La población ocupada en el sector mayor de 40 años representaba en 2008 un 41%, hoy casi es el 65%. Por el contrario, la población menor de 40 años ha pasado de tener un peso del 50% a representar sólo un 35,1%. El sector tiene ante sí un importante reto: el de atraer a los jóvenes.

Aunque se han recuperado los niveles de ocupación de 2012 y la tasa de paro es inferior a la del resto de los sectores, el ladrillo todavía está lejos de su época dorada, antes de que estallara la burbuja inmobiliaria. Y es que entre 2009 y 2014, la construcción perdió un 36% de sus afiliados. De los 1,8 millones de ocupados de 2009 se pasó a los 993.500 en 2014, cuando el sector tocó fondo. A cierre de 2017, los números -1,1 millones de ocupados- invitan al optimismo, pero todavía no se puede hablar de una recuperación completa.

Además, el sector tiene ante sí un importante reto: el de atraer a los jóvenes, ya que, según constata un informe elaborado por el Observatorio Industrial de la Construcción de la Fundación Laboral de la Construcción, el 'ladrillo' se enfrenta a «un progresivo y alarmante envejecimiento».

Objetivo: "rejuvenecer el sector"

Si en 2008 los profesionales que trabajaban en este sector mayores de 40 años representaban un 41%. El año pasado este porcentaje se incrementó hasta el 64,8%. Por el contrario, la población ocupada menor de 40 años ha pasado de tener un peso del 59% en 2008 a apenas representar a cierre de 2017 un 35,1%. De hecho, añade el informe, «en todos los tramos de edad inferiores a lo 40 años se ha producido una disminución de su peso porcentual, mientras que en todos los tramos de edad superior a los 40 años se ha producido un claro y sostenido crecimiento».

Pero, ¿qué factores explican este progresivo envejecimiento? En primer lugar, prosigue el informe, «la destrucción de empleo en el sector durante la crisis ha propiciado una mala imagen» que ha influido en que la construcción no resulte atractiva a los jóvenes ni a sus familias. Además, un importante número de profesionales se vieron obligados a cambiar de sector al perder sus empleos -mayoritariamente al sector servicios- y ahora prefieren continuar trabajando donde están, en lugar de regresar a la obra. Y otros o se han jubilado o se han marchado a sus países de origen o han emigrado a otros países en busca de nuevas oportunidades laborales.

Para el vicepresidente de la Fundación Laboral y secretario general de UGT-Fica, Pedro Hojas, es necesario «rejuvenecer el sector, atrayendo a los jóvenes, sobre todo de nivel intermedio, donde existe una gran carencia». De lo contrario, subraya el informe, «el potencial crecimiento del sector se podría frenar».

Sin cualificación oficial

El problema al que se enfrenta la construcción es doble. Por un lado, dispone de una masa laboral envejecida con una buena parte de sus trabajadores próximos a la jubilación, y en algunos casos que carecen de una cualificación oficial pese a su experiencia. Y, por otro, no se vislumbra un claro relevo, ya que los jóvenes no muestran interés por cualificarse y trabajar en el sector.

Todos estos factores, advierte el informe, están lastrando la recuperación del sector, que adolece de falta de personal cualificado. Pero lo cierto es que en la construcción conviven dos realidades dispares. Mientras que hay «una adecuada dotación de titulados universitarios» en áreas ligadas al 'ladrillo', hay una «alarmante carestía de profesionales a pie de obra con cualificación oficial». Con la crisis, se perdieron profesionales preparados que no han vuelto al sector y, además, los jóvenes no se sienten atraídos por este tipo de trabajo que consideran duro e inestable. Por eso, desde el Observatorio Industrial de la Construcción consideran que hay que trabajar en estos dos planos para atajar este déficit. Así, consideran «indispensable» atraer talento joven a la FP y lograr que la construcción «se perciba como una opción más». Además, defiende Juan Lazcano, presidente de la Fundación Laboral de la Construcción y de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), «es vital dar a conocer los certificados de profesionalidad, y establecer un plan de evaluación, reconocimiento y acreditación de competencias adquiridas vía experiencia».

"La recuperación económica no estará completa hasta que no se tenga un sector de la construcción fuerte y recuperado del todo", afirmó la pasada semana la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, durante la clausura del acto en el que se presentó el nuevo Observatorio Industrial de la Construcción.

Por eso, desde CCOO, su secretario general de Construcción y Servicios y vicepresidente de la Fundación Laboral, Vicente Sánchez, piden "ayudas" a la Administración para "la necesaria reconversión industrial del sector".

 

 

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.