¿Escuchamos de verdad cuando alguien nos habla? ¿Retenemos lo que nos acaban de decir? A menudo llegamos a las conversaciones con un rumbo prefijado y con poca capacidad de atención pero, según Fast Company, para desarrollar unas mejores relaciones, e incluso para incrementar tus posibilidades de mejora profesional, necesitas dominar el arte de la escucha activa.

Escuchar es difícil. Iniciamos conversaciones teniendo ya pensado lo que queremos decir y prestando poca atención al otro, y esa puede ser una combinación peligrosa. Sin embargo, cuando estás hablando, resulta frustrante no ser escuchado. Puedes construir mejores relaciones y progresar en los negocios si aprendes a escuchar activamente, dice Cash Nickerson, autor de The Samurai Listener (“El oyente samurái”).

"Escuchar te ayuda a gestionar los problemas, a expresar respeto y a ser un mejor líder,” explica. "Desafortunadamente, la mayoría de la gente no retiene la información en la memoria porque, en primer lugar, no la han escuchado."

Los buenos oyentes usan habilidades que son similares a las técnicas utilizadas en los artes marciales, afirma Nickerson. "Un buen luchador de artes marciales siente lo que alguien hará a continuación porque es receptivo y está atento,” asegura. "Todas ellas son cosas que los grandes líderes y empresarios de éxito tienden a hacer. La mayoría de las personas tienen éxito gracias a las soft skills, y la comunicación –en especial la escucha- resulta clave.”

Escuchar implica estar presente en el momento, lo cual conecta con las artes marciales. "Cuando estás presente y atento, las cosas se mueven a cámara lenta,” afirma Nickerson. "Entonces puedes asimilar las cosas. Si estás presente, lo recordarás todo.”

En su libro, Nickerson desmenuza el acto de escuchar, identificando sus partes con el acrónimo con sus siglas en inglés ARE U PRESENT (“¿Estás presente?”):

  • Conciencia (Awareness): comienza con una concienciación básica. Deja de mirar el móvil y de pensar en lo que vas a hacer más tarde.
  • Recepción (Reception): debes estar dispuesto a recibir nueva información. Puedes estar presente, pero tu mente puede no estar receptiva. Deshazte de tus opiniones y estate dispuesto a abandonar tus prejuicios.
  • Compromiso (Engagement): estar comprometido implica respeto recíproco, como un partido de ping-pong en el que la pelota va y vuelve de un jugador al otro. "Yo hablo, tú hablas,” dice Nickerson.
  • Comprensión (Understanding): escucha con la intención de interpretar lo que la otra persona está diciendo. Debes llegar a un estado de comprensión, donde ambos hablen el mismo idioma, figurada y literalmente.
  • Persistencia (Persistence): debes estar dispuesto a mantener el rumbo y no dejar que tu mente se disperse. Si te aburres y te cansas, intenta por todos los medios mantener tu atención.
  • Resolución (Resolution): lleva la conversación al final con lecciones aprendidas y siguientes pasos. "Los líderes son emprendedores,” afirma Nickerson.
  • Emociones (Emotions): respeta las emociones y el papel que desempeñan. "Las emociones pueden funcionar a favor o en contra tuyo,” comenta Nickerson. "Reconoce sus roles, aprende a identificarlas y, a la vez, descubre sus efectos en tu capacidad para escuchar a los demás.”
  • Sentidos (Senses): emplea tus otros sentidos para ayudarte a recordar. Fíjate en las pistas que ofrece el lenguaje corporal o incluso en posibles engaños que la otra persona pueda dejar entrever.
  • Ego: trata de apartar tu ego de la conversación. Un líder humilde puede escuchar más fácilmente porque no correlaciona su ego con el éxito.
  • Nervios (Nerves): controla el estrés o la tensión; puede interferir en tu capacidad de escucha.
  • Tempo: adecúate al ritmo de conversación del otro. Si estáis desincronizados, puede resultar más difícil escuchar.

Lo que sucede cuando escuchas

Escuchar es la base del crecimiento y el progreso, declara Nickerson. "Imagínate si fueras a la escuela y no le prestaras atención a nada. ¿Cómo mejorarías entonces?” pregunta. "Los grandes líderes se mejoran a sí mismos; son máquinas de superación personal. No puedes avanzar en tus habilidades y conocimientos sin entender a los demás.”

Escuchar también es importante porque todas las personas quieren estimación y respeto; quieren pasar tiempo con personas que les escuchan. "Los buenos oyentes tienden a progresar y a ser ascendidos,” dice Nickerson. "No hay mejor sensación que cuando alguien te escucha. No solo que te presten atención sino que también te escuchen.”

Hay que reconocer que escuchar no es un interruptor de encendido y apagado. "Se podría decir: 'Bueno, ahora voy a intentar escuchar con todo mi empeño’, pero eso no es suficiente,” asegura Nickerson. "Ese es el aspecto más básico de la escucha. En vez de eso, esfuérzate por obtener una visión general y desprenderte de tu estrecho foco de atención. Hablamos, en definitiva, de autoconcienciarse – y de morderse mucho la lengua.”

 

Vozza, Stephanie. "You’re a bad listener: Here’s how to remember what people say". Fast Company, 21/05/2018 (Artículo consultado online el 27/05/2018).


Acceso a la noticia: https://www.fastcompany.com/40566557/youre-a-bad-listener-heres-how-to-remember-what-people-say

 

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