Para Mo Gawdat, ejecutivo de Google X, la sección más innovadora del buscador sabelotodo, y autor de Solve for Happy, la felicidad es algo tan sencillo como restar a tu vida real las expectativas de cómo debe ser. Si el saldo es positivo, ¡bingo! Y si es negativo, lo sentimos: serás desgraciado para siempre.

No es el eslogan veraniego de una marca de refrescos y tampoco, para fortuna de los que odian la aritmética, una nueva fórmula que estudiar. Mo Gawdat, ingeniero y ejecutivo de Google X, la sección más innovadora del buscador sabelotodo, ha creado el algoritmo de la felicidad. Es algo tan sencillo como restar a tu vida real las expectativas de cómo debe ser. Si el saldo es positivo, ¡bingo! Y si es negativo, lo sentimos: serás desgraciado para siempre.

Ser feliz parece fácil cuando, como Gawdat, uno tiene todo lo que desea, éxito y dinero a espuertas. La cosa cambia cuando tienes que probar de tu propia medicina, cual conejillo de indias. Eso le ocurrió a él: su hijo Ali, de 21 años, falleció durante una sencilla operación, lo que le empujó a reflexionar sobre la verdadera naturaleza de la felicidad.

Gawdat utiliza el archiconocido ejemplo del vaso con la mitad de agua para explicar su teoría. El secreto no es verlo medio vacío o medio lleno, como se suele decir, sino aceptar con gratitud el agua que tenemos.

Además, el de Palo Alto diferencia dos estados que suelen confundirse en el mundo actual: diversión y felicidad. La primera consiste en momentos pasajeros de euforia que camuflan nuestro verdadero ánimo. Mientras, ser feliz es un estado permanente y factible cuando se abandona la utópica creencia de que todo lo que deseamos es alcanzable: «La felicidad es ese estado pacífico y satisfecho en el que te dices: 'Me gusta el mundo tal y como está'».

Lo de Gawdet es la versión actualizada de un estado que los filósofos ansían desde siempre. Sócrates ya decía que el secreto de la felicidad no se encuentra en la búsqueda de más sino en disfrutar con menos. Mientras, Séneca calificaba de sabio a quien se contentaba con su suerte.

Pero, según los estudios de Gawdat, su fórmula tiene base científica. Al inducir al cerebro a percibir la realidad a través de su ecuación, se neutralizan los siete puntos negativos que éste tiene por naturaleza: filtrar, asumir, memorizar, predecir, etiquetar, emocionarse y exagerar. De este modo se alcanzaría la felicidad: vivir en plenitud aceptando tus propias circunstancias.

Todo esto lo recoge su libro Solve for Happy, que acaba de publicar en EEUU. Con él bajo el brazo, sin traje y corbata de firma, y vestido con su camiseta favorita de Pink Floyd, ahora se dedica a difundir esta fórmula mágica. Quiere conseguir 10 millones de personas felices en todo el mundo. Sus vídeos arrasan en las redes sociales y uno de ellos, de Channel 4, ya multiplica por cinco esa cifra.

Señores y señoras, hagan sus cálculos.

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