para explicarla de tal modo que nos ofrezca una mayor protección. “A falta de datos, nos inventamos historias; estamos programados para ello,” afirmaba Brown. Esas historias a menudo acaban poniendo de relieve nuestras inseguridades y miedos personales. Sin embargo, los líderes valientes se resisten a esa tendencia haciendo frente a la incertidumbre y reconociendo que "esta es solamente la historia que me estoy contando a mí mismo;” un cambio que según Brown debe basar sus raíces en la vulnerabilidad y que puede ayudar a generar resiliencia.

 

Colletta, Jen. "How to Create a Culture of Courage". Human Resource Executive Magazine, 24/06/2019 (Artículo consultado online el 19/07/2019).

Acceso a la noticia: http://hrexecutive.com/how-to-create-a-culture-of-courage/

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.