Existe el seguimiento benevolente y luego está la vigilancia, y la tecnología que está desarrollando actualmente Microsoft podría funcionar en ambos escenarios. Fast Company muestra algunas ventajas que la Inteligencia Artificial conectada al Internet de las cosas podría tener en nuestras vidas y entornos laborales. Pero es inevitable vislumbrar también escenarios distópicos como los que describió George Orwell en 1984.

En la conferencia anual de desarrolladores que organiza Microsoft, que este año ha tenido lugar en Seattle y que lleva por nombre Build, el gigante de la informática plasmó su visión del lugar de trabajo del futuro donde los trabajadores estarán rodeados de todo tipo de cámaras, sensores y otros dispositivos de grabación y registro conectados a servicios de inteligencia artificial conectados a Internet.

Dicho de otra manera, Microsoft ve la vanguardia de la inteligencia como una capa tecnológica que podría aparecer en cualquier parte del mundo físico. Sea cual fuere el rol que ocupe Microsoft en dicho escenario, supone un punto de vista ligeramente inquietante sobre los entornos laborales del futuro.

¿Sabes esa sensación que tienes cuando estás parado delante de un semáforo y sabes que hay cámaras que están mirándote? Esa podría acabar siendo nuestra realidad en el trabajo las 24 horas del día los 7 días de la semana, tal y como el analista Ross Rubin me expuso aquí en Seattle en la conferencia de desarrolladores Build de Microsoft.

Microsoft mostró demos y vídeos de la “vanguardia de la inteligencia” en múltiples formas, experiencias de uso y sectores:

  • Un paciente enfermo del corazón había estado paseando llevando un sensor. Empezó a sentirse cansado, así que el sensor envió esa información a la nube para ser procesada y una enfermera recibió una notificación para llevarle una silla de ruedas.
  • Una cámara detectó a un empleado volcando accidentalmente un barril que contenía un producto químico peligroso, información que envió a un programa de reconocimiento de imágenes en la nube. Otra base de datos probablemente ayudó a determinar que el líquido en el barril era nocivo. Presumiblemente, se envió una alarma a un equipo de limpieza para que actuara.
  • Un trabajador en una tienda fue visto haciéndose una selfie mientras blandía un martillo neumático. El cerebro en la nube reconoció al empleado, la actividad y el entorno y concluyó que estaba actuando temerariamente, por lo que contactó con un supervisor.
  • En un almacén alguien fue visto sin las gafas de seguridad. Alarma. Supervisor notificado.

Todos estos casos implican algo sofisticado, Inteligencia Artificial en acción. En palabras del presentador de Build que mostraba las herramientas de desarrollo vanguardistas en inteligencia: “Las soluciones están funcionando a más de 27 millones de reconocimientos por segundo entre personas, objetos y actividades.” Pero los casos prácticos de uso que Microsoft mostró en el escenario suenan útiles e intrusivos a partes iguales. Por supuesto que llevar a un paciente enfermo del corazón a la cama o detectar un vertido químico peligroso es saludable. Pero los avisos a los supervisores sugieren una consecuencia de la tecnología completamente diferente y posiblemente no tan deseada.

Existe un seguimiento benevolente y luego solamente la vigilancia, y la tecnología que desarrolla Microsoft podría funcionar en ambos casos.

Por supuesto, Microsoft no inventó el ‘Internet de las cosas’, un término paraguas que refleja la incorporación de la conectividad y la inteligencia a los dispositivos, desde lavadoras pasando por imprentas en una fábrica hasta unas puertas de acceso en el mundo físico. Un mundo cada vez más vigilado por cámaras y sensores es una realidad tanto si Microsoft juega un rol en él como si no.

Pero Microsoft abrazó este paradigma con entusiasmo en Build, y cuidadosamente definió su lugar en él –de la misma manera que lo hizo con los chat bots –o robots conversacionales- que fueron el tema estrella en la conferencia del año pasado.

La empresa es plenamente consciente de las implicaciones de introducir cámaras y sensores y otros dispositivos con inteligencia a nuestro alrededor. Su CEO Satya Nadella –un tipo muy inteligente y reflexivo- no aguantó ni cuatro minutos en su discurso de apertura antes de empezar a hablar de cómo la tecnología podría ser usada para el mal. Le dijo a los desarrolladores que dependía de ellos asegurar que la "vanguardia de la inteligencia" no se acabe convirtiendo en la "vanguardia de la vigilancia".

Incluso hizo referencia al ejemplo de futuros distópicos reflejados en 1984 de George Orwell, con su vigilancia constante, y en Brave New World de Aldous Huxley, con tecnología que ayuda a distraer a la gente de cualquier tipo de "significado o propósito" en la vida.

“Deberíamos empoderar a las personas con la tecnología,” dijo Nadella a los desarrolladores en un tono que, escuchado por segunda vez, sonó casi como un sermón. “La gente tiene que estar al corriente de lo que ocurre.”

“Depende de nosotros que el mundo esté más conducido por la tecnología; a medida que la tecnología digital se convierte en una parte más importante del día a día, fomentar confianza en ella es crucial,” añadió. “Empieza por nosotros tomando la responsabilidad de asegurar que cada día crezca más esa confianza.”

Los escenarios presentados por Microsoft tenían más que ver con lo que los desarrolladores de terceros pueden hacer con los servicios de Microsoft que con las ofertas de servicio que tenga previsto vender en sí, y ni siquiera está claro lo cerca que están dichos servicios de estar disponibles. Pero Microsoft está apostando seriamente porque se introduzcan todos estos pequeños dispositivos vanguardistas con inteligencia y capacidad de juicio humanas.

¿Cuánto control tendrá realmente Microsoft sobre la manera en que los desarrolladores utilizan estos activos en sus propios entornos? ¿Todas esas pequeñas cámaras y sensores actuarán como útiles ángeles de la guardia? ¿O como pequeños soplones? Nadella planteó algunas de esas preguntas durante su discurso, pero las respuestas aún están por llegar.

 

*Sullivan, Mark. “At Build, Microsoft’s vision of the future workplaces looks both helpful and intrusive”. Fast Company, 10/05/2017 (Artículo consultado online el 11/05/2017).

Acceso noticia: https://www.fastcompany.com/40419938/at-build-microsoftand8217s-vision-of-the-future-workplace-looks-both-helpful-and-intrusive

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.