Los directores de relaciones laborales creen que este tipo de jubilación contribuye a crear puestos de trabajo y rejuvenece plantillas, pero denuncian que la Seguridad Social obstaculiza su utilización con un objetivo "claramente recaudatorio".

La Sala Social del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña defiende en una sentencia el derecho de un trabajador a disfrutar de una pensión de jubilación parcial. El Instituto Nacional de la Seguridad Social había desestimado su solicitud alegando que la empresa había firmado un contrato de relevo con un empleado que, aunque se encuadraba dentro del mismo grupo profesional que el jubilado, no gozaba de la misma categoría laboral. El organismo entendió que "jubilado y relevista no ocupan el mismo puesto de trabajo o similar", una condición exigida para realizar el trámite.

Este tipo de situaciones fueron debatidas por los directores de relaciones laborales y de recursos humanos de Paradores, Banesto, NH Hoteles, Hewlett Packard, Iberia y Otis Elevator Company, en la última edición del Observatorio Laboral organizado por Expansión & Empleo, Asepeyo y Sagardoy Abogados.

En el caso analizado, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña acaba dando la razón al empleado porque, según asevera, "se entiende por puesto de trabajo similar el simple hecho de desempeñar tareas correspondientes al mismo grupo profesional" y "la interpretación estricta que propugna la entidad gestora sería contraria al propio espíritu y la finalidad de la jubilación parcial, que es la flexibilización de la contratación y la creación de empleo".

Ana Godino, socia de Sagardoy Abogados, explica que "la jubilación parcial ha desplazado a la que se efectúa a partir de los 60 años, porque obvia los coeficientes reductores y el cargo en el que incurre la empresa es menor". Denuncia asimismo que "la Seguridad Social obstaculiza este retiro con ánimo recaudatorio, alegando que no existe correspondencia entre los puestos del jubilado y de su relevista". Antonio Rodríguez, director de recursos humanos de NH Hoteles para España y Portugal, asegura que el nivel retributivo entre ambos empleados puede verse afectado por variables como la antigüedad del jubilado, aunque el puesto y las funciones que desempeñen sean las mismas. En este sentido, Godino considera que la Ley 40/2007 de Medidas en materia de Seguridad Social ha resuelto parte del problema porque establece que, cuando no exista correspondencia, la base de cotización del relevista no podrá ser inferior al 65% de la del jubilado.

Teresa Cervera, directora de recursos humanos y de relaciones laborales de Paradores, opina que si se permitiera una acumulación de las horas lectivas que debe satisfacer el jubilado parcial hasta cumplir 65 años, esto facilitaría la transmisión del conocimiento entre éste y su relevista. Respecto a su impacto en la actual coyuntura de trabajo, Julio Lapuente, director de relaciones laborales de Banesto, considera que "es discriminatorio que un profesional no pueda jubilarse parcialmente sólo porque la normativa exija tener una antigüedad en la empresa de seis años, ya que quizá el trabajador ha cotizado más de treinta en toda su vida laboral". Los directivos coinciden en que se trata de una figura eficaz en el caso de perfiles poco cualificados, pero poco eficiente para posiciones de responsabilidad, porque la rigidez de los grupos profesionales lastra el desarrollo de la carrera interna. "La obligación de contratar a profesionales ajenos a la empresa entra en contradicción con la política de promoción empresarial", concluye José María Ávila Muñoz, jefe de relaciones laborales de Otis Elevator Company.

El debate

Juan A. Sagardoy, presidente de Sagardoy Abogados
"Desde el punto de vista social, la jubilación parcial es un instrumento interesante para rejuvenecer plantillas. Pero la guadaña de la edad atenta directamente contra la competitividad y provoca una pérdida de talento en un momento en el que la economía del conocimiento supone un gran patrimonio para las empresas. En consecuencia, es una barbaridad desde el punto de vista de la eficiencia, la lógica y la coherencia".

Ana Godino, abogado socio de Sagardoy Abogados
"La jubilación parcial es un mecanismo perfecto, pero la Seguridad Social la obstaculiza con un ánimo claramente recaudatorio. El organismo deniega este tipo de figura alegando que no hay correspondencia entre el puesto de trabajo del jubilado parcial y el del relevista. En mi opinión, es necesario flexibilizar los convenios en aquellos temas vinculados a las clasificaciones profesionales".

Teresa Cervera, directora de RRHH de Paradores
"Hace falta una política de jubilación un poco más coherente. Es cierto que el legislador nos ofrece la posibilidad de utilizar la jubilación parcial pero, en el fondo, parece que no ha apostado de verdad por esta figura. Más bien la entiende como una cuestión puramente económica, recaudatoria, y no como una medida que puede contribuir a crear empleo y a rejuvenecer las plantillas".

Antonio Rodríguez, director de RRHH de NH Hoteles
"La jubilación parcial supone un obstáculo insalvable para el desarrollo de carrera interno, porque la ley te obliga a contratar un relevista desempleado. Por este motivo, en NH utilizamos esta figura para cubrir puestos de trabajo poco cualificados, como camareras o personal de mantenimiento, pero en ningún caso para posiciones de responsabilidad. Prefiero no hacer jubilaciones parciales y retener y potenciar el talento interno".

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