La baja tasa de paro de EE UU les ha envalentonado para protestar por las políticas de protección de las mujeres en el trabajo. La compañía pagó altas cantidades a ejecutivos para que dejaran la empresa tras ser acusados de mala conducta, según el New York Times. Las demandas de los manifestantes incluían el nombramiento de un representante de los empleados en el consejo.

Tal vez los trabajadores estadounidenses estén por fin tomando la delantera. El personal de empresas tan variadas como Google y McDonald’s está protestando porque estas no abordan el acoso sexual. Además, los últimos datos de empleo de EE UU muestran que el paro siguió bajísimo en octubre y que los salarios han subido más a nivel interanual que en casi una década. Es una de las razones por las que los ejecutivos tienen que estar atentos.

Miles de empleados de Google de todo el mundo salieron de sus oficinas el jueves para mostrar su desencanto con la falta de diversidad del gigante. La compañía pagó altas cantidades a ejecutivos para que dejaran la empresa tras ser acusados de mala conducta, según el New York Times. Las demandas de los manifestantes incluían el nombramiento de un representante de los empleados en el consejo.

Los googlers se hacen oír. Lograron hacer estallar un acuerdo con el Pentágono a principios de año porque no querían suministrar tecnología para fines letales. Pero en otras empresas también pasa. Cientos de empleados de McDonald’s de todo EE UU protestaron en septiembre para que se abordaran cuestiones como la seguridad de las mujeres en la empresa.

Ya era hora de que este asunto recibiera atención. Sin embargo, un mercado laboral en general apretado también puede haber envalentonado a los trabajadores. EE UU ganó unos estupendos 250.000 empleos en octubre, mientras que la tasa de paro se mantuvo en el 3,7%. La tasa de desempleo entre los que tienen un título universitario o superior es aún menor. Y hubo un récord de 7,1 millones de vacantes de empleo en agosto.

Quizás lo más significativo de los datos del mes pasado es que sugieren que el crecimiento de los salarios ha comenzado por fin: el aumento anual del 3,1% en los salarios por hora fue el mayor desde abril de 2009.

El jefe de Google, Sundar Pichai, sonó arrepentido al apoyar a los empleados que protestan en una conferencia pronunciada en Nueva York el jueves. Él y otros altos ejecutivos de otras compañías podrían sentirse así por muchas razones. Pero para sus empresas hay más cosas aún en juego cuando los trabajadores son un bien escaso.

 

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