Los discursos ante auditorios repletos de gente ya han pasado de moda. Ahora, para progresar profesionalmente, lo que se lleva son las conversaciones espontáneas en “escenarios” más pequeños, como el ascensor o los pasillos de la oficina. Pero, ¿es posible resultar inspirador o poder conseguir nuevas oportunidades laborales en este tipo de situaciones si lo dejamos todo al azar? Para nada. Según Fast Company, a improvisar también se puede aprender.

Aquellos que son excelentes en hablar de manera espontánea tienen un secreto: en realidad no improvisan; se lo preparan. Y aquí te explicamos cómo lo hacen.  

El entorno laboral de hoy en día ofrece numerosas oportunidades para comentarios improvisados en reuniones, entrevistas de trabajo, eventos de networking, charlas de pasillo y conversaciones de ascensor. Estas conversaciones de pasada son de gran importancia para el desarrollo de tu imagen de liderazgo.

Quedaron atrás los días en que los directivos se ganaban sus galones con discursos guionizados o largas presentaciones. Las conversaciones espontáneas son la nueva forma de inspirar a los demás. Una breve conversación en el pasillo te puede hacer ganar la atención de un supervisor, de un posible cliente o de un alto directivo. El resultado puede ser la aprobación de un proyecto, un merecido reconocimiento o una oportunidad profesional.

IMPROVISACIÓN: MITO Y REALIDAD

Sin embargo, mucha gente está anclada al siguiente mito: hablar de manera espontánea conlleva improvisar. El supuesto habitual es que es un don con el que se nace o no se nace.

Pero ser un orador espontáneo excelente no implica inventar sobre la marcha, ni es para unos pocos privilegiados. Es algo en lo que todos podemos ser buenos. Aquellos que sobresalen en las conversaciones espontáneas tienen un secreto: no improvisan, se preparan. Aunque pueda sonar paradójico, prepararse para ser espontáneo es clave. De hecho, la palabra “improvisado”, viene del latín “in promptu”, que significa “en preparación”.

Tanto si tienes tres días como si tienes tres minutos o tres segundos para prepararte, existen técnicas que puedes usar para mejorar tu espontaneidad. A continuación presento tres de las que hablo en mi libro, Impromptu: Leading in the Moment.

PIENSA CON ANTICIPACIÓN: PLANEA TU ESTRATEGIA

Para comenzar, planea con antelación. Piensa acerca de las diferentes oportunidades informales que te puedes encontrar en los próximos días y decide cómo las vas a gestionar.

Echa un vistazo a tu agenda semanal. Pregúntate qué eventos probablemente darán lugar a conversaciones espontáneas relevantes. Por ejemplo, imagina que tienes agendado un evento de networking. En ese caso, decide a quién quieres conocer y qué tipo de discurso presentarás a esa persona. O, si tienes una reunión semanal habitual con tu equipo, piensa de antemano qué aportación querrás hacer.

También es inteligente planear algunos de los posibles encuentros casuales que pueden tener lugar en los pasillos o ascensores. Por ejemplo, si hay una nueva Directora General en la compañía, piensa previamente qué le vas a decir si te la encuentras. Una buena opción sería presentarte y darle la bienvenida a la empresa.

Pensando con antelación y decidiendo cómo vas a gestionar cada situación, no te quedarás en blanco ni sin palabras.

TEN EN MENTE MENSAJES DE LIDERAZGO

En segundo lugar, ten en mente mensajes clave de liderazgo, pues son importantes si quieres causar una buena impresión en situaciones improvisadas. Te posicionarán como un líder e inspirarás al resto.

Los mensajes sobre ti como líder pueden incluir afirmaciones como: “Me complace dirigir a nuestro exitoso equipo de desarrollo de negocio.” O, más concretamente: “Acabamos de cerrar un año extraordinario, los ingresos han ascendido un 25%.”

Por otro lado, los mensajes acerca de tu equipo deberían sonar así: “Mi equipo ha estado trabajando realmente duro y ha logrado un rendimiento récord en ventas” o “acabamos de volver de nuestro retiro anual y estoy entusiasmando con el talento de mi equipo.”

Otros mensajes pueden ser, por ejemplo, sobre determinadas personas de tu grupo. “Marcia, un miembro de nuestro equipo, acaba de ganar un premio nacional al emprendimiento femenino.”

Supongamos que te encuentras con tu nueva Directora General. Qué genial sería compartir con ella alguno de estos mensajes. Son positivos y se pueden incluir en cualquier conversación improvisada.

ORDENA TUS IDEAS

Por último, los buenos improvisadores son capaces de organizar sus pensamientos sin un guion escrito. La mejor estrategia es tener algún tipo de plantilla interiorizada que te permita estructurar lo que quieres decir y crear un esquema mental.

La que yo recomiendo está formada por cuatro elementos:

  1. Empieza con un ‘gancho’ que te conecte con la audiencia. Puedes comenzar con algo como “estaba pensando en llamarte” o “me alegro de verte”.
  2. Después viene tu mensaje, una afirmación de una sola frase que normalmente empieza con un “yo creo…” o “me alegro de compartir contigo que…”.
  3. Aporta entre dos y cuatro argumentos que apoyen tu mensaje.
  4. Finaliza con una llamada a la acción que invite a tu interlocutor a actuar sobre lo que has estado hablando o que sugiera una acción colaborativa entre ambos.

Una directiva financiera que conozco utilizó esta plantilla en una conferencia internacional a la que acudió. Vio una oportunidad de negocio e invirtió el descanso en anotar su pequeño guion en una tarjeta. Después forzó una “conversación espontánea” y consiguió un importante acuerdo que buscaba. Su gancho inicial fue “encantada de verte”; su mensaje “podemos, con certeza, ofrecerte la inversión de capital que estás buscando”; sus argumentos desarrollaban varios aspectos del trato propuesto; y su llamada a la acción fue un fuerte y positivo “nos encantaría asociarnos contigo”.

Imagina utilizar esta estructura de guión en una rápida conversación de pasillo, un encuentro de ascensor, un evento de networking o respondiendo a una pregunta. Es una estrategia “en el momento” para organizar tus ideas.

Varios estudios han demostrado que los buenos oradores espontáneos son reconocidos como inteligentes y carismáticos. Así que prepárate para ser espontáneo. Tómate el tiempo necesario para dominar estas técnicas y te convertirás en un excelente improvisador y en un líder convincente.

 

* Humphrey, Judith. “Never, ever ‘wing it’. This is how to prepare to sound spontaneous”. Fast Company, 10/04/2018 (Artículo consultado el 27/10/2018).

Acceso a la noticia: https://www.fastcompany.com/90240947/never-ever-wing-it-this-is-how-to-prepare-to-sound-spontaneous

 

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