Según un informe, en los diez primeros meses del 2010, se han realizado 50.860 contratos a personas discapacitadas en nuestro país, lo que supone un incremento de un 18,7%, en comparación con el año anterior.

Si encontrar empleo es una ardua tarea en la actualidad, todavía lo es más para el colectivo de personas que padecen algún tipo de discapacidad, que en España asciende a unos cuatro millones de personas. Y es que, a pesar de los cambios producidos en el marco regulador del empleo ordinario y protegido de este colectivo, todavía queda mucho por hacer para lograr el mayor nivel posible de igualdad de oportunidades y dar respuesta a las necesidades y demandas de más de un millón y medio de personas con discapacidad en edad laboral que existen en España, según datos del Observatorio Estatal de la Discapacidad (OED).

El pasado día 3 se celebró el día internacional de las Personas con Discapacidad. Coincidiendo con él, hemos sabido a través del último informe del OED que en los diez primeros meses del 2010, se han realizado 50.860 contratos a personas discapacitadas en nuestro país, lo que supone un incremento de un 18,7%, en comparación con el año anterior.

Quien conoce de cerca esta positiva tendencia es el Centro Especial de Ocupación (CEO) barcelonés "Grup Sifu", que durante los nueve primeros meses del 2010 ha registrado en Catalunya un aumento del 6% en la contratación de personas con discapacidad respecto al mismo periodo en el 2009. "El proyecto Sifu nació en el 1993 en Barcelona cuando uno de los socios fundadores, que tenía un hermano que padecía una discapacidad, decidió crear un centro de trabajo para darle una salida profesional. Ha llovido mucho desde entonces, pues actualmente tenemos a más de 2.500 personas discapacitados trabajando en las 29 delegaciones del grupo y desempeñando tareas que van desde la jardinería o la conserjería hasta el diseño gráfico, entre otros. Nosotros demostramos que los Centros Especiales de Ocupación pueden funcionar y ser competitivos", apunta Cristian Rovira, consejero delegado de Grup Sifu.

No obstante, ya pesar de su discurso optimista, según Rovira todavía queda un largo camino por andar para poder hablar de igualdad de oportunidades. "La gran mayoría de empresarios de nuestro país todavía no ha entendido que contar con personal que padezca algún tipo de discapacidad solo aporta cosas buenas. Además de gozar de una serie de ventajas fiscales y de contratación, esta clase de profesionales suelen estar mucho más comprometidos con su puesto de trabajo, motivados y apenas practican el absentismo laboral. Las cifras están ahí: el 85% de las empresas que ha contratado a un profesional discapacitado están contentas".

Aunque en la actualidad los Centros Especiales de Ocupación son la principal vía de acceso al mercado laboral para las personas que tienen algún tipo de discapacidad, los expertos apuntan que se debe potenciar el cumplimiento de la ley de Integración Social de Minusválidos (Lismi) por parte de las empresas que superen los 50 trabajadores o, en el caso de que estas demuestren que no la puedan cumplir, tal como indica el Real Decreto 27/ 2000, contraten indirectamente productos o servicios a empresas y CEO que se dediquen a la inserción socio-laboral de las personas discapacitadas.


Un incumplimiento que dura 28 años

" Todas las empresas con más de 50 empleados deben cumplir con un 2% de trabajadores discapacitados". Aunque así de tajante se muestra el artículo 38 de la ley de Integración Social del Minusválido (Lismi) nacida en el año 1982, que eleva ese porcentaje hasta el 5% para el caso de empresas públicas,a día de hoy la realidad en España es muy distinta. Pues bien, segúnla OCDE nuestro país ocupa la posición 24 de la Europa de los 25 en términosde integración laboral de personas con discapacidad.

En este sentido, se calcula que de las 27.000 empresas españolas que deberían cumplir con la Lismi apenas el 20% lo hace. La poca inspección laboral que ha habido en las empresas hasta el momento, la multa de importe bajo - tiene un tope de 3.000 euros-con la que son sancionadas las que incumplen la ley, y la percepción errónea que se tiene de las posibilidades de un trabajador con discapacidad son los factores que, segúnlos expertos, más han influido en las empresas en la decisión de no cumplir la ley. En cambio, diversos informes como el presentado por la Fundación Mapfre Discapacitados y Empresas: El coste de oportunidad desconocido demuestran que si las empresas conocieran mejor los beneficios que reporta la contratación de estas personas, así como el nivel de motivación, y esfuerzo continuo que demuestra un discapacitado en su puesto de trabajo, las tasas de paro en este colectivo disminuirían considerablemente.

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