¿Por qué no pasaste ese proceso de selección si creías ser el candidato idóneo? ¿Pediste demasiado o demasiado poco? ¿Dijiste algo que no debías? ¿El puesto ya estaba otorgado de antemano? Muchos reclutadores quisieran explicarte el motivo, pero la confidencialidad no se lo permite. Fast Company desvela algunos de esos “secretos” y comparte los principales errores que cometen los candidatos en los procesos de selección.

Los reclutadores pueden intimidar a veces, pero normalmente quieren lo mejor tanto para los candidatos como para la empresa. Los buenos seleccionadores quieren que tengas la mejor experiencia posible durante el proceso de candidatura y la entrevista de empleo pero, aunque quieran lo mejor para ti, hay algunas cosas que no pueden compartir contigo. Por ejemplo las bandas salariales, la información sobre los candidatos competidores o las tácticas internas de RH. Es la información confidencial que, desafortunadamente, los reclutadores no pueden divulgar.

Para dar con la verdad, hemos hablado con Omer Molad, CEO y Fundador de Vervoe, una compañía de selección de personal que sustituye las entrevistas cara a cara por simulaciones online para pequeñas y medianas empresas. Molad creó su negocio sobre la premisa de que la selección es complicada y atesora una visión única sobre las frustraciones y percepciones que se generan entre los reclutadores.

Aquí están algunos de los secretos que según Molad los reclutadores no te explicarán nunca pero que, no obstante, les gustaría contarte.

1. “Podríamos haber llegado más alto si hubieras negociado”
Las negociaciones salariales son como un juego de póquer, pues tanto los candidatos como los seleccionadores intentan mantener el control y ganar la mano. “Muy pocos (si es que los hay) reclutadores serían tan atrevidos como para decir: ‘Nos aprovechamos de ti y no te valoramos mucho’,” anota Molad. De hecho, a menudo existe una banda o rango salarial que los reclutadores tienen para cada posición. Su oferta salarial inicial rara vez se sitúa en la parte superior de dicha banda, así que el salario base –del mismo modo que los beneficios, los días de vacaciones o los horarios de trabajo, etc. – normalmente se pueden negociar.

El Director de Reputación de Glassdoor, Dawn Lyon, señala: “Una oferta es una oferta, y muy pocos empleadores esperan que te quedes con la primera opción. Así que ve a la mesa a negociar. No sólo pidas más, hazlo con inteligencia y con cifras reales para apoyar tu argumento. Investiga para poder presentar argumentos para un mayor salario base o bonificación, porque si no lo pides no lo conseguirás.”

2. “No te pases con las palabras de moda”
Es inteligente incluir algunas palabras clave en tu currículum y demostrar que conoces tu sector en particular. Sin embargo, “no intentes parecer más inteligente de lo que realmente eres,” matiza Molad. La autenticidad es la clave. Los reclutadores y empleadores quieren que tu personalidad brille y no tu habilidad para usar expresiones como: ‘sinergia,’ ‘mover el mercado,’ ‘ROI,’ etc.

3.”Nunca tuviste ninguna posibilidad tras esa mala primera impresión”
Tu madre tenía razón: las primeras impresiones lo son todo. Y según Molad, pocos reclutadores dejan pasar una primera mala impresión. Llamadas de teléfono no devueltas, malos modales y entrevistas torpes perjudicarán tus posibilidades de pasar a la siguiente ronda. Los encargados de contratación y seleccionadores se morderán la lengua, luchando contra el deseo de decir: “Simplemente no nos gustas,” indica Molad. Sin embargo, haznos caso: realmente debes deslumbrar si quieres compensar una mala primera impresión.

“A menudo los entrevistadores se preocupan más por la simpatía de los candidatos a un puesto de nivel básico que por si están o no cualificados para el trabajo,” señala el orientador profesional Peter Yang. Esto se debe a que la persona que te entrevista seguramente sea tu futuro jefe y mentor, por lo que tiene mucho sentido que quiera contratar a alguien que personalmente le guste y con quien quiera trabajar. Un buen desarrollo de la entrevista significa establecer una fuerte conexión con tu entrevistador. Trata de mostrar tu personalidad y de no responder a las preguntas de forma robótica. Incluso puedes ponerle tu toque personal si quieres.

4. “Tus referencias no fueron muy favorecedoras”
“Si un reclutador o responsable de contratación tuvo dudas acerca de ti, no te hará saber si unas referencias poco favorecedoras se las confirmaron,” comenta Molad. “Tus referencias deberían hablar de tus fortalezas en situaciones específicas, no sólo de informaciones básicas,” añade el experto en RH Jordan Perez.

“Las malas referencias puedan arruinar tu candidatura del mismo modo que las buenas pueden fortalecerla,” señala Sam Keefe, Director de Marketing Digital en AVID Technical Resources. Su consejo es dar sólo referencias que digan cosas positivas sobre ti y trabajar duro para construir buenas relaciones laborales con compañeros y jefes.

5. “Te he rastreado y he descubierto la verdad”
Las referencias secretas, o búsquedas mediante canales de información no oficiales, es una de las maneras furtivas con la que los reclutadores recopilan más información. Se puede referir, por ejemplo, a cuando los empleadores acuden a contactos en común para obtener una opinión honesta sobre ti. “Este fenómeno es aún más frecuente desde los últimos cinco años, debido a la creciente popularidad de LinkedIn,” anota Keefe.

6. “Ya hemos dado el trabajo a un empleado de la empresa”
Por desgracia, es completamente legal anunciar un puesto de trabajo que casi con seguridad ocupará un trabajador interno de la compañía. De hecho, algunas investigaciones han demostrado que las contrataciones internas generalmente obtienen mejores resultados que las externas. Sin embargo, estos ‘trabajos fantasma’ pueden resultar francamente molestos cuando buscas un nuevo empleo. A pesar de que las normas laborales federales en EEUU no obligan a que los empleadores publiquen las nuevas vacantes, muchos departamentos de RH exigen que las nuevas posiciones laborales se publiquen durante cierto periodo de tiempo para asegurar un proceso de contratación más justo. Por lo tanto, aclara Molad, “no esperes que los reclutadores salgan y digan: ‘Fue como un concurso de belleza para mostrar a la dirección que llevamos a cabo un proceso, pero en realidad fue una farsa y nunca fuiste considerado para el puesto’.”

7. “Tus últimas publicaciones en las redes sociales fueron decisivas”
Aproximadamente el 80% de los reclutadores utilizan las redes sociales para buscar y vetar candidatos a un puesto de trabajo, por lo que es muy importante tener una presencia profesional en Internet.

“Los encargados de contratar revisan las redes sociales para conocer el contexto y el estilo de la persona y para buscar señales de alerta,” dice Alan Weatherbee, Vicepresidente Sénior de Búsqueda de Talento en Allison+Partners. “No las usan para encontrar maneras de no contratar a alguien que está cualificado, sino para asegurarse que ese alguien se presenta a sí mismo de forma correcta.”

Según los expertos laborales, debes asegurarte de que tus páginas de redes sociales, ya sean LinkedIn, Facebook, Twitter o Instagram, concuerdan con lo que dices de ti en tu currículum, carta de presentación y otros materiales necesarios para la candidatura. Después de todo, nadie va a contratar a alguien que afirma haber sido Responsable de Marketing en su currículum vitae mientras que su página de Facebook está llena de quejas sobre su trabajo de teleoperador en una empresa de publicidad.

Janet Elkin, Directora Ejecutiva de Personal en la compañía Supplemental Health Care, dice que deberías asegurarte de que tus redes sociales no contengan comentarios políticos, mensajes incendiarios o cualquier otra cosa que pueda ofender a la persona que podría tener en sus manos tu futuro profesional.

8. “El equipo te da largas mientras espera la respuesta de otro candidato”
“Incluso los reclutadores más directos dudarán en decirte que eres el ‘Plan B’,” señala Molad. Así que si un empleador parece estar dándote largas o demorándose en darte luz verde para continuar – o luz roja si no eres el idóneo- es porque tiene a otro candidato en el proceso.

No te lo tomes de manera muy personal, ser subcampeón no es tan horrible. Muchas veces, otros candidatos abandonan la carrera por circunstancias personales u otras ofertas de trabajo. El ser el número dos significa que todavía estás en la contienda. Si sientes que un reclutador está ralentizando tu proceso para incorporar a otro candidato preferido, utiliza ese tiempo como un reto para convencer al seleccionador de que eres fantástico y de que encajas perfectamente en el puesto.

Recuerda que los secretos que guardan los reclutadores los ocultan por temas empresariales, no porque sean malvados. Si te enfrentas a cualquiera de los aquí listados es porque probablemente todavía no te haya llegado la oportunidad adecuada. No tengas miedo de ser sincero con un reclutador y comunícale tus preocupaciones y objetivos.

 

*Jackson, Amy Elisa. “This Is What Recruiters Are Thinking When Job Seekers Are Unsuccessful”. Fast Company, 11/09/2017 (Artículo consultado online el 19/09/2017).

Acceso a la noticia: https://www.fastcompany.com/40464798/what-recruiters-often-think-that-job-seekers-dont-want-to-hear

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